22/03/2026
HISTORIA DE UNA SEGUIDORA
hola MisDoramastv aquí te comparto mi historia
Mi historia no es nada bonita ni mucho menos parecida a una historia de amor aquí les va.
Ok… esto me pasó hace un tiempo y todavía me cuesta contarlo porque fue MUY raro.
Yo conocí a este chico coreano por redes. Al principio era re dulce, tipo… me hablaba todo el día, súper atento, me decía cosas lindas, que yo era diferente, que nunca había sentido algo así. Y yo caí, obvio.
En poco tiempo todo se volvió muy intenso. Tipo… DEMASIADO. Ya me decía que quería que estemos juntos siempre, que yo era suya. Pero en ese momento lo tomé como algo romántico… error.
Cuando empezamos a vernos más seguido, ahí empezaron las cosas raras.
Primero, boludeces… como que se ponía incómodo si yo usaba el celular cuando estaba con él. Después ya no le gustaba directamente. Me decía cosas tipo:
—“¿Con quién hablas tanto?”—
Y si le decía “con una amiga”, me pedía que le muestre.
Una vez me revisó el teléfono sin permiso mientras yo estaba en el baño. Cuando salí, estaba sentado en la cama, serio… con mi celular en la mano. Me empezó a preguntar por todos los contactos. TODOS.
Ahí ya me empezó a dar cosa.
Después se puso peor.
No quería que salga sola. Si salía, me pedía ubicación en tiempo real. Si no le respondía rápido, se enojaba mal.
Pero no era un enojo normal… era raro. Silencioso. Como contenido.
Una noche me acuerdo que estábamos durmiendo, me desperté de la nada… y él estaba mirándome. Literal. Despierto, fijo.
Le dije tipo “¿qué haces?” y me dijo:
—“Solo quiero asegurarme de que estás acá.”—
No sé… me dio un escalofrío horrible.
Hubo una vez que intenté irme.
No aguantaba más. Me sentía vigilada todo el tiempo.
Hice una mochila en silencio, esperé a que se duerma… y cuando abrí la puerta…
Estaba parado ahí.
No sé cuánto tiempo llevaba despierto.
Me miró y me dijo, re tranquilo:
—“¿A dónde vas?”—
Te juro que se me heló la sangre.
No gritó, no hizo escándalo… pero se me acercó y me abrazó fuerte, como si no quisiera soltarme nunca.
Y me dijo bajito:
—“No me gusta cuando intentas alejarte.”—
Ahí entendí que estaba en un lugar peligroso de verdad.
Entonces cambié la estrategia.
Me hice la tranquila. Dejé de discutir. Le seguí la corriente en todo. Como para que baje la guardia.
Pasaron días así… hasta que un día tuvo que salir.
Y esa fue mi oportunidad.
Me dejó encerrada, pero yo ya venía pensando todo. Había guardado un clip (sí, re de película, pero funcionó).
Me tomó un montón abrir la cerradura, estaba re nerviosa, pero cuando se abrió la puerta… salí corriendo.
No miré atrás.
Llegué a un lugar seguro, cambié todo… y pensé que ya estaba.
Pero esa misma noche me llegó un mensaje.
De él.
Una foto mía.
Saliendo del edificio.
Desde lejos.
Como si me hubiera estado viendo.
Y abajo decía:
—“Sabía que lo ibas a intentar.”—
Después de eso desaparecí de todos lados. Número nuevo, redes nuevas, todo.
Nunca más lo vi.
Pero a veces… cuando estoy sola o de noche…
me vuelve esa sensación.
Como si alguien me estuviera mirando.
Y no sé si es paranoia…
o si de verdad… él nunca dejó de seguirme