29/03/2026
Este último pregón veraniego (y fabuloso, además de filmar, lo felicité ) es el símil perfecto para imaginarnos cómo se performaban las Antiguas canciones japonesas para Buda, canciones de invención y procedencia netamente popular.
Pero en vez de la costa del Rio de la Plata, en las calles de Japón del siglo XII.
Y en vez de un hombre, mujeres de a pie, pregoneras, titiriteras, o bellas que ofrecían su compañía en un viaje en barquito, con una remera vieja y una aprendiz que sostenía, diligente, una sombrilla.
Todas le cantaban a Buda, esperando trascender.
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