02/12/2025
Tribunal reinstaló una nueva sesión de audiencia en el juicio contra de 17 militares procesados por la presunta desaparición forzada de cuatro niños y adolescentes. Un militar que decidió cooperar con la Fiscalía dijo que decidió grabar un un video de las agresiones porque "todo se descontroló".
La audiencia de juicio contra los 17 militares procesados por la presunta desaparición forzada de cuatro menores de edad en el denominado caso Malvinas se reinstaló este lunes 1 de diciembre de 2025, en lo que constituye la onceava sesión desde que el proceso arrancó el pasado 5 de noviembre.
El juicio entró en su fase decisiva. Y el Tribunal de Garantías Penales de Guayaquil reanudó de la diligencia entre las 13:20 y las 19:12, en una jornada en la que se continuó escuchando los testimonios de los procesados.
Siete de los 17 militares implicados declararon el martes 25 de noviembre de 2025, dejando al descubierto dos relatos contradictorios sobre lo ocurrido la noche del 8 de diciembre de 2024. Y otros ocho procesados rindieron su testimonio este lunes 1 de diciembre, junto a dos peritos y testigos.
Cuatro niños y adolescentes -Josué e Ismael Arroyo, Nehemías Arboleda y Steven Medina-, de entre 11 y 15 años, desaparecieron luego de ser interceptados por dos patrullas militares el 8 de diciembre en el sur de Guayaquil, cerca al populoso barrio Las Malvinas, en donde residían con sus familias.
Las versiones recogidas en el proceso señalan que los jóvenes habrían sido abandonados en un área rural de Taura, heridos y sin ropa, en un camino de tercer orden a unos dos kilómetros del centro parroquial. Dieciséis días después, el 24 de diciembre, sus restos fueron encontrados calcinados en un paraje aislado y de difícil acceso en esa misma jurisdicción de Naranjal, en la provincia del Guayas.
El soldado Carlos Xavier E. M., quien actúa como cooperador eficaz de la Fiscalía en el caso, inició su declaración pidiendo disculpas a las familias de las víctimas por haber callado durante semanas, ocultando información, y por no detener lo ocurrido, pese a que -según dijo- logró grabar un video de evidencia e intentó alertar a un patrullero.
Carlos Xavier también confirmó que en la orden de patrulla inicial solo había 15 miembros y que en el listado no se encontraba el subteniente que se incorporó al mando de la patrulla en última instancia.
También señaló que la situación “se descontroló” tras la detención de los cuatro menores. La patrulla no regresó a Taura, sino que avanzó hacia Durán. En el trayecto -de acuerdo con su versión- los aprehendidos fueron agredidos brutalmente: golpes con la trompetilla de un fusil, amenazas y empujones violentos.
El militar aseguró que, escondido en el balde de la camioneta, grabó un video donde se escuchan insultos y golpes durante agresiones contra las víctimas en el peaje de la vía Durán-Tambo, y donde aparecen los adolescentes cubriéndose el rostro. Un video que se presentó a juicio gracias a que decidió enviarlo como evidencia a una hermana, contó.
También ubicó al cabo primero Jonathan Raúl G. P. golpeando a dos de los menores en la cabeza durante cinco minutos en el peaje. Este cabo trató a las víctimas de “negros cabrones, van a ver lo que les va a pasar”.
Militar dice que grabó un video porque "todo se descontroló"
El soldado Carlos Xavier E. M., quien actúa como cooperador eficaz de la Fiscalía en el caso, inició su declaración pidiendo disculpas a las familias de las víctimas por haber callado durante semanas, ocultando información, y por no detener lo ocurrido, pese a que -según dijo- logró grabar un video de evidencia e intentó alertar a un patrullero.
Carlos Xavier también confirmó que en la orden de patrulla inicial solo había 15 miembros y que en el listado no se encontraba el subteniente que se incorporó al mando de la patrulla en última instancia.
También señaló que la situación “se descontroló” tras la detención de los cuatro menores. La patrulla no regresó a Taura, sino que avanzó hacia Durán. En el trayecto -de acuerdo con su versión- los aprehendidos fueron agredidos brutalmente: golpes con la trompetilla de un fusil, amenazas y empujones violentos.
El militar aseguró que, escondido en el balde de la camioneta, grabó un video donde se escuchan insultos y golpes durante agresiones contra las víctimas en el peaje de la vía Durán-Tambo, y donde aparecen los adolescentes cubriéndose el rostro. Un video que se presentó a juicio gracias a que decidió enviarlo como evidencia a una hermana, contó.
También ubicó al cabo primero Jonathan Raúl G. P. golpeando a dos de los menores en la cabeza durante cinco minutos en el peaje. Este cabo trató a las víctimas de “negros cabrones, van a ver lo que les va a pasar”.
El soldado ratificó que el subteniente John Henry Z. E. ordenó a los adolescentes desnudarse en un camino de segundo orden a las afueras de Taura, arrojó su ropa a un costado de la carretera y dispuso que movieran un árbol caído en la vía. También dijo que el oficial le pegó entre 20 y 30 correazos al menor de 11 años. Además, insistió ante el tribunal que las cuatro víctimas “se fueron caminando con vida hacia el pueblo de Taura”.
Tras regresar a la base alrededor de las 22:30, Carlos Xavier declaró que envió el video a su hermana. En los días siguientes, los altos mandos -entre ellos un coronel y el procesado teniente coronel Juan Francisco I. M.— habrían convocado a la patrulla para interrogatorios y para uniformar una versión falsa que aseguraba que “todo fue normal”.
Según el cooperador, incluso les ordenaron borrar fotografías y videos de sus celulares, mientras que el subteniente afirmaba haber formateado su propio celular.
Concluyó que -hasta donde él conoce- los 16 militares de la patrulla no participaron en la muerte de los menores, pero admitió una omisión por no haber detenido los abusos ni denunciado lo ocurrido desde el inicio.