08/09/2025
Weekly Review! Darren Aronofsky. Un cineasta que no tiende a sutilezas, que no se entretiene con delicadezas, que no se anda con complacencias y enfoques comerciales. Su zona de confort son los rincones negros y vacíos de la miseria ("Requiem for a dream"), apocalipsis bíblicos de espeluznante índole ("Noah", "Mother!"), y atormentados individuos combatiendo al olvido y corriendo detrás de duelos irresueltos ("The Fountain", "The Wrestler", "The Whale"). Aunque hay temas y tropos típicamemte "Aronofskyanos" en juego en su más reciente esfuerzo, ésta vez el nacido en Brooklyn se decanta en favor de un frenético, hilarante y desfachatado (usado como cumplido) thriller ubicado en su eterna Gran Manzana y que juguetea con descaro pero con fortuna y acierto con los tonos y mundos de Scorsese, Tarantino y Ritchie. Siendo que se trata del arquitecto de la suprema "Pi", la "diversión" no encaja con los convencionales y comunes modos de similares cintas, mas bien se trata de una estresante comedia con claras inspiraciones de locuras urbanas previas como "After Hours" o la reciente y trepidante "Uncut Gems". Pesadillescas apuestas y mortíferas consecuencias son el eje y motor de éste bienvenido cuento criminal donde Darren se muestra con desenfreno, soltura y una evidente relajación directiva, sin ningún anhelo mas que g***r del placer que le brinda la creación fílmica. Sus habituales, excéntricas, traumatizadas y entrañables criaturas humanas, sello de la casa, son particularmente destacables, sombríos, culposos o malvados, pero también sufridos seres con los que el celebrado realizador crea un vínculo y empatía. Austin Butler, viniendo de encarnar nada mas que a Elvis Presley y ser dirigido por Villeneuve en la épica "Dune:Part 2", demuestra lo aprendido encabezando al elenco coral más solvente que Aronofsky haya dirigido desde su cuarteto de adictos hace ya lejanos veinticinco años. Con su característico toque y ferocidad narrativa, nos lanza a un frenesí visual, un popurrí de anécdotas y momentos, de los cuales algunos, podrían contarse dentro de lo mejor de su filmografía. Si bien ciertos personajes desentonan, restan mas que alimentar, y par de secuencias resultan sobradas, la lente de su habitual colaborador, Matthew Libatique, consigue pasar de eso creando ricas y frescas vistas (sumamente difícil después de tanto registro cinematográfico que existe sobre la mítica urbe) del submundo neoyorkino y dotan a la obra de un sabor diferente y arriesgado. "Caught Stealing", ahora en cartelera, es la película más accesible de su creador desde "Black Swan", pero no por eso se desecha y desprecia, al contrario, es justamente éste distanciamiento a su anterior labor lo que permite a tan resonante director reubicarse, reencontrarse y relanzarse a por nuevos bríos y objetivos. Dejémonos de dudas y sigamos su ejemplo. Un 8. 🎬❤️