09/09/2026
“MIREN A NIÑA”➡️EL PEDIDO DESESPERADO DE UNA FAMILIA DE ACOGIMIENTO ANTE EL INICIO DE UNA NUEVA VINCULACIÓN
Alan Uribe y Melina Quiroz decidieron hablar públicamente como papás para contar lo que están atravesando desde que, hace un año y tres meses, una niña llegó a su hogar en el marco de un proceso de acogimiento.
Durante este tiempo, la familia la acompañó en situaciones de salud complejas, cirugías, internaciones y tratamientos, pero también en momentos cotidianos que fueron construyendo un vínculo profundo.
“La vimos crecer, aprender, reír, hablar y construir una vida”, expresaron.
Por respeto a la identidad y a la historia de la niña, la familia decidió llamarla simplemente “Niña”.
Según relatan, con el paso de los meses ocurrió algo que no habían buscado: la pequeña se arraigó al hogar y construyó allí vínculos afectivos.
“Ella eligió a su familia y se arraigó”, sostienen. “Nos eligió como sus papás, eligió a nuestro hijo como su ‘bebé hermano’ y construyó vínculos con abuelos, tíos, primos, amigos y personas que hoy forman parte de su mundo”.
La familia asegura que siempre conoció las reglas del acogimiento y que sabía que, eventualmente, podía llegar el momento de una separación. Pero advierte que la niña no necesariamente comprende esas reglas ni la dimensión de lo que está ocurriendo.
La preocupación aumentó en las últimas horas, a partir del inicio de una nueva etapa de vinculación con una posible familia adoptiva.
“Ayer se realizó una primera vinculación mientras ella se encontraba internada. Cuando la situación la puso nerviosa y no quiso continuar, nos buscó a nosotros, porque hoy somos su lugar seguro”, relataron.
Este martes se produjo un segundo encuentro. Según explicaron Alan y Melina, mientras la niña atravesaba esa vinculación, ellos fueron alejados del lugar.
“Nosotros fuimos alejados y ubicados dos pisos más abajo, sin poder acompañarla de cerca, en medio de una internación y de un momento de enorme vulnerabilidad para ella”, señalaron.
La situación generó interrogantes y preocupación en la familia, que pide que se contemplen especialmente los tiempos y las emociones de la niña.
“Nos preocupa que se esté avanzando con un proceso tan importante en estas condiciones, sin que podamos dejar de preguntarnos si realmente se están respetando sus tiempos, sus emociones y su bienestar integral”, expresaron.
También recordaron que días atrás, luego de que se le comunicara la posibilidad de una nueva familia, la niña habría manifestado que no quería. Posteriormente atravesó una crisis y terminó internada.
“No estamos hablando de una niña que llega sin historia. Estamos hablando de una niña que durante un año y tres meses construyó vínculos, pertenencia y un hogar”, remarcaron.
Sin embargo, Alan y Melina aclaran que su reclamo no busca desconocer las decisiones que correspondan tomar respecto de su futuro.
“No pretendemos decidir sobre su futuro. No pedimos que simplemente ‘la dejen con nosotros’. Pedimos algo mucho más básico: que antes de tomar decisiones, la miren a ella”, afirmaron.
Y agregaron: “Que escuchen su voz, de acuerdo con su edad y madurez. Que tengan en cuenta su salud, sus emociones, sus vínculos y el arraigo que construyó”.
La familia reconoce que el eventual momento de la separación será doloroso para ellos, pero asegura que están dispuestos a soportarlo si es lo mejor para la niña.
“Porque nosotros podemos soportar el dolor de dejarla ir. Lo que no podemos dejar de preguntarnos es: ¿Quién está pensando en cómo va a vivir ella todo esto?”.
Por eso decidieron hacer público su reclamo y poner el foco en la niña.
“Hoy hablamos por ella, porque todavía no puede defender por sí misma sus derechos”, sostuvieron.
Y cerraron con un pedido que resume el sentido de su mensaje:
“Miren a Niña. Miren lo que construyó. Miren dónde encontró seguridad. Y, por favor, piensen primero en lo que ella necesita.”