10/02/2026
En 2018, en el Pacífico Noroeste, la orca Tahlequah (J35) perdió a su cría pocas horas después de nacer.
Durante 17 días y más de 1.600 km la empujó en la superficie, sin dejarla hundirse ni un instante.
Científicos lo interpretaron como un claro comportamiento de duelo: una madre que no soltó, incluso cuando ya no había nada que salvar.