29/05/2026
UNA TRAGEDIA AZUL Y ORO
fracasó una vez más. Su presidente Juan Román llevó al xeneize hacia una nueva catástrofe.
Ayer perdió de local ante Universidad Católica y quedó eliminado en fase de grupos de la Copa Libertadores. La ultima vez que Boca había quedado eliminado en esta instancia había sido en 1994. De este modo se convierte en la quinta eliminación consecutiva jugando en La Bombonera. Las anteriores fueron ante Huracán por los octavos de final del torneo apertura 2026, Racing por las seminales del clausura 2025, Independiente por los cuartos de final del apertura 2026 y Alianza Lima por el repechaje de la copa libertadores 2025.
Así las cosas, Boca no para de coleccionar fracasos y la esperanza del hincha vuelve a desvanecerse. La ilusión por obtener la séptima queda en manos del olvido. Como si soñar estuviera prohibido, como si sonreír fuera un pecado, y celebrar un delito. Nos están acostumbrando a la derrota.
Hoy, Boca perdió la mística; cualquiera le gana en su propia casa. Antes, para ganarle al xeneize tenías que matarlo. En la actualidad, cualquiera se le anima y lo deja eliminado.
Con un técnico como Claudio Ubeda que nunca ganó ningún titulo y que no cuenta con el carácter para dirigir al xeneize.
Ahora bien. ¿Quién comanda los hilos de Boca Juniors?
Juan Román Riquelme.
En este periódico de manera exclusiva y cuando todos los medios miraban para otro lado, nos encargamos de vaticinar este nefasto presente. Hace mucho tiempo que “venimos batiendo la posta” y el tempo nos da la razón una vez más.
Es sabido que Riquelme no está a la altura de las circunstancias debido a su nula capacidad para gestionar ni pensar. Es una persona que toda la vida fue jugador de fútbol y no tuvo la chace de formarse (o no quiso) en materia dirigencial y temas vinculados a la administración du una entidad tan inmensa.
Riquelme es el principal culpable de esta debacle y si hoy fueran las elecciones probablemente las perdiera. El socio está harto. Cansado de perder los partidos importantes.
¿Está bien que un incapacitado gobierne? En este país, sí.
La clase dirigente de todas las esferas del país deja mucho que desear y el mérito académico de los ciudadanos no se ve reflejado en lugares de poder. Es decir, hay demasiado “tilingo” ocupando cargos de jerarquía y siendo líderes de proyectos que ameritan estudio, capacitación y amor.
Lo preocupante de esta cuestión es que no hay autocritica.
A Riquelme le parece que todo esta bien, que tiene a mejor entrenador de la nación y al mejor plantel del continente. Es tal la soberbia del inepto que te saca de quicio. Y lo que es peor es ver a gente que lo defiende. Sin argumentos, claro. Ya que no hay pergaminos en la vitrina. En dos años de gestión, Boca nunca peleó un título. Es indígnante y hasta cómico entonces ver ”riquelmistas” haciendo malabares por defender a su diezmado ídolo.
El panorama es desolador y no hay explicaciones para tamaño dolor. Ojalá que Boca Juniors tenga un presidente serio, preparado y acorde a la grandeza que nos caracteriza.
Para desmantelar, olvidar y despotricar a Juan Román Fracaso.