01/08/2026
La liberación de los presos políticos en Venezuela no es solo la apertura de una celda; es el reencuentro de una familia, el abrazo que quedó en pausa, la voz que vuelve a casa después de años de silencio impuesto. Es la confirmación de que la dignidad humana no debería ser moneda de cambio ni castigo por pensar distinto.
Celebramos cada paso en libertad, porque la justicia no se completa a medias y la esperanza no se conforma con migajas. La libertad no es un favor: es un derecho.
Que este momento sea semilla de reconciliación, de verdad y de garantías para que nadie más sea encarcelado por sus ideas. Que el país aprenda a escucharse sin miedo, a sanar sin olvidar, y a construir de nuevo la democracia.
Por quienes volvieron a ver el cielo sin rejas.
Por una Venezuela Libre