09/01/2026
MIGRACIÓN, BANCA Y REMESAS: EL RETO DE COMBATIR EL DINERO ILÍCITO SIN CRIMINALIZAR AL MIGRANTE TRABAJADOR
Latino 2 Radio, Prensa y Televisión | Análisis Especial
Martes 1 de Septiembre del 2026
Por Welinton Pérez
Director de Latino 2 Radio, Prensa y Televisión
La nueva política de la administración del presidente Donald Trump sobre el sistema financiero estadounidense abre un debate que va mucho más allá de una cuenta bancaria.
Es un debate sobre migración, seguridad, lavado de dinero, acceso al crédito, derechos, economía familiar y remesas.
Y precisamente por la importancia del tema, debemos abordarlo con responsabilidad: sin crear pánico entre la comunidad migrante, pero tampoco ignorando los posibles efectos económicos de una política que incorpora el estatus migratorio como uno de los factores que pueden ser considerados dentro de la evaluación de riesgo financiero.
La Orden Ejecutiva 14406, firmada el 19 de mayo de 2026 bajo el título Restoring Integrity to America’s Financial System, busca fortalecer los controles del sistema financiero frente a actividades ilícitas como lavado de dinero, narcotráfico, trata de personas, fraude y otras formas de utilización irregular del sistema financiero. (The White House)
ITIN NO SIGNIFICA DELITO
Uno de los puntos que mayor preocupación ha generado entre los migrantes es la referencia al Individual Taxpayer Identification Number, ITIN.
Aquí debemos ser muy precisos.
El ITIN es un número utilizado para fines tributarios y su existencia no equivale por sí misma a un estatus migratorio ni constituye una prueba de actividad criminal.
La propia orden reconoce que el ITIN facilita el cumplimiento tributario. Lo que plantea es que su utilización para obtener determinados productos de crédito o abrir cuentas, cuando no existe un estatus migratorio legal verificado, puede convertirse en un factor que genere una revisión adicional de debida diligencia. (The White House)
Por eso, una cosa es mayor escrutinio financiero y otra muy distinta afirmar que todas las cuentas de personas con ITIN serán congeladas.
Hasta el momento, no debemos presentar como un hecho generalizado un supuesto congelamiento automático de las cuentas bancarias de todos los migrantes que utilizan ITIN.
La información disponible apunta a un proceso de revisión y endurecimiento de controles, no a una orden general de confiscación o congelamiento automático de depósitos.
COMBATIR EL LAVADO DE DINERO: SÍ. CRIMINALIZAR A UNA COMUNIDAD: NO.
Estados Unidos tiene el derecho —y la responsabilidad— de proteger su sistema financiero.
El lavado de dinero, el narcotráfico, la trata de personas, el fraude, la evasión tributaria y las redes criminales deben ser investigados y perseguidos.
No podemos pretender que una sociedad moderna renuncie a esos controles.
Pero también existe otro principio que debe ser protegido:
La responsabilidad debe ser individual y basada en evidencia, no colectiva.
En todas las sociedades existen personas que utilizan mecanismos financieros para actividades ilícitas.
Eso ocurre entre ciudadanos y extranjeros, entre personas de diferentes nacionalidades y en distintos sectores económicos.
Por ello, el desafío está en encontrar el equilibrio:
perseguir al que delinque sin convertir en sospechosa a toda una comunidad.
Ese debe ser uno de los principios fundamentales del debate.
EL MIGRANTE TRABAJADOR TAMBIÉN ES PARTE DEL SISTEMA FINANCIERO
Millones de trabajadores migrantes utilizan bancos y cooperativas para:
* recibir sus ingresos;
* pagar alquiler;
* comprar vehículos;
* pagar seguros;
* enviar remesas;
* pagar tarjetas;
* ahorrar;
* financiar una vivienda;
* abrir pequeños negocios;
* pagar impuestos;
* y construir un historial financiero.
Por eso surge una pregunta fundamental:
¿Qué ocurre si el temor provoca que millones de trabajadores retiren sus recursos del sistema financiero formal?
La respuesta no necesariamente beneficia a nadie.
El migrante podría perder acceso a servicios financieros, crédito y mecanismos seguros de ahorro.
Los bancos podrían perder clientes y depósitos.
Y la economía podría experimentar una expansión de operaciones en efectivo y fuera del sistema financiero formal.
Organizaciones comunitarias ya han advertido sobre el riesgo de que el miedo aleje a los inmigrantes de las instituciones financieras tradicionales. (Verite News)
Por eso, recomendar indiscriminadamente que todos los migrantes retiren su dinero de los bancos tampoco parece una solución responsable.
Cada persona debe evaluar su situación particular con profesionales calificados y mantenerse informada sobre las reglas que efectivamente estén vigentes.
EL CRÉDITO ES EL OTRO GRAN TEMA
Aquí existe una dimensión que muchas veces queda fuera de la discusión.
Un migrante puede tener ingresos legítimos, pagar impuestos, pagar renta y haber construido durante años una relación con una institución financiera.
Pero si el acceso al crédito comienza a depender cada vez más de consideraciones relacionadas con el estatus migratorio, ¿qué ocurre con:
la hipoteca, el automóvil, la tarjeta de crédito o el pequeño negocio?
La propia Orden Ejecutiva instruye a los reguladores a revisar los riesgos asociados con la extensión de crédito y servicios financieros a determinadas personas sin autorización laboral, incluyendo consideraciones relacionadas con la capacidad futura de pago. (The White House)
Por eso el debate no puede limitarse a:
“¿Me van a cerrar la cuenta?”
La pregunta puede ser mucho más amplia:
¿Podrá el migrante seguir participando plenamente en el sistema financiero estadounidense?
Y AQUÍ ENTRA LATINOAMÉRICA
El problema no termina en Estados Unidos.
Termina —o comienza— en millones de hogares de América Latina.
Ecuador recibió US$1.856,7 millones en remesas solamente durante el primer trimestre de 2026, un crecimiento de 7,7% respecto al mismo período del año anterior. El Banco Central del Ecuador señala que estos recursos son una fuente importante de ingresos para los hogares receptores y dinamizan las economías locales. (BCE)
México, por su parte, recibió aproximadamente US$61.800 millones en remesas durante 2025, pese a registrar una caída anual de 4,6%. (Mexico News Daily)
Estamos hablando de decenas de miles de millones de dólares que salen principalmente del esfuerzo de trabajadores que viven fuera de sus países de origen.
Por eso surge una pregunta que nuestros gobiernos no pueden ignorar:
¿Qué están haciendo los gobiernos latinoamericanos para proteger la estabilidad financiera de sus ciudadanos que trabajan en Estados Unidos?
No solamente frente a las deportaciones.
También frente al acceso a:
bancos, crédito, ahorro, transferencias y remesas.
¿DÓNDE ESTÁ EL CABILDEO POLÍTICO?
Esta es quizás la pregunta más importante de esta investigación.
Los gobiernos de México, Ecuador, Colombia, Perú, Centroamérica y otros países tienen embajadas, consulados y representantes políticos en Estados Unidos.
Pero la defensa de sus ciudadanos no debería limitarse a comunicados de prensa.
Debería existir una estrategia permanente de diálogo con:
senadores, congresistas, reguladores financieros, bancos, organizaciones empresariales, abogados, universidades y organizaciones comunitarias.
El mensaje no debería ser de confrontación.
Debería ser:
“Estados Unidos tiene derecho a combatir el dinero ilícito. Nuestros ciudadanos también tienen derecho a mantener y utilizar legítimamente el dinero que han ganado trabajando.”
Ese es un punto de encuentro.
PERSEGUIR EL DINERO ILÍCITO SIN EMPUJAR EL DINERO LÍCITO A LA INFORMALIDAD
Este es probablemente el hilo más fino de todo el debate.
Si una persona realiza operaciones sospechosas, investíguese.
Si existen señales de lavado de dinero, investíguese.
Si existen vínculos con narcotráfico, trata de personas o fraude, investíguese y sanciónese conforme a la ley.
Pero si una persona trabaja, declara impuestos, mantiene una cuenta bancaria, paga sus obligaciones y envía dinero legítimamente a su familia:
su condición migratoria no debería convertirse automáticamente en una presunción de criminalidad.
La propia lógica regulatoria anunciada por la administración habla de una evaluación basada en riesgo y de una mayor debida diligencia, no simplemente de considerar delincuente a toda persona que tenga ITIN. (The White House)
EL MENSAJE DE LATINO 2
Desde Latino 2 Radio, Prensa y Televisión queremos plantear este debate sin miedo, sin exageraciones y sin convertirlo en una batalla política.
No estamos diciendo que Estados Unidos no deba controlar su sistema financiero.
Debe hacerlo.
No estamos diciendo que no deba perseguir el lavado de dinero.
Debe hacerlo.
No estamos diciendo que una persona que comete un delito deba quedar fuera de una investigación.
Debe responder ante la ley.
Lo que estamos preguntando es otra cosa:
¿Cómo encontrar el equilibrio entre seguridad financiera, cumplimiento de la ley y protección del trabajador migrante que utiliza legítimamente el sistema financiero?
Y existe una segunda pregunta que corresponde directamente a nuestros gobiernos:
¿Qué están haciendo para defender los derechos económicos de sus ciudadanos en Estados Unidos?
Porque el migrante no solamente envía dinero.
También trabaja, consume, ahorra, invierte, paga impuestos, adquiere bienes, utiliza servicios financieros y sostiene económicamente a millones de familias en América Latina.
CONCLUSIÓN
El debate no debería ser:
Trump contra los migrantes.
Tampoco:
migrantes contra Estados Unidos.
El verdadero debate debería ser:
SEGURIDAD + LEGALIDAD + JUSTICIA + PROPORCIONALIDAD.
Estados Unidos tiene derecho a proteger su sistema financiero.
Los bancos tienen derecho a conocer a sus clientes y administrar sus riesgos.
Las autoridades tienen derecho a investigar operaciones sospechosas.
Pero el trabajador migrante que actúa legítimamente también merece que su esfuerzo, sus ahorros, su crédito y sus derechos sean tratados conforme a la ley y no bajo una presunción colectiva de culpabilidad.
Y América Latina tiene una responsabilidad adicional:
No esperar a que el problema llegue a nuestras economías para comenzar a reaccionar.
Es hora de preguntar a nuestros gobiernos, legisladores, consulados y representantes:
¿Dónde está la estrategia?
¿Dónde está el diálogo con Washington?
¿Dónde está el cabildeo político?
¿Dónde están las propuestas para proteger las remesas y la estabilidad económica de nuestras familias?
Porque detrás de cada remesa no hay solamente una cifra.
**Hay un trabajador.
Hay una familia.
Hay una vivienda.
Hay una educación.
Hay una pequeña empresa.
Y hay una economía latinoamericana que depende, en buena medida, de ese esfuerzo.**
Latino 2 Radio, Prensa y Televisión
**Informar sin alarmar.
Analizar sin polarizar.
Preguntar para generar conciencia.**