Malvinas Patria

Malvinas Patria La Gesta de Malvinas , con el maximo rigor historico. Es el Suelo en que sus Padres fundadores cimentaron para las Generaciones futuras, eso se llama “PATRIA”.

MALVINAS PATRIA

Todo País tiene una Historia que respetar y ejerce derechos Soberanos sobre el Territorio que por Herencia le Pertenece. En Malvinas hace 38 años atrás, hubo Hombres, Soldados que lucharon mano a mano con el S.A.S en Isla Borbón, que hicieron retroceder varias veces a los ingleses en Darwin - Pradera del Ganso, que enfrentaron el desembarco ingles en San Carlos, que agua

ntaron firmes en las posiciones de Tumbledown o que a bayoneta calada se abrieron paso a la Historia en el Monte Longdon....
Fueron los mismos ingleses, quienes atónitos, vieron a nuestros Pilotos atacar a sus barcos, haciendo estremecer a la flota más poderosa del mundo, cambiándoles toda estrategia de defensa naval por los próximos 50 años. Como así también observaron a los que en el mar rindieron culto a su Gloriosa Historia de “Irse a pique antes que rendir el Pabellón....”
Pero un día comenzaron a hablar ellos, Nuestros Veteranos de Guerra de Malvinas, son quienes hoy sienten paz sabiendo que de a poco se va conociendo “la Verdadera Historia”. Pero también entienden que hay que seguir el camino Malvinas por las Generaciones que vendrán…. Dentro de “MALVINAS PATRIA” somos un grupo de Amigos y es parte de nuestro ser contarles y llevarles la Historia tal cual fue, con el máximo rigor histórico! Durante muchos años se hablo demasiado y se dijo poco, se opino sin saber sobre la Guerra de Malvinas, con un dejo de pena y lastima por el hambre y el frio, por lo mal armados que estaban los soldados Argentinos o por la manera cruenta con que, supuestamente, fueron tratados por sus jefes. Y para desgracia de nuestros Bravos Soldados, los llamaron “los chicos de la guerra”, esas historias se hicieron muy fuertes con el paso del tiempo. Y acá estamos por ellos, nuestros “Héroes”, por los que cayeron en combate, por los que volvieron no pudiendo sobrellevar el olvido y el abandono de la desmalvinizacion y por quienes, aun hoy, caminan anónimos entre nosotros combatiendo desde la paz ... “
MALVINAS PATRIA TIENE LA TITANICA TAREA DE SEGUIR LLEVANDO ESTA GRAN EPOPEYA AL CORAZON DE CADA UNO DE USTEDES, QUIENES NOS ACOMPAÑARAN MANTENIENDO VIVA LA LLAMA DE LA “GLORIOSA GESTA DEL 82!!!

14/06/2026
13 DE JUNIO DE 1982: POR FIN UNA MISIÓNA 44 años de aquel día.Extraído de mis vivencias personales durante el Conflicto ...
14/06/2026

13 DE JUNIO DE 1982: POR FIN UNA MISIÓN

A 44 años de aquel día.

Extraído de mis vivencias personales durante el Conflicto del Atlántico Sur.

La mañana del 13 de junio de 1982 amaneció tan fría como las anteriores. Nos levantamos a las 06:30 horas, desayunamos rápidamente y partimos hacia la Base. El invierno patagónico no daba tregua. La temperatura rondaba entre los 15 y 20 grados bajo cero y, aunque trabajábamos dentro del hangar, el frío penetraba hasta los huesos.
Antes de comenzar con mis tareas habituales, encienda una estufa para templar la sala. Era un gesto simple, casi rutinario, pero en aquellos días cualquier pequeño alivio era bienvenido.
Llamé al Departamento Operaciones. La orden fue la misma que veníamos recibiendo en jornadas anteriores: prepare los aviones con la configuración establecida. A las 09:00 horas las aeronaves estaban listas. Poco después nos informaron que a las 11:00 despegarían dos escuadrillas.
La noticia renovó los ánimos. Hacía días que el rugido de los motores rumbo al combate se había vuelto una rareza. La guerra entró en sus horas más críticas.
Como la Sala de Pilotos se encontraba en la denominada “Casita Bariloche”, bastante alejada de nuestra ubicación, las actualizaciones se realizaban telefónicamente. Me comuniqué con el Capitán Demierre, quien confirmó que los pilotos se dirigirían a los aviones a las 10:45.
Las formaciones serían las siguientes:
Primera Escuadrilla
* C-411 Capitán Maffeis (Jefe de Escuadrilla)
* C-420 Primer Teniente Callejos
* C-416 Teniente Valente
Segunda Escuadrilla
* C-432 Capitán Dimeglio (Jefe de Escuadrilla)
* C-421 Teniente Aguirre Faguet
* C-412 Primer Teniente Román
A las 11:00 horas partió la primera escuadrilla. El estruendo de los motores al máximo régimen rompió el silencio de la Base y nos recordó que la guerra continuaba. Diez minutos más tarde despegó la segunda formación, aunque el avión del Teniente Aguirre Faguet sufrió un problema de frenos y no pudo integrarse a la misión.
Comenzaba nuevamente la espera.
La misma espera angustiante que conocíamos demasiado bien. La de mirar el cielo y desear que todos regresen.
Apenas cinco minutos después, a las 11:15, aterrizó el C-420 del Primer Teniente Callejos. Una falla en las tapas del tren de aterrizaje obligó su regreso. Sus compañeros, en cambio, continuaron rumbo a Malvinas.
Mientras tanto, parte del personal asistía a las explicaciones técnicas brindadas por los asesores peruanos sobre las diferencias entre ambos sistemas de armas. Yo continué con mis tareas administrativas confeccionando vales de combustible, aunque mi atención estaba puesta en otra parte: en los aviones que avanzaban hacia el combate.
A las 12:30 sonó el teléfono.
Desde Operaciones informamos que la primera escuadrilla regresa. Una patrulla de Sea Harrier se dirigió a interceptarla y los pilotos habían debido desprenderse de sus bombas sobre el mar para aumentar sus posibilidades de supervivencia.
Inmediatamente avisé a especialistas y mecánicos para recibir las aeronaves.
Diez minutos después aterrizaron sin novedades.
Poco más tarde, a las 13:10, regresó la segunda escuadrilla. Sus pilotos relataron que, al sobrevolar la Isla Soledad, habían detectado un helicóptero enemigo a corta distancia. Evaluaron atacarlo, pero comprendieron que su presencia ya había alertado al adversario y que los Sea Harrier podían aparecer en cualquier momento. Ante esa situación, decidió desprenderse de las cargas externas y regresar a la Base.
La misión había terminado.
Una vez atendidos los aviones, el alcalde Rodeyro ordenó al personal retirarse a almorzar. Sin embargo, advirtió que debíamos regresar a las 15:00 para asistir a una reunión informativa.
Los rumores circulan por toda la Base.
Algo grave estaba ocurriendo en las Islas.
Cuando nos reunimos nuevamente, el Mayor confirmó nuestros temores. La situación en Puerto Argentino era extremadamente delicada. Las fuerzas británicas se encontraron muy próximas al poblado y la posibilidad de realizar ataques aéreos se redujo cada vez más. El riesgo de causar bajas entre la propia población era demasiado elevado.
La flota enemiga, además, se mantenía fuera del alcance efectivo de nuestros aviones.
Se mencionó entonces una noticia que nos llenó de orgullo: el destructor británico Glamorgan había sido alcanzado el día anterior por un misil AM-39 Exocet lanzado desde una batería costera improvisada. Aunque el buque logró sobrevivir, sufrió graves daños y debió alejarse de la zona junto al resto de la fuerza naval.
Pero aquella acción heroica no alcanzaba para revertir la situación general.
La realidad era dura.
Nuestros aviones no pudieron llegar a la flota y tampoco resultaba factible atacar objetivos cercanos a Puerto Argentino. Toda la esperanza quedó depositada en los hombres que combatían en tierra defendiendo las últimas posiciones argentinas.
El Mayor también informó que los M-5P peruanos finalmente no serían desplegados y que esa misma noche los asesores peruanos abandonarían Río Gallegos a bordo de un Lear Jet.
Terminada la reunión permanecí junto al Mayor confeccionando y firmando documentación administrativa. Durante esa tarea me comentó algo que reflejaba crudamente la realidad del momento: si las fuerzas que defendían a Puerto Argentino no lograban contener el avance enemigo, los británicos ingresarían al poblado y el conflicto estaría próximo a concluir.
En ese instante comprendimos que la prioridad ya no era la victoria.
Lo único que deseábamos era que dejaran de producirse muertes.
Al finalizar mis tareas regresaron a la Compañía. Encontré a mis compañeros abatidos. Los rostros reflejaban tristeza, cansancio e incertidumbre. Nadie hablaba de otra cosa que no fuera el informe recibido aquella tarde.
Comí algunas masitas casi sin apetito y me senté a escribir estas líneas.
Mientras redactaba estos apuntes, me preguntaba qué ocurriría al día siguiente.
No lo sabía.
Ninguno de nosotros lo sabía.
Pero todos presentamos que estábamos viviendo las últimas horas de una página decisiva de nuestra historia.
A 44 años de aquel 13 de junio de 1982, el recuerdo permanece intacto. Permanecen los nombres, las emociones, las esperas interminables, el rugido de los motores rumbo al combate y la esperanza que nunca abandonó a quienes integramos la Fuerza Aérea Sur.
Porque la memoria de aquellos días no pertenece solamente al pasado; Pertenece para siempre a la historia de la Nación Argentina.
VGM FAA José Luis Martínez
Fuerza Aérea Sur – BAM Río Gallegos
La Trilogía Probada en Combate: Avión – Piloto – Personal de Mantenimiento
Por Siempre Malvinas

13 DE JUNIO DE 1982 ULTIMOS ATAQUES DE LOS CAMBERRA.El 13 de junio de 1982 a las 23.30 aviones la Fuerza Aérea realizaro...
14/06/2026

13 DE JUNIO DE 1982 ULTIMOS ATAQUES DE LOS CAMBERRA.

El 13 de junio de 1982 a las 23.30 aviones la Fuerza Aérea realizaron el último bombardeo nocturno contra las fuerzas británicas que se encontraban en Puerto Argentino.
Lo efectúan dos MK-62 Canberra que habían despegado desde Trelew.
Tripulantes:
matrícula B-109: Primeros Tenientes Roberto E. Rivollier y Jorge A. Annino.
matrícula B-108: Capitán Roberto Pastrán y Capitán Fernando J. Casado.
El segundo avión es derribado por un misil Sea Dart, Pastrán salva su vida eyectándose, en tanto que Casado fallece y es el último hombre de la Fuerza Aérea caído en acción en la guerra de Malvinas.

EL ÚLTIMO CRUCEEl poderoso Hércules C-130 TC-65 partió una vez más, aquel 13 de junio de 1982 hacía Malvinas. Su piloto,...
14/06/2026

EL ÚLTIMO CRUCE

El poderoso Hércules C-130 TC-65 partió una vez más, aquel 13 de junio de 1982 hacía Malvinas. Su piloto, un joven Capitán, era consciente de que ante el deterioro de la situación táctica de las fuerzas argentinas y el avance de las británicas, ya la pista de la Base Aérea Militar Malvinas estaba a la vista de éstas y al alcance de su artillería.
Como si esto fuera poco, se agregaba el peligro latente que significaban las PAC (los letales Harrier armados con el misil Sidewinder de origen norteamericano).
Aun estaba fresco el recuerdo del derribo, el 1º de junio, del Hércules C-130 TC-63 con el indicativo Tiza y en el que perdieron la vida el Vicecomodoro Meisner, los Capitanes Martel y Krause, los Suboficiales Principales Albelos y Lastra y los Cabos Primeros Cantezano y Cardone.
Pero también era consciente de que cada avión que entraba a Malvinas significaba que estas todavía no estaban perdidas. En sus bodegas llevaba un cañón de 155 mm., proyectiles, medicamentos y otros elementos.
Su indicativo en éste, su tercer cruce, era "Pato". El 13 de mayo había realizado el primero con el indicativo "Oso" y el 24 de mayo el segundo con el indicativo "Toco".
Entre el 1º de abril y el 13 de junio, los, en la jerga transportadores, realizaron 33 vuelos a las islas llevando 434 toneladas de carga y el traslado de 514 hombres, en su mayor parte del Ejército, evacuando en los vuelos de regreso a 264 heridos.
Las bodegas de los Hércules llevaron a Malvinas los cuatro cañones de 155 mm. CITEFA-CITER con toda su munición; la Brigada de Infantería 3; la Compañía de Comandos 602 completa; el sistema de armas Exocet S/S 38; las baterías de misiles Roland, etc.
A las 19hs. el "Pato" se encontró en destino; la oscuridad le daba cierta protección, el enemigo solo podría detectarlo por medios electrónicos.
Tras un intento fallido, al fin tocó tierra en Malvinas:"Aterrizamos con alerta roja, corté todo (detuvo los cuatro motores). Habíamos abandonado el avión y estábamos cuerpo a tierra, esperábamos el ataque de las PAC en cualquier momento o las granadas de la artillería terrestre que cada vez pegaban más cerca. Poseía un VHF de mano que me comunicaba con el radar…de pronto el operador me informa que los aviones enemigos se retiraban el portaaviones. ¡hacerQué!, consulté al Comodoro Mela, mi navegador y me dijo:
-“Ud. es el que decide, yo sólo soy su navegador”; en su mirada serena se veía que estaba dispuesto a correr la suerte que yo decidiría…¡Nunca lo olvidaré!”.
Quien tomó las decisiones era el joven piloto, Capitán Víctor Hugo Borchert. Subordinado a él se encontraba un Comodoro, Roberto Mela, quien el 2 de abril había sido navegador en el primer cruce a Malvinas y ahora lo era en ésta, la última misión de guerra del sistema Hércules C-130.
Borchert vio que se terminaba de bajar el cañón de 155 mm. y, bajo un incesante fuego enemigo ordenó embarcar “…subieron a borbotones, pusimos en marcha y despegamos” (Com. Pío Matassi, La Batalla Aérea por Nuestras Islas Malvinas, Editorial Halcón Cielo, Bs. As., 1990, pág. 263).
El Hércules había realizado con éxito el último cruce de la Fuerza Aérea Argentina a Malvinas.
Aquella gloriosa tripulación estaba integrada por el Capitán Víctor H. Borchert, el Comodoro Roberto F. Mela, el Capitán Hernán A. Daguerre y los Suboficiales Carlos H. Sosa, Hugo Castellini, Manuel R. Carabajal y el entrerriano Carlos Humberto Paoloni.
Por su desempeño en la guerra de Malvinas, al Capitán Víctor Hugo Borchert le fue conferida la Medalla La Nación Argentina al Valor en Combate. En la actualidad, con el rango de Comodoro, se desempeñaba como Jefe de la Ira. Brigada Aérea de Palomar.

1982 - 11 Y 12 JUNIO – 2026REGIMIENTO INFANTERIA MECANIZADO 7 - MONTE El Regimiento de Infantería Mecanizado 7 arribó a ...
12/06/2026

1982 - 11 Y 12 JUNIO – 2026

REGIMIENTO INFANTERIA MECANIZADO 7 - MONTE

El Regimiento de Infantería Mecanizado 7 arribó a las ISLAS MALVINAS el día 14 de abril de 1982, siendo desplegado al cordón defensivo conocido como “Cordón Plata” que cubría el sector noroeste de Puerto Argentino y abarcaba las alturas de Monte Longdon y Wireless Ridge, siendo la Primera y más importante línea defensiva en el avance ingles.
A partir del día 01 de mayo las posiciones debieron soportar continuamente el fuego naval y aéreo, intensificándose notablemente a partir del día 09 de junio en que se suma la artillería de campaña inglesa como preparación del inminente combate.
El 11 de junio en una fría y cerrada noche se inicia el ataque. Un cabo ingles que avanzaba en la oscuridad pisa una mina a unos 600 metros de las primeras líneas argentinas perdiendo una pierna. De inmediato se inicia el in****no. El Regimiento 3 de paracaidistas, apoyados por intenso fuego naval, de artillería y misiles Milan se lanzan sobre los hombres del Regimiento de Infantería 7
desplegados en Longdon superándolos en posición de 4 a 1.
Cuentan los ingleses: “Inmediatamente el enemigo inicio un fuego
concentrado de ametralladoras, morteros y artillería. Un búnker argentino defendido por una ametralladora y cierto numero de tiradores, dispara sin cesar una serie de descargas mortales hacia nosotros. Un pelotón al mando de un Subteniente se adelanto para silenciarlo, a él lo alcanzaron de inmediato en una pierna. Él Sargento se puso al frente, junto al resto de sus hombres y se lanzó
hacia el búnker a unos 50 metros de él, donde arrojo unas granadas antes de caer mu**to”.
La pelea se intensifica en todo el sector. Los cables de telefoneo se cortan por el incesante fuego de artillería. La sección del Subteniente BALDINI se bate con un valor temerario. Su tropa combate cuerpo a cuerpo preparándose para lanzar un contraataque. El Soldado FLORES sale con su arma preparada y
recibe varios impactos que lo hieren. BALDINI viéndolo caer sale de su posición para ir a auxiliarlo seguido a corta distancia por el Cabo primero Ríos y en el medio del tiroteo son acribillados.
El 2do Jefe de Regimiento Mayor CARRIZO, a cargo de la defensa de Monte Longdon ordena al Teniente QUIROGA un contraataque. Nuevamente se trenzan en lucha cuerpo a cuerpo y logran estabilizar el frente del ataque ingles.
Los ingleses cuentan: “El frente se había estabilizado. El Subteniente Cox, haciendo uso de armas antitanques, granadas y finalmente bayonetas se lanzan hacia una posición para desalojarla, porque hasta que no te lanzabas al cuerpo a cuerpo los argentinos seguían peleando. Los hombres del Paracaidistas 3 llevaban seis horas peleando. La lucha se había convertido en pelea hombre a hombre y, a eso de las 7, después de 12 horas, cuando amanecía en medio de una densa bruma que lo envolvía todo, fui testigo de la casi surrealista visión de los hombres avanzando a la bayoneta calada.
Para entonces el Para 3 tenia 23 mu***os y 47 heridos. Los argentinos perdieron cerca de 50 hombres y se tomaron solamente 39 prisioneros de los cuales 10 estaban heridos.
El General TOMPSON cuenta en su libro “No Picnic”: “La lucha duró casi hasta el alba, alrededor de 12 horas de lo que alguien describiera como “peleas de callejón”, empeñada desde muy corta distancia con granadas, fusil y bayoneta, además de lanzacohetes, cañones, fuego naval, de morteros y ametralladoras”.
El cabo ingles VINCENT BRANLEY diría en su libro “Excursión al in****no”. “Al terminar el combate quedaba el 25 por ciento del batallón en pie, el resto estaba mu**to o herido.
En otro sector, el Batallón 2 de paracaidistas ingles con apoyo del Regimiento de tanques Blue and Royal se lanzan sobre el resto del Regimiento desplegado en Wireless Ridge.
Un tremendo bombardeo de artillería, precede el ataque. Los británicos cuentan: “Momentáneamente, los hombres de las compañías A y B, asistieron como espectadores a la avalancha de fuego que se abatía sobre las posiciones argentinas. En total dichas posiciones debieron de recibir más de 6.000 disparos durante esa noche… Los paracaidistas aceleraron su avance pero se encontraron
de inmediato bajo fuego cruzado de ametralladoras y morteros. Un contraataque argentino tuvo que retroceder bajo fuego combinado de nuestras armas livianas,
de artillería y de los tanques. Parte del Batallón tuvo que retirarse bajo un incesante y mortífero fuego que nos puso tres mu***os. Esta acción puso en evidencia un punto importante: los argentinos estaban bien preparados El combate de Wireless Ridge se prolongo `por mas de 9 horas, hasta que superados por una abrumadora diferencia numérica y la gran disparidad de medios los efectivos del Regimiento debieron replegarse luego de sufrir serias
bajas.
Contar los innumerables gestos de valor, las hazañas silenciosas, la
resistencia a ultranza de nuestros hombres seria mancillar la humildad con la cual supieron conducirse durante y después del conflicto. Solo cabe destacar que el Regimiento de Infantería Mecanizado 7 ” Coronel CONDE” es un digno merecedor de su pasado, siendo la Unidad del Ejercito que sufrió más bajas
durante la guerra 36 mu***os y casi 200 heridos, terrible testimonio de su coraje indomable en defensa de su Patria.

VAYA NUESTRO AGRADECIMIENTO A TODOS ELLOS POR DEFENDER NUESTRAS ISLAS COMO LO HICIERON.

1982 – 08 DE JUNIO - 2026EL DIA MÁS NEGRO DE LA FLOTA BRITANICAFue llamado así por los propios ingleses como el DIA MÁS ...
08/06/2026

1982 – 08 DE JUNIO - 2026

EL DIA MÁS NEGRO DE LA FLOTA BRITANICA

Fue llamado así por los propios ingleses como el DIA MÁS NEGRO DE LA FLOTA BRITÁNICA.

El 8 de junio la Fuerza Aérea Argentina propinó un duro golpe a la Fuerza de Tareas 317, desbaratando un intento de desembarco en la Bahía Agradable, con la destrucción de dos buques de desembarco y 51 mu***os y 200 heridos británicos, perdiendo a su vez tres aviadores.

Con la información de la presencia de buques enemigos en Bahía Agradable, la respuesta de la Fuerza Aérea Argentina no se haría esperar: Desde Río Gallegos despegan ocho A-4B Skyhawks del Grupo 5 de Caza, cada uno de ellos armados con tres bombas de 250kg.
Por un lado, los MASTÍN, integrados por el lerTen Alberto Filippini (C-250), el Ten Daniel Gálvez (C-214), el Ten Vicente Autiero (C-237) y el Alf Hugo Gómez (C-230). Se le suman los DOGO, escuadrilla compuesta por el Cap Pablo Carballo, el Ten Carlos Rinke, el 1erTen Carlos Cachón y el Alf Leonardo Carmona.
Las escuadrillas decolan y enfilan para el KC-130H Hércules TC-69, indicativo PARCA, con una tripulación integrada por el Vcom Alfredo Cano, Cap Juan Hrubik, Vcom Eduardo Servático, SM Salvador Giliberto, SM Guillermo Aguirre, SAux Eduardo Fattore, SA Néstor Molina, SP Roberto Caravaca. En ese trayecto, Filippini, Autiero y Carballo deben retornar por novedades en sus Skyhawks.
Una vez realizado el reabastecimiento en vuelo, quedan constituidas dos secciones de tres y dos aviones respectivamente. En rasante y ante meteorología desfavorable en ocasiones, los Skyhawk se lanzan sobre la zona donde se presumía la presencia de los objetivos. En ese trayecto, divisan helicópteros Lynx y Sea King así como concentración de tropa, la cual responde a la presencia de los Halcones con fuego AAA y lanzamiento de misiles.
Finalmente el “Diablo” Gómez divisa los buques, poniendo proa hacia el Sir Tristam y Sir Galahad. Los DOGO se concentrarían sus lanzamientos sobre el Galahad, logrando impactos directos en el transporte. Las bombas provocaría un incendio casi inmediato al alcanzar alijos de combustible, tornando al Galahad en una trampa mortal para los soldados y tripulantes a bordo.
Acto seguido, son los dos MASTÍN los que entran en acción, dirigiendo su atencion al Sir Tristam, en el cual logran impactos. Una vez finalizado el ataque, los Mastines y Dogos emprenden el retorno, “buscando agua”.
El turno de los Perro y Gato
Con similar objetivo, desde Río Grande decolan seis Dagger armados cada uno con dos bombas BRP de 250kg. Los PERRO, compuesta por el Cap Carlos Rohde, el 1erTen José Gabari y el lerTen Jorge Ratti y los GATO, integrada por el Cap Amílcar Cimatti, el My Napoleón Martínez y el Ten Carlos Antonietti. Los cazabombarderos serían secundados por un Lear Jet del Escuadrón Fénix, indicativo LIBRA (Cap Miguel Arques, Ten Enrique Felice) teniendo como misión el guiado de ambas secciones.
Una vez en vuelo, Antonietti debe retornar por novedad, enmprendiendo las demás aeronave vuelo hasta zona del objetivo. En aproximación, divisan una fragata que navegaba a alta velocidad, ingresando a una bahía. Los cinco Dagger maniobran para atacar a la HMS Plymouth F-126, desde tierra hacia el agua, apreciando como el buque iniciaba su defensa con fuego AAA. Los Perro y Gato atacan al buque con fuego de cañón y bombas, logrando impactos. Para fortuna del buque, las bombas no explotarían pero si provocarían daños en la estructura, en el cañón, en el mortero antisubmarino Mk.10 y en su pañol de municiones.
La caída de tres Halcones
Ante la posibilidad de que se estableciera y afianzara una nueva cabeza de playa, la FAS ordena un nuevo empleo en la zona dr Bahía Agradable, tomando los riesgos de que ya se había perdido el factor sorpresa y que el enemigo estaría alertado.
Desde Río Gallegos despegan los MAZO y MA****LO, en total seis A-4B Skyhawks cada uno de ellos armados con tres bombas. A los mandos estaban el lerTen Rubén Bolzán (C-204), el Alf Guillermo Dellepiane (C-239) y el Ten Juan Arrarás (C-226) mientras que los Ma****lo eran el lerTen Oscar Berrier (C212), el Alf Alfredo Vázquez (C-228) y el lerTen Héctor Sánchez (C-231). Decolaron a las 15:00 para rebastecer del KC-130H PARCA. Por novedades deben retornar Dellepiane y Berrier.
Según lo mencionado en la obra “La Historia de la Fuerza Aérea Argentina”, los Skyhawks “…arribaron rasante, por la costa sur de isla Soledad, cruzando chubascos; sobrevolaron la zona del OM pasando al N de puerto Fitz Roy. Recibieron nutrido fuego de AAe. Siguieron, y vieron a su derecha los buques previamente atacados, (humeantes en bahía Agradable), y sobrepasando los mismos, iniciaron viraje a la derecha, en contacto, ahora, con el radar MLV; que les indicó que el blanco se encontraba más al O de la posición de la Ella.
Estaban ya sobre el agua, todavía al E de bahía Agradable, observaron un lanchón de desembarco que navegaba rápidamente hacia la costa. Entonces, el N° 3, (Sánchez), vio, a su derecha y arriba, a dos Harrier lanzando sus misiles. Uno impactó en el N° 4, (Alf Vázquez), y explotó. El segundo impactó en el N° 2, Ten Arrarás, a quien se lo vio eyectarse. No fue recuperado. También el N° 3 observó que el N° 1, (lerTen Bolzán), efectuaba su lanzamiento sobre un lanchón, (Foxtrot 4, que fue alcanzado y se hundió), inició viraje a la izquierda, realizó bruscas maniobras evasivas, pero fue alcanzado por un misil Sidewinder y no pudo eyectarse.
Entonces el N° 3, (lerTen Sánchez), abortó su ataque y escapó de la persecución de los Harrier. Llegó al REV; con impactos de esquirlas AAe y, luego, a GAL, donde arribó a las 18:00 hs…”
Consecuencias
El ataque del 8 de junio resultaría un desastre para las fuerzas británicas, tanto por su impacto en el material como en sus recursos humanos: a bordo del Galahad y Tristam fallecerían 49 soldados y tripulantes, sufriendo heridas de diversa consideración otros 115 hombres. El Sir Galahad resultaría una perdida total, siendo hundido el 24 de junio por un submarino de la Royal Navy. El Tristam lograría ser reacondicionado.
En cuanto al ataque de los Mazo y Ma****lo al lanchón, en el mismo perderían la vida 6 tripulantes del LCU, destruyéndose valioso material de comando y control que se encontraba en 5 Land Rover.

En esta peligrosa misión ofrendan su vida por la Patria:

Teniente Primero Rubén (CAPITAN PM) Danilo Bolzan.
Teniente (PRIMER TENIENTE PM) Juan José Arrarás.
Alférez (TENIENTE PM) Alfredo Vázquez.
A todos ellos y a quienes regresaron al continente les rendimos nuestro más grande homenaje ¡¡¡¡

MALVINAS PATRIA
CON EL MAXIMO RIGOR HISTORICO.
Creditos: https://www.zona-militar.com/

07/06/2026
31/05/2026

VIAJE A MALVINAS EN NOVIEMBRE 2023 DE NICOLAS INTEGRANTE DE MALVINAS PATRIA JUNTO A NUESTRO FRAN AMIGO DIEGO, KOYA, FURCI.
RECORRIDO SOBRE TOP MALO HOUSE.
TUMBA DE GUERRA DE NUESTRO HEROE TTE. ERNESTO ESPINOZA.

¡NO, YO ME QUEDO! ¡DE ACÁ TENGO MÁS CAMPO DE TIRO!Teniente Espinosa (fallecido en el Combate de Top Malo house)1982 – 31...
31/05/2026

¡NO, YO ME QUEDO! ¡DE ACÁ TENGO MÁS CAMPO DE TIRO!
Teniente Espinosa (fallecido en el Combate de Top Malo house)

1982 – 31 DE MAYO - 2026
COMBATE DE TOP MALO HOUSE

Los Comandos argentinos despertaron muy temprano, aún oscuro en la pequeña casa en Top Malo House. Estaban nuevamente sin frío después de haber dormido secos, recuperados físicamente y, mientras desayunaban con chocolate caliente y galletitas, comentaron lo que hubieran sufrido de haber permanecido en Monte Simmons. Concluido el refrigerio todos comenzaron a alistar sus equipos, ya con buen ánimo, para soportar otra jornada de marcha. Eran las ocho y empezaba a clarear.
En ese momento oyeron ruido de helicóptero. Algunos especularon en un rescate anticipado ya que no estaban muy lejos de la capital y era el día señalado (el tercero de su misión) para ser recuperados y la zona era la probable. No era creíble que se tratara de un aparato británico pero alguien acotó que los argentinos no volaban sin luz. Pasó cerca, a unos cuatrocientos metros, y el sargento primero Pedrozo observó:
-Me pareció ver que no tiene la franja amarilla-
A causa de la bruma poco se distinguía, ni aun recurriendo a los visores nocturnos, y sólo se oían los motores que al rato cesaron. Reinaba incertidumbre, pero se aceleraron los preparativos para abandonar el edificio. El capitán Vercesi, ya con su correaje colocado aunque sin la mochila puesta, se hallaba en la cocina y echando rodilla en tierra intentó comunicarse por radio. En el segundo piso el teniente Espinosa recorría el horizonte con la mira telescópica de su fusil. De pronto exclamo:
-¡Me parece que hay gente que viene avanzando!
No, mi teniente - opinó el sargento primero Helguero-, deben ser ovejas, que hay muchas por acá.
Un lúgubre presentimiento dominó a Vercesi. A su lado se hallaba el Sargento primero Sbert, a quien mucho apreciaba por haber compartido varios destinos anteriores, y ante la extrañeza de este, le tendió la mano:
-¡Suerte, Turco!
Los elementos del M. and A. W Cadre (Cuadro de guerra para la Montaña y el Ártico) descendieron del helicóptero a mil metros de la posición argentina. El capitán Boswell colocó a los siete hombres de su grupo de apoyo comandado por el teniente Murray a ciento cincuenta metros de la casa, mientras con los doce del grupo de asalto la contorneó hacia el sur-este, protegido por una elevación. "Como son tropas especiales'', pensaba, seguramente tienen centinelas afuera''. El Sargento McLean, del grupo de apoyo, se aproximó a Boswell para transmitirle una sugerencia del teniente Murray: con pedazos de turba habían moteado sus uniformes para avanzar más disimulados, por cuanto estos oscuros sobre la nieve, los anunciarían a un centinela alerta. El capitán era consciente que el suelo por donde se movían estaba dominado por una ventana del piso superior, como un ojo que los vigilara''.
Cuando Rod Boswell consideró que estaba suficientemente cerca de casa y a la vista de su grupo de apoyo, dio orden de "calar bayonetas''. El sargento Stone musitó:
-Es un engaño: no hay nadie allí.
Ante el anuncio del teniente Espinosa del avance de hombres no identificados, el sargento primero Castillo subió la escalera. Efectivamente distinguió bultos, pero sin precisar su naturaleza, pese a que ya se había levantado el sol y la claridad permitía distinguir mejor el campo. De pronto un haz de luz resplandeció sobre una de las presuntas ovejas: un soldado británico reflejaba el sol en el anteojo de campaña con el cual quiso observar mejor la casa.
-¡Ingleses! Ahí vienen!- fueron los instantáneos gritos que resonaron dentro.
Automáticamente el teniente primero Gatti, el radio operador, sacó sus claves e instrucciones del bolsillo y las quemó. Todos se pusieron en movimiento para salir, Castillo gritó a Espinosa, mientras se abalanzaba hacia la escalera:
-¡Vamos mi teniente!
Este le replicó:
- ¡No, yo me quedo! De acá tengo más campo de tiro!
En el mismo instante que abría el fuego, la casa tembló por la explosión de un proyectil antitanque Carl Gustav y comenzaron los disparos de ambas partes. Los ingleses se incorporaron y avanzaron corriendo; varios de ellos utilizaban lanzacohetes descartables Law de 66 mm y fusiles lanzagranadas M-79 de 40 mm. Vibraba la estructura de la casa por los impactos sobre sus chapas exteriores, y cantidad de balas atravesaban las endebles paredes de madera.
Los Comandos argentinos no vacilaron en abandonar el edificio para luchar mejor desde el exterior. El capitán José A. Vercesi logró llegar corriendo hasta un alambrado colocado antes del arroyo, allí tomó posición de pie - no atiné a tirarme al suelo- y comenzó a hacer fuego y a recibirlo.
Salimos entre los dos, yo te apoyo - avisó el sargento primero Omar Medina al teniente Martínez. Al hacerlo, este último sintió que lo golpeaba fuerte en la espalda una granada caída dentro de la casa, y cayó al suelo. Comenzó a arrastrarse. El impacto había sido en la cocina, volteando un panel sobre Medina, al que tiró aturdido contra la pared. Pero también pudo salir y quedó contra un ángulo exterior, al lado de una ventana, oyendo los disparos y gritos.
El sargento primero Castillo se precipitó escaleras abajo y al pisar el último escalón sintió la explosión de un cohete detrás, que destrozó e incendió la escalera. El humo comenzaba a invadirlo todo. Luego de Castillo quiso abandonar el edificio Helguero, pero una granada que explotó en la puerta, entre ambos, lo hirió en el pecho arrojándolo hacia adentro sobre Pedrozo, que venia atrás.
Una granada lanzada con fusil M-79 penetró por la ventana del piso superior, matando instantáneamente al teniente Espinosa. El estallido aturdió a Brun y Gatti, que estaban allí, un acre olor a pólvora se sintió en forma penetrante. La llamarada, el ruido y la sensación de vacío que produjo, conmocionó a los dos oficiales sobrevivientes por unos instantes. La casa temblaba por los tiros y ya comenzaba a arder.
Los Comandos argentinos habían logrado en su mayoría abandonar Top Malo House. La abnegación de Espinosa, que con su resistencia atrajo el fuego enemigo hacia el segundo piso, y la reacción de aquellos de salir para combatir sorprendiendo a la tropa británica, habían impedido el total aniquilamiento de la patrulla.
Es indudable que la posición argentina pudo haber sido eliminada sin correrse riesgo atacándola con cohetes y bombas desde el aire. Quizá el M. and A. W Cadre haya imaginado que luego de sus primeros disparos, los refugiados en Top Malo House se rendirían, que no saldrían a combatir afuera, pues lo cierto es que permitiéndoles abandonarla sin estar rodeada por completo -comenzaron a hacerle fuego desde un flanco mientras avanzaban- los militares argentinos opusieron una enérgica resistencia que ocasionó varias bajas al equipo de Boswell. Una "fiera y breve batalla'', la califican, todos resistieron.
Una vez finalizada la batalla el capitán Rod Boswell, con una libreta en la mano, pasaba lista a voces para conocer sus bajas. Éstas eran relativamente numerosas, dada la iniciativa del ataque y el armamento usado: 5 mu***os y ocho heridos.
Los comandos argentinos, impulsados por el teniente primero losito para no abandonar a su camarada pidieron ir por el teniente Espinosa pero el capitán inglés meneó su cabeza y le dijo que era inútil. Conmovía a todos la suerte del abnegado oficial, el joven alegre siempre hablando de sus hijitas. Mirando la casa que terminaba de quemarse, Brun murmuro:
-Espinosa está ahí adentro...

MALVINAS PATRIA
CON EL MAXIMO RIGOR HISTORICO !!!

Teniente ERNESTO EMILIO ESPINOSA - Ca Cdos 602 (Post Mortem) - Por cubrir desde la planta alta de la granja de Top Malo House la salida y despliegue de sus compañeros, mientras eran rodeados y atacados por fuerzas especiales británicas, cayendo en combate por dicha acción bajo fuego de fusiles, granadas y cohetes enemigos. Por tal motivo, otórguesele la medalla “Cruz la Nación Argentina al Heroico Valor en Combate” según ley 22607 y sucesivos.

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