05/04/2026
Cuando escucho a alguien orar, escucho su búsqueda. He seguido y buscado la compañía de personas con las que no concuerdo necesariamente en diferentes temas, pero los sigo, los escucho, y los hago parte de mi experiencia, porque en su oración escucho la mía, esa oración expresa mis anhelos, y allí sí coincidimos. Conozco mucho de una persona cuando la oigo orar desde el corazón más que desde lo que sabe, y puede que sepa mucho, pero nada dice más que la crudeza y realidad de una oración. Una oración desnuda y sincera nos presenta delante de Dios como lo que somos, no lo que pretendemos ser, y declara frente a nuestras circunstancias sobre a dónde sabemos que podemos llegar.
Hay oraciones sencillas que tienen el poder de cambiarte la vida.. por una eternidad. Tu oración no tiene que ser perfecta, pero la tienes que hacer tú! Háblale a Dios con lo que tengas, con tus heridas, con tu quebranto, con tu incertidumbre o tu desconocimiento total, pero háblale al menos con sinceridad emocional. Tú oración va a ser contestada POR AQUÉL A QUIÉN LE HABLAS. Y si ya tienes una fotografía en tu corazón de lo que será, Háblale a Dios como si Él te prometió algo y ya fuese una realidad. ♥️ 🙏🏼