23/07/2024
COMENTARIOS VERANIEGOS
La presión mediática, los bulos, el fango, el lawfare, la corrupción y sus sinónimos, la falacia, la ambición destructiva, la soberbia y su amiga la imprudencia forman el corralito en el que subsiste la actualidad selvática de la política española.
El juez Peinado se la juega con su cita a Sánchez como testigo de/contra/a favor de su mujer. Es tan inusual, que o se ha vuelto tan jactancioso como Sánchez o cuenta con el apoyo de una parte considerable de la judicatura. Si es esto último, estamos dando un paso más hacia la explosión del estado de derecho. Mientras tanto, la población se dedica a lo que le manda la supervivencia: vivir lo mejor posible al margen de conflictos que no son los suyos, siempre que no se les toque ni el bolsillo ni la estabilidad.
La presión mediática (y la publicitaria) es dueña de la supuesta información y de las noticias, que cada vez son o más impenetrables o más ridículas. Por ejemplo, la “ola de calor”. Ahora resulta que un día de 35 grados es una tragedia a las que el verano mediterráneo no nos tiene acostumbrados. Todos los medios, radios, televisiones, diarios en papel y diarios digitales agitan el fantasma de la “ola de calor”. Pasea uno por la calle y escucha a los vecinos, a los amigos y a los desconocidos quejarse del calor. ¡Pero si el clima es un tema recurrente en las charletas! Se ha comentado siempre el calor y el frío, es un tema fácil en el que casi todo el mundo está de acuerdo: ¡menudo calor!, ¡menudo frío!
Además, la información se embute de embustes y de falsedades. Una “Autopista ferroviaria”. Hoy he escuchado en la radio que se ha producido (en realidad, se producirá) la unión ferroviaria (así es como lo han presentado) entre Valencia e Italia y Grecia, en cuanto se construya en el puerto de Valencia , una instalación para que los contenedores que llegan en barco (de todas las procedencias, no sólo de Italia) se carguen en trenes que llevarán los productos importados a toda España (de momento a Madrid y a Barcelona, digo yo, y desde allí vaya usted a saber dónde). Este proyecto (sólo es un proyecto) ahorrará costes energéticos (menos camiones por las carreteras), medioabientales (ruido, contaminación), es un “cambio de paradigma” (Puente dixit), más prosperidad y sostenibilidad (alcaldesa de Valencia). La traca final no sé de dónde ha salido: los trenes suprimirán al año a 10.000 camiones. ¿10.000? Un sencillo viaje Madrid Valencia ida y vuelta por la autovía A-3 te obliga a cruzarte y/o adelantar unos 500 camiones, que al cabo del día puede que lleguen a 5.000. La fantasía (encima devaluada) frente a la observación personal. Da igual, son todo palabras
En la propaganda política y en la publicitaria (son equivalentes) todo es así.
Pero el premio se lo lleva el tema de la inmigración ilegal. Hoy el problema se reduce a que todas las comunidades que constituyen España recojan menores africanos llegados a Canarias. Es decir, el gravísimo problema de la inmigración ilegal se intenta solucionar dando a conocer a las mafias de las embarcaciones de la muerte que pueden seguir cobrando de los desesperados africanos, a quienes se les asegura que, una vez llegados a las costas españolas, serán recibidos con abrazos en todas partes, menos en Cataluña. Así son nuestros políticos