09/22/2026
El sistema insistirá en defender sus estadísticas oficiales para mantener la ficción de que la denuncia falsa no existe. Dicen que en más de 20 años de asimetría penal, apenas se contabilizan dos centenares. Sin embargo, frente al dogma destructivo del "Hermana, yo sí te creo" que trituró la presunción de inocencia, resulta ético y procesalmente impecable apoyar a quien ha sido absuelto por un juez tras demostrarse su inocencia, antes que a quien denunció y NADIE creyó.
En este escenario de paralelismo argumental, hablamos de más de DOS MILLONES de denuncias falsas.
La realidad de los juzgados muestra una masa gigantesca de sobreseimientos y absoluciones tras los cuales hay vidas, empleos y familias destruidas. Lo más grave de esta ingeniería ideológica es el DESPRECIO ABSOLUTO HACIA LA VERDADERA VÍCTIMA, sea el hombre injustamente arruinado o la mujer que realmente sufre violencia. Al feminismo institucional no le importan las personas: solo sostiene un negocio a costa de la verdad, y vive muy bien.