13/04/2026
UNA TROMPADA PARA DEFENDERSE Y LA MARCA DE UN ANILLO QUE DELATÓ AL ASALTANTE
🔵En Allen, un violento robo millonario tuvo un giro clave gracias a un detalle tan inesperado como decisivo: la marca que dejó un anillo de oro en la frente del delincuente.
El hecho ocurrió la noche del 5 de abril, cuando el empresario frutero Américo Gómez abrió la puerta de su casa para pagar un trabajo de limpieza. En ese instante, todo se descontroló. Un joven armado irrumpió en la vivienda y lo atacó, mientras la mujer que había llegado a cobrar —Karen Diana Peralta— quedaba en escena.
Dentro del domicilio, el asaltante intentó reducir a Gómez, lo amenazó y buscó atarlo. Pero la víctima se resistió. En medio del forcejeo, lanzó un golpe de puño para defenderse. No fue un golpe más: llevaba un anillo de oro que impactó de lleno en la frente del agresor y le dejó una marca visible.
Ese detalle, que en el momento fue apenas parte del intento desesperado por defenderse, terminó siendo una pieza clave para los investigadores.
Mientras tanto, el delincuente logró concretar el robo y escapó con una suma millonaria: cerca de 90 millones de pesos, dólares, cheques y otras pertenencias.
La pista que cerró el círculo
Con el avance de la investigación, ese golpe cobró relevancia. Cuando la Policía identificó a uno de los sospechosos, Matías Adrián Rojas —pareja de Peralta—, detectaron que presentaba una lesión en la frente compatible con el relato de la víctima.
Pero no fue el único elemento determinante.
Las cámaras de seguridad de la zona registraron a la mujer y al joven caminando juntos, tomados de la mano, en inmediaciones de la casa de Gómez minutos antes del asalto. Luego, ambos se separaron, en lo que para la fiscalía fue parte de una maniobra previamente coordinada.
De testigo a sospechosa
En un primer momento, Peralta fue considerada otra víctima del hecho. Incluso permaneció en el lugar tras el robo para asistir al empresario. Sin embargo, las dudas comenzaron a surgir rápidamente.
El propio Gómez advirtió comportamientos extraños y planteó la hipótesis de una “entrega”. Esa sospecha se fortaleció con las imágenes, los movimientos previos y, posteriormente, con el resultado de un allanamiento.
En la vivienda de la mujer, los investigadores encontraron una gran cantidad de compras recientes pagadas en efectivo, dinero en efectivo por más de 2,7 millones de pesos y elementos que fueron reconocidos por la víctima.
Prisión preventiva y causa en marcha
La fiscalía imputó a Peralta y Rojas como coautores de robo calificado. Durante la audiencia, destacó como evidencias centrales tanto las imágenes de las cámaras como la lesión en la frente del acusado, que coincidía con el golpe descripto por Gómez.
La jueza de garantías resolvió dictar prisión preventiva por cuatro meses para ambos, al considerar que existen riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación.
Así, en una causa que parecía difícil de reconstruir, un acto de defensa y una marca precisa terminaron siendo claves. Una trompada, un anillo y una herida que, lejos de pasar desapercibida, ayudaron a encaminar la investigación hacia los presuntos responsables.