21/03/2026
En 1987, mientras documentaba el sistema de salud público de Polonia, que para entonces se encontraba en una profunda crisis, James Stanfield capturó esta impactante imagen.
el cirujano Zbigniew Religa realizó un trasplante de corazón que duró aproximadamente 23 horas.
El paciente tenía una insuficiencia cardíaca terminal y no tenía otra opción para sobrevivir. Durante la operación, el equipo médico trabajó al límite físico; algunos asistentes incluso se quedaron dormidos por el agotamiento.
Religa continuó la cirugía hasta completarla y logró que el nuevo corazón comenzara a latir, salvando la vida del paciente.
El trasplante fue un éxito, y el paciente vivió varios años más, incluso llegando a sobrevivir al propio médico.