25/08/2026
10 años entre libros, ferias y sueños 📚❤️
Este año cumplí 10 años desde mi primera publicación y desde que comencé a participar consecutivamente en ferias del libro… y, curiosamente, no me había dado cuenta.
El tiempo pasa demasiado rápido. Pasa entre páginas escritas, historias terminadas, libros nuevos que se suman a la familia y sueños que, casi sin notarlo, se van haciendo realidad.
Hoy puedo decir que todas las ferias han sido buenas.
A veces los escritores cometemos el error de medir una feria únicamente por las ventas. Y sí, vender es importante; detrás de cada libro existe trabajo, inversión, esfuerzo y muchas horas de dedicación. Pero una feria es muchísimo más que una cifra al final del día.
Yo todavía puedo sentir la emoción de aquella primera vez.
Todavía recuerdo a la primera persona a quien le dediqué uno de mis libros. Se llamaba María. Ella creyó en mí sin conocerme, cuando yo apenas comenzaba a descubrir este mundo.
Han pasado diez años desde entonces.
Los años me dieron experiencia. También llegaron momentos difíciles, tropiezos, decepciones y situaciones que en su momento parecían terribles. Pero, mirando hacia atrás, muchas de esas cosas fueron simplemente llaves que terminaron abriendo otras puertas. Hasta de lo malo aprendí a sacar algo bueno.
Hoy, mientras observaba a las personas pasar frente a los libros, me detuve a mirar sus reacciones.
Dicen que cuando uno está enamorado es normal sonreírle al celular… Pues hoy vi personas sonriéndoles a los libros.
¡Y qué lindo se siente!
En 2016 no tenía idea de todo lo que este mundo significaría para mí. Hoy puedo decir que este gremio se convirtió también en una familia. He conocido escritores, lectores, editores, libreros y compañeros maravillosos. Y, en el camino, hasta terminé convirtiéndome algunas veces en una especie de “mamá literaria” para quienes comienzan a caminar por este mundo.
Y nuevamente pienso: ¡qué lindo se siente!
Las ferias también me regalaron amistades. Personas que comparten su almuerzo, una conversación, una preocupación, una risa o una historia. Cada vecino de stand, cada escritor y cada lector que se ha cruzado en mi camino ha dejado algo y, de alguna manera, ha fortalecido mi andar.
2026 ha sido un año de retos.
El mundo editorial ha cambiado. Los libros han evolucionado. Nosotros también hemos tenido que aprender, adaptarnos y reinventarnos.
Pero hay algo que no ha cambiado:
las ferias del libro siguen siendo uno de mis lugares favoritos en el mundo.
Siguen provocándome esa ilusión que me hace querer crear algo nuevo, reinventarme cada año y volver a empezar con la misma emoción.
La escritura me fortaleció.
Los libros me regalaron personas maravillosas.
Las ferias me enseñaron a resistir, aprender, compartir y seguir soñando.
Y hoy, al mirar hacia atrás, entiendo algo todavía más profundo:
estos diez años no solamente se cuentan en libros publicados, ferias recorridas o batallas ganadas. También se cuentan en años de vida.
Años que un día me dijeron que quizás no tendría.
Años que tal vez no podría disfrutar.
Y aquí estoy.
Diez años después.
Escribiendo.
Publicando.
Compartiendo.
Soñando.
Sonriéndole a los libros… y viendo cómo otros también les sonríen.
Quizás por eso cada feria significa tanto para mí.
Porque cada vez que estoy rodeada de libros recuerdo que no solamente estoy viviendo un sueño.
Estoy viviendo la vida que alguna vez me dijeron que quizá no tendría tiempo de vivir.
Y por eso, mientras pueda, seguiré escribiendo páginas. 📖🦅❤️