14/07/2025
DEL CÁRTEL DE SINALOA AL CÁRTEL DEL DÓLAR💵 🇺🇸
El negocio más grande de Estados Unidos no es la tecnología, ni el petróleo, ni siquiera la guerra: es el lavado de dinero.
Y no lo digo yo. Lo saben los bancos, lo saben los carteles, lo saben las élites.
Ningún otro país en el mundo tiene la infraestructura financiera, el blindaje institucional y la maquinaria legal para blanquear billones de dólares provenientes del narcotráfico, la trata, el tráfico de armas o la corrupción global.
El narco en Estados Unidos no se ve, no se nombra, no se persigue.
Parece mudo. Invisible. Como si no existiera.
Y es que no es un problema: es un engranaje funcional del sistema.
¿Por qué creen que los grandes capos nunca son gringos?
¿De verdad piensan que la droga cruza sola 2,000 km de frontera sin que el Estado más poderoso del planeta se entere?
El papel del narco latinoamericano está perfectamente asignado:
🔸 Producir.
🔸 Morir.
🔸 Servir de chivo expiatorio.
Estados Unidos los arma, los financia, los protege…
Y cuando dejan de ser útiles, los persigue, los exhibe y los encierra.
Así derrocan gobiernos. Así justifican intervenciones.
Así doblegan países.
Porque cuando un presidente latinoamericano se les sale del guion, lo vinculan al narco —ese mismo narco que ellos mismos colocaron y permitieron crecer.
Es un ciclo. Un sistema. Un modelo de control.
Y les ha funcionado durante décadas.
El verdadero cártel no está en Sinaloa.
Está en Washington.
Está en Wall Street.
Está en los despachos donde se decide qué país será “aliado” y cuál será “estado fallido”.
Y mientras tanto, nos siguen llamando “violentos”, “peligrosos”, “corruptos”.
Pero el dinero... el dinero siempre termina allá.
Limpio. Intocable.
Made in USA.