08/26/2026
si uno se rompe la espalda remando para avanzar y el otro se dedica a hacerle hoyos al bote, el naufragio es inevitable. Soltar a alguien no significa que te dejó de importar o que no la quisieras, significa que se te acabó la fuerza para cargar con el peso de los dos y que tu instinto de supervivencia por fin despertó.
Nadie tiene por qué ahogarse intentando salvar a quien sabotea la relación a propósito. Tu paz mental vale más que un barco hundiéndose, así que recoge tus remos, salte de ahí con la frente en alto y que la otra persona aprenda a mantenerse a flote en el mar de sus propias decisiones. A lo que sigue.