06/02/2026
El PCC sale en defensa de G*ESA: “no es obra del secretismo, ni de élites y mucho menos la vía de enriquecimiento de unos pocos”
El Partido Comunista de Cuba (PCC) salió este martes a defender al Grupo de Administración Empresarial S.A. (G*E o G*ESA) tras las sanciones de Estados Unidos que entran en vigor el próximo 5 de junio. Numerosas empresas extranjeras han cesado negocios con el conglomerado militar que controla gran parte de la economía de Cuba, incluido el sector turístico.
Según “la Declaración del Gobierno Revolucionario”, G*ESA ayuda al pueblo y la Administración de Donald Trump sigue “una hoja de ruta diseñada por ideólogos de la ultraderecha cubanoamericana, que (…) se centra en el uso de herramientas que incrementen de manera extrema e inusitada la política de máxima presión”. La extensa nota evitó mencionar los supuestos 18 mil millones que tendría G*ESA, según una investigación de El Nuevo Herald, y directamente al Secretario de Estado, Marco Rubio, quien ha señalado a G*ESA por no destinar sus ingresos al pueblo cubano.
“El G*E nació en pleno Período Especial para enfrentar la guerra económica (…) Su objetivo siempre ha sido agrupar empresas con capacidades en la generación de divisas y recursos que el Estado requiere para mantener y desarrollar las conquistas sociales y contribuir al fomento de sectores y ramas de la vida nacional”, apuntó la declaración.
Entre los supuestos “incontables servicios prestados a la Patria por” G*ESA estarían “la construcción de más de 10 mil viviendas en diversas provincias del país, la creación de un Campamento de pioneros y planes vacacionales para la infancia, en la manera en que se sostuvo la economía cubana durante los años de la pandemia de COVID-19”.
También “las inversiones en la termoeléctrica Lidio Ramón Pérez (Felton) de Holguín, grandes obras hidráulicas, entre ellas los trasvases Este-Oeste y Norte-Sur para el beneficio de millones de cubanas y cubanos”. Asi como “las inversiones y las reparaciones hechas a policlínicos, casas del médico de la familia y a escuelas”.
Pese a que G*ESA no es auditada por la Contraloría General de la República, la declaración dice que ha sido “objeto del máximo control y fiscalización de las autoridades y mecanismos competentes”.
“El G*E no es una estructura opaca, ni paralela al Estado cubano; ha sido, por el contrario, una respuesta articulada de probada eficiencia frente al cerco económico que históricamente ha tratado de asfixiar a la Revolución cubana”.
“Miles de hombres y mujeres, durante estos últimos 30 años, han sido guardianes discretos de los recursos del país y merecen el reconocimiento. Aunque su obra no haya sido contada lo suficiente, habla por sí sola y lo hace por encima de la calumnia de Estado urdida desde Washington. Esta organización es parte activa de las transformaciones del sistema empresarial del país”.
“El G*E no es obra del secretismo, ni de élites y mucho menos la vía de enriquecimiento de unos pocos. Es, por el contrario, uno de los tantos ejemplos que a lo largo de nuestro camino nos ha permitido resistir la agresión permanente del gobierno de Estados Unidos”, concluyó el comunicado oficial.