Diario Armenia

Diario Armenia Diario de las comunidades armenias de Sudamérica. Fundado el 24 de abril de 1931. Fundado en 1931

La Iglesia Apostólica Armenia San Jorge de Vicente López celebró el domingo 23 de agosto el 58° aniversario de su consag...
25/08/2026

La Iglesia Apostólica Armenia San Jorge de Vicente López celebró el domingo 23 de agosto el 58° aniversario de su consagración con la Santa Misa, la bendición del tradicional Madagh y un almuerzo que reunió a la comunidad armenia de la zona norte de Buenos Aires.

La celebración religiosa fue presidida por monseñor Arén Shaheenian, obispo primado de la Iglesia Apostólica Armenia para Argentina y Chile, acompañado por el párroco de San Jorge, Der Drtad, los diáconos y el coro San Gregorio El Iluminador.

Durante la homilía, Shaheenian tomó las palabras de San Pablo: “Ustedes son templo del Dios viviente”. “Dios dejó de habitar solo en edificios de piedra y eligió habitar en vos, en mí, en tu cuerpo, en tu corazón y en tu casa”, dijo.

La prédica fue después hacia escenas de todos los días. “Nosotros a veces tratamos a Dios como visita, le abrimos un rato el domingo, le prendemos una vela cuando hay problema, le pedimos y después lo despedimos. Pero Dios dice: yo no quiero ser visita, yo quiero ser habitante”.

“Dios quiere caminar con vos en el trabajo. Quiere hablar con vos cuando lavás los platos, quiere llorar con vos cuando estás solo, quiere alegrarse con vos cuando todo va bien”. También habló de una fe que se refleje fuera del templo: “El mundo debería poder entrar a tu vida y sentir que aquí vive Dios. Debería verte y decir: aquí hay paz, respeto y esperanza”.

Después de la misa se realizó la bendición del Madagh y la actividad continuó con el almuerzo. Antes de comenzar, Shaheenian volvió a dirigirse a los presentes y habló de la necesidad de trabajar juntos entre la Iglesia, las instituciones y las escuelas, y de la importancia de la participación de cada integrante de la comunidad.

Der Drtad llevó el aniversario hacia la historia de San Jorge y de quienes hicieron posible su construcción. “Esta iglesia nació en el corazón de nuestros compatriotas armenios de Constantinopla que sobrevivieron a los horrores del Genocidio. Habían perdido sus hogares, su patria, a sus seres queridos y gran parte de sus vidas, pero no perdieron lo más importante: la fe en Dios y la voluntad de seguir siendo armenios”. Recordó además que el templo fue consagrado en 1968, con la bendición de Vazken I, Catholicos de Todos los Armenios.

“La Iglesia no son solamente paredes y piedras. La Iglesia es el pueblo que llena esas paredes con su fe”, expresó. En estos 58 años, señaló, allí hubo bautismos, matrimonios, oraciones, despedidas y generaciones que dieron sus primeros pasos como armenios y cristianos.

Después puso el acento en lo que viene. “El desafío de nuestros padres fue construir una iglesia. Nuestro desafío es mantenerla viva”, dijo.

“Si queremos preservar al armenio, debemos preservar su espíritu. Y si queremos preservarlo, debemos preservar su fe, su idioma y su memoria”. Más adelante agregó: “La Iglesia es nuestra. La comunidad es nuestra. Y el futuro de nuestros hijos es nuestra responsabilidad”.

El presidente de la Comisión Administrativa de la Iglesia San Jorge, Aleksan Haci Markaryasoglu, agradeció a quienes sostienen la vida de la institución y destacó también las posibilidades que encontró la comunidad armenia para desarrollarse en la Argentina.

“Tenemos la suerte de vivir en nuestra querida Argentina, donde no hay prohibiciones en cuanto a credos y se respetan las diversidades culturales de todos los pueblos que la habitan, lo que nos posibilita mantener nuestra armenidad, nuestra lengua y nuestras tradiciones, lejos de la Madre Patria”.

Pidió además mantener activas las iglesias, acompañar a las instituciones y seguir enviando a los chicos a las escuelas armenias. “Ninguna administración comunitaria o escolar puede tener éxito y realizar actividades fructíferas” sin el apoyo y la colaboración de todos, sostuvo.

La organización había comenzado el sábado. Claudio Magarian, integrante de la Comisión Directiva de la Iglesia, dijo a Diario ARMENIA que alrededor de 50 personas participaron de los preparativos y destacó especialmente la colaboración de los alumnos del Colegio Armenio en distintos aspectos del encuentro. También reconoció el trabajo de la Comisión de Damas de la Iglesia San Jorge por el esfuerzo y la dedicación puestos en la preparación de este Madagh.

El almuerzo reunió a un salón colmado, con la presencia de la cónsul de la República de Armenia, Ruzzana Arzoyan, representantes de numerosas instituciones de la colectividad y benefactores. El Madagh llegó también a quienes no pudieron estar allí ya que una parte fue llevada a los residentes de la Casa de Descanso O. Bodourian–O. Diarbekirian.

celebró el domingo 23 de agosto el con la Santa Misa, la bendición del y un almuerzo que reunió [...]

La alianza opositora Armenia difundió el 25 de agosto una declaración en la que denunció que las acciones contra el segu...
25/08/2026

La alianza opositora Armenia difundió el 25 de agosto una declaración en la que denunció que las acciones contra el segundo presidente de Armenia, Robert Kocharyan, líder del bloque, y sus familiares constituyen una persecución política del régimen de Nikol Pashinyan, luego del arresto del expresidente y de su hijo Sedrak Kocharyan en el marco de una causa impulsada por el Comité Anticorrupción.

“Las acciones ilegales emprendidas contra el segundo presidente de la República de Armenia, líder del bloque ‘Armenia’, Robert Kocharyan, y sus familiares son otra manifestación cínica de un régimen que ha perdido legitimidad y mantiene su poder exclusivamente a través de ilegalidades”, afirmó la alianza.

El comunicado sostuvo que el operativo no responde a un proceso judicial ordinario, sino a una utilización del aparato estatal con fines políticos.

“Esto no es un proceso legal: es la flagrante subyugación del aparato estatal a los temores políticos y la venganza de una sola persona”, señaló.

La alianza Armenia vinculó las acciones contra Kocharyan y su familia con las declaraciones realizadas el día anterior por Pashinyan desde la tribuna parlamentaria, durante el debate del programa de Gobierno 2026-2031 en la Asamblea Nacional.

“Las enérgicas campañas que siguieron inmediatamente a las amenazas proferidas desde la tribuna parlamentaria demuestran una cosa: el régimen gobernante, aceptando toda coerción externa, ha adoptado una política de aislamiento de la oposición y destrucción de cualquier posible foco de resistencia”, expresó.

Según la declaración, el gobierno busca además profundizar el clima de temor dentro de la sociedad armenia. “Al organizar espectáculos baratos para su propio electorado, el gobierno actual también está tratando de profundizar la atmósfera de miedo en la sociedad”, afirmó.

La alianza opositora sostuvo que no aceptará presiones ni persecuciones judiciales contra sus dirigentes. Es inútil hablarnos en el lenguaje del chantaje, los procedimientos ilegales y las persecuciones fabricadas”, declaró. “Ni el presidente Kocharyan, ni su familia, ni nuestro equipo político pueden ser reprimidos ni obligados a aceptar la situación actual”, agregó.

La declaración concluyó con un llamado a continuar la lucha política frente al gobierno de Pashinyan y contra nuevas concesiones impuestas a Armenia. “Continuaremos nuestra lucha y haremos todo lo posible por resistir las nuevas concesiones que se imponen a Armenia”, sostuvo la alianza Armenia. “Ninguna dictadura dura para siempre, y los autores y perpetradores de los actos ilícitos tendrán que rendir cuentas”, concluyó.

La alianza opositora Armenia difundió el 25 de agosto una declaración en la que denunció que las acciones contra el segundo presidente de Armenia, Robert Kocharyan, líder del bloque, y sus familiares constituyen una persecución [...]

La detención del expresidente y líder opositor Robert Kocharyan el 25 de agosto volvió a colocar en el centro de la polí...
25/08/2026

La detención del expresidente y líder opositor Robert Kocharyan el 25 de agosto volvió a colocar en el centro de la política armenia el uso de causas penales contra adversarios del primer ministro Nikol Pashinyan. En ocho años de su gobierno, dirigentes opositores, candidatos electorales, alcaldes, empresarios, referentes civiles y miembros de la Iglesia Apostólica Armenia fueron detenidos, encarcelados o sometidos a procesos judiciales en momentos decisivos de su actividad política.

El patrón de persecución penal contra opositores y figuras emergentes funciona como un efecto disuasorio para quienes levanten voces críticas contra el régimen de Pashinyan, consolidando su régimen autoritario y deteriorando la democracia armenia.

El caso Kocharyan fue el último de una secuencia que se intensificó antes y después de las elecciones parlamentarias del 7 de junio de 2026. El expresidente, líder del bloque opositor Armenia, fue detenido por cargos de abuso de autoridad, soborno y lavado de dinero vinculados con hechos ocurridos durante su presidencia, entre 1998 y 2008. Su hijo Sedrak Kocharyan también fue arrestado y otras personas quedaron involucradas en el expediente.

La detención del expresidente y líder opositor Robert Kocharyan el 25 de agosto volvió a colocar en el centro de la política armenia el uso de causas penales contra adversarios del primer ministro Nikol Pashinyan. [...]

El segundo presidente de Armenia, Robert Kocharyan, líder del bloque opositor Armenia, y su hijo, el empresario Sedrak K...
25/08/2026

El segundo presidente de Armenia, Robert Kocharyan, líder del bloque opositor Armenia, y su hijo, el empresario Sedrak Kocharyan, fueron arrestados en la madrugada del 25 de agosto en el marco de una causa impulsada por el Comité Anticorrupción, un día después de un fuerte cruce parlamentario entre el primer ministro Nikol Pashinyan y el diputado opositor Levon Kocharyan durante el debate del programa de Gobierno 2026-2031 en la Asamblea Nacional.

La portavoz del Comité Anticorrupción, Marina Ohanjanyan, declaró que Robert Kocharyan fue acusado de abuso de autoridad, lavado de dinero por montos especialmente elevados y soborno por una suma igualmente elevada. Sedrak Kocharyan fue acusado de lavado de dinero por montos especialmente elevados, además de complicidad en abuso de autoridad y soborno por una suma especialmente elevada.

El abogado Alexander Kochubayev informó que Robert Kocharyan fue trasladado a un hospital desde la sede del Comité Anticorrupción tras un deterioro en su estado de salud.

Las detenciones y allanamientos ocurrieron después de un fuerte intercambio entre Levon Kocharyan y Pashinyan en la Asamblea Nacional, donde se debatía el programa quinquenal del Gobierno.

“La gente nos pregunta: ‘¿Por qué ese vil traidor que destruyó Artsaj y causó miles de víctimas sigue aquí?’”, dijo Levon Kocharyan durante la sesión.

Pashinyan respondió con una acusación directa contra la familia Kocharyan.

“¿Por qué su familia es millonaria? ¿De dónde obtuvieron esa riqueza? Pretenden que sus hijos heredarán sus millones, y los hijos de sus hijos, los hijos de sus hijos... Les digo claramente que eso no sucederá. Este no es un asunto personal, sino político. Todo ese dinero debe ser devuelto a la República de Armenia”, afirmó el primer ministro.

Levon Kocharyan respondió que esa determinación corresponde a los tribunales y acusó a Pashinyan de ejercer presión judicial.

El bloque opositor Armenia vinculó las detenciones y los allanamientos con el cruce ocurrido el día anterior en la Asamblea Nacional.

https://www.diarioarmenia.org.ar/el-regimen-de-nikol-pashinyan-encarcelo-al-expresidente-robert-kocharyan/

El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, presentó el 24 de agosto ante la Asamblea Nacional el programa de Gobier...
24/08/2026

El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, presentó el 24 de agosto ante la Asamblea Nacional el programa de Gobierno 2026-2031, en el que defendió la ideología de la “Armenia real”, anunció que el país ingresó en la etapa de la “cuarta República”, planteó una nueva Constitución sin referencia a la Declaración de Independencia de 1990, confirmó que Armenia iniciará el proceso para solicitar oficialmente la adhesión a la Unión Europea y volvió a atacar al Catholicos de Todos los Armenios Karekin II.

“Finalmente, tuvimos el valor de destapar la verdad y reconocer que el movimiento de Karabaj no es más que un proyecto para anular la soberanía y el futuro de Armenia, y nosotros, con el mandato del pueblo, hemos desmantelado ese proyecto”, declaró el Primer Ministro de Armenia.

El movimiento de Karabaj es la lucha de la población armenia nativa de la región de Artsaj por su independencia, autodeterminación y libertad, y nunca fue un "proyecto para anular la soberanía y el futuro de Armenia".

Pashinyan insistió además en que, para consolidar la paz con Azerbaiyán, Armenia debe abandonar el reclamo por el retorno de los armenios de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj).

“En mi mensaje con motivo del primer aniversario del 8 de agosto, también afirmé que, para lograr una paz irreversible y duradera, es necesario dejar de hablar del derecho al retorno de los armenios de Nagorno Karabaj y de los refugiados armenios de Azerbaiyán a Armenia, así como del derecho al retorno de los habitantes de Azerbaiyán occidental a Azerbaiyán, y poner fin a estas conversaciones”, declaró.

“Debemos dejar de buscar a Armenia en Azerbaiyán, y Azerbaiyán debe dejar de buscar a Azerbaiyán en Armenia”, agregó.

El Primer Ministro armenio igualó, como en oportunidades anteriores y siguiendo la narrativa azerbaiyana, la lucha por el derecho al retorno de la población armenia nativa de Artsaj desplazada por la fuerza por Azerbaiyán, que está constatada por el derecho internacional, con la organización "Azerbaiyán occidental", un organismo financiado por el régimen del presidente azerbaiyano Ilham Aliyev como forma de "propaganda espejo" para contrarrestar los reclamos de la población armenia de Artsaj.

En su discurso, Pashinyan también reiteró que el reconocimiento internacional del Genocidio Armenio no formará parte de la agenda de política exterior de Armenia.

“Decidimos que el reconocimiento internacional del Genocidio Armenio no figuraría en nuestra agenda de política exterior”, afirmó.

El primer ministro vinculó esa decisión con el reciente freno del gobierno de Israel al proceso de reconocimiento del Genocidio Armenio.

“Muy recientemente, el Gobierno israelí, con la más firme determinación, inició un proceso de reconocimiento del Genocidio Armenio, para luego, con la misma determinación, detenerlo. Este fue también un acontecimiento importante que abrió el telón, y todos vimos, nos vimos obligados a ver lo que ocurría tras él”, dijo.

“Jugadores internacionales, disculpen la expresión, se están golpeando la cabeza con los restos de nuestros mártires, pero nos duele la cabeza. Jugadores internacionales están armando los huesos de nuestros mártires, disparándose unos a otros con ellos, pero somos nosotros los que estamos siendo asesinados”, sostuvo.

En la misma intervención, Pashinyan volvió a atacar al Catholicos de Todos los Armenios Karekin II y defendió la inclusión de la reforma de la Iglesia Apostólica Armenia en el programa de Gobierno.

El primer ministro acusó a clérigos bajo la dirección de Karekin II de pedir durante las liturgias por la preservación de Artsaj y sostuvo que eso convierte a la Iglesia en una institución de “propaganda de guerra”.

“Varios clérigos, que están bajo la instrucción directa de Ktrich Nersisyan, les cuento lo que he visto, invocan a Dios desde los altares durante liturgias santas e inmortales para preservar la República de Artsaj, convirtiendo así la iglesia en una institución de propaganda de guerra”, afirmó Pashinyan, al referirse al Catholicos por su nombre civil.

“Esta es una de las razones por las que el líder de facto de la Iglesia Apostólica Armenia debería ser llamado a descansar, pero no es la única”, agregó.

Según Pashinyan, por orden suya se prepara un informe sobre una “profunda crisis sistémica” en la Iglesia Apostólica Armenia.

El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, presentó el 24 de agosto ante la Asamblea Nacional el programa de Gobierno 2026-2031, en el que defendió la ideología de la “Armenia real”, anunció que el país [...]

22/08/2026

For decades, Armenian Genocide studies centered on deportations, massacres, political responsibility and denial. That work was necessary. It documented the crime and responded to those who tried to erase it. But some voices remained harder to hear. Women who survived abduction, r**e, forced marriage...

La filial Vikén Zakarian de Unión Juventud Armenia (UJA - .sur / .bsas) de la FRA-Tashnagtsutiún en Buenos Aires realizó...
22/08/2026

La filial Vikén Zakarian de Unión Juventud Armenia (UJA - .sur / .bsas) de la FRA-Tashnagtsutiún en Buenos Aires realizó su segundo Enthanur Yoghov (Asamblea General), con la participación de 16 enguerner y engueruhiner. La instancia tuvo como objetivo realizar un balance del período transcurrido, definir el rumbo político y la agenda de trabajo para el ciclo comprendido entre septiembre de 2026 y septiembre de 2027, y elegir a las integrantes de la nueva Comisión Directiva.

El encuentro representa un nuevo paso en el proceso iniciado en mayo de 2025, cuando quedó formalmente constituida la filial Vikén Zakarian en la sede de la Asociación Cultural Armenia. Aquella conformación fue el resultado de un proceso previo de reorganización de Unión Juventud Armenia en Buenos Aires y dio comienzo a una nueva etapa de trabajo juvenil dentro de la estructura de la FRA-Tashnagtsutiún de Sudamérica.

Desde entonces, la filial fue consolidando su funcionamiento institucional y desarrollando espacios de formación, discusión política y actividad comunitaria, con la Causa Armenia como eje de su trabajo y con la vocación de fortalecer la participación de las nuevas generaciones.

Posteriormente se realizó el primer Ganonavor Yoghov (reunión ordinaria) de la Comisión electa, en el que quedaron distribuidas las responsabilidades del nuevo Varchutiún (Comisión Directiva). María Racubian fue designada presidenta; Angela Dimitri, secretaria; y Mora Mikaelián, tesorera.

https://www.diarioarmenia.org.ar/union-juventud-armenia-de-buenos-aires-realizo-una-nueva-asamblea-general/

Durante más de tres décadas, Armenia y Turquía comerciaron sin reconocerse oficialmente como socios comerciales. La deci...
22/08/2026

Durante más de tres décadas, Armenia y Turquía comerciaron sin reconocerse oficialmente como socios comerciales. La decisión de Ankara de autorizar el comercio directo no ha reabierto todavía una frontera cerrada desde 1993, pero sí ha comenzado a desmontar la arquitectura administrativa sobre la que ese intercambio logró sostenerse durante más de treinta años. La pregunta ya no es únicamente qué cambia para las empresas, sino si una reforma burocrática puede convertirse en el primer paso hacia una normalización política largamente postergada.

Desde la estación de Kars, el tren avanza lentamente hacia el este, atravesando la extensa meseta de Anatolia hasta detenerse en Akyaka, la última localidad turca antes de Armenia. Allí terminan también, al menos por ahora, las posibilidades de continuar el viaje. A apenas veinte kilómetros de distancia se encuentra Gyumri, la segunda ciudad más importante de Armenia. Las vías ferroviarias conectan ambos puntos desde hace décadas, pero permanecen inactivas desde que Turquía decidió cerrar su frontera terrestre a principios de los años 90.

La escena resume una de las paradojas más persistentes del Cáucaso Sur. La distancia física entre ambos países es mínima; la distancia política ha resultado inmensamente mayor.

Sin embargo, esa frontera nunca consiguió aislar completamente a las dos economías. Mientras la diplomacia permanecía congelada y los pasos fronterizos seguían cerrados, el comercio encontraba caminos alternativos. Los productos turcos continuaban llegando a Armenia. Las empresas seguían comprando y vendiendo. Los transportistas seguían recorriendo las mismas carreteras. Lo único que cambiaba era la documentación que acompañaba esas operaciones.

Por años, el intercambio bilateral sobrevivió gracias a una compleja red de intermediarios, principalmente en Georgia, que permitía ocultar administrativamente una relación comercial que, en la práctica, nunca desapareció. Una empresa armenia podía adquirir maquinaria, textiles o materiales de construcción fabricados en Turquía, pero el exportador turco no podía declarar oficialmente a Armenia como destino final de la mercancía. En muchos casos, la documentación identificaba a una empresa georgiana como destinataria inicial y, solo después de cruzar ese país, la carga continuaba hacia Armenia.

Esta estructura comercial construida alrededor de una ficción jurídica comenzó a desmoronarse el 11 de mayo de 2026. Ese día, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía anunció que habían concluido los preparativos burocráticos necesarios para permitir el comercio directo con Armenia. A partir de entonces, las declaraciones aduaneras podrían indicar oficialmente a ambos países como origen y destino final de las mercancías, aun mientras la frontera terrestre permanezca cerrada.

La medida modifica la lógica sobre la cual funcionó durante décadas una relación económica marcada por la informalidad administrativa y no surge de manera aislada. Forma parte de un proceso de acercamiento iniciado a finales de 2021, cuando ambos países nombraron enviados especiales para explorar una normalización sin condiciones previas. Desde entonces, Armenia y Turquía han acumulado una sucesión de pequeños acuerdos que, considerados individualmente, podrían parecer modestos: reuniones periódicas entre sus representantes especiales, el ingreso de Turkish Airlines como facilitador de la conexión aérea, el compromiso de abrir la frontera para ciudadanos de terceros países, proyectos conjuntos de restauración del puente histórico de Ani, estudios técnicos para rehabilitar el ferrocarril Gyumri-Kars y, más recientemente, la autorización del comercio directo.

Ninguna de esas medidas ha transformado por sí sola la relación bilateral. Pero, en conjunto, describen un patrón.

Esa secuencia ayuda a comprender por qué economistas, diplomáticos y analistas consultados para este artículo coinciden en un punto esencial: el verdadero impacto del anuncio no debe medirse únicamente por el volumen de mercancías que puedan intercambiarse bajo el nuevo esquema.

La cuestión de fondo es otra. ¿Puede una reforma administrativa contribuir a crear los incentivos económicos necesarios para que la política termine haciendo lo que durante más de treinta años evitó hacer? La respuesta comienza, paradójicamente, por entender que la frontera nunca consiguió impedir el comercio.

Aunque el tránsito físico de mercancías seguirá realizándose por territorio georgiano, la autorización del comercio directo podría reducir progresivamente parte del valor agregado que hasta ahora generaban los servicios de intermediación administrativa.

Para Hrant Akopian, economista y director ejecutivo de Converse Bank, ese aspecto constituye el verdadero significado de la medida. “Hasta el momento, se trata de un cambio de naturaleza administrativa, aunque con potenciales consecuencias económicas positivas.”

Akopian considera que la posibilidad de establecer relaciones comerciales directas puede reducir costos de intermediación, simplificar contratos y agilizar procedimientos aduaneros. Sin embargo, introduce una advertencia importante: el beneficio económico inmediato no debe sobreestimarse. Mientras los camiones continúen recorriendo cientos de kilómetros adicionales a través de Georgia, la mayor parte de los costos logísticos seguirá existiendo. En otras palabras, la medida mejora las condiciones para hacer negocios, pero todavía no modifica la geografía del comercio.

El economista armenio sostiene que el verdadero valor de la medida reside en que comienza a preparar la infraestructura administrativa para un escenario que todavía no existe: una frontera abierta. En su opinión, esa preparación resulta casi tan importante como la propia apertura física, porque permitirá que, si llega el momento de una decisión política, buena parte del trabajo administrativo ya esté realizado.

Según Akopian, entre los sectores más beneficiados podrían encontrarse las empresas que dependen de maquinaria industrial, repuestos, equipamiento técnico o materias primas procedentes de Turquía, ya que podrían reducir tiempos administrativos, mejorar la previsibilidad de sus operaciones y acceder con mayor facilidad a servicios posventa. En una economía pequeña y altamente dependiente de las importaciones, la cercanía geográfica constituye una ventaja difícil de reemplazar. Un repuesto que, en la actualidad, tarda semanas en llegar desde Asia podría estar disponible en cuestión de días si las cadenas comerciales con Turquía terminan consolidándose.

“Actualmente, Turquía compite con China en distintos segmentos de maquinaria industrial y equipamiento productivo. Para las empresas armenias, la proximidad geográfica con Turquía podría representar una ventaja importante, no solamente en términos de precio, sino también de logística y servicio posventa”, agrega el CEO de Converse Bank.

Sin embargo, esa misma cercanía plantea desafíos para aquellos sectores cuya capacidad de competir con la economía turca resulta mucho más limitada.

Akopian menciona particularmente a la agricultura. Turquía posee una producción agrícola altamente mecanizada, con economías de escala que difícilmente pueden igualar muchos productores armenios. “Una entrada más amplia de productos agrícolas turcos podría ejercer una fuerte presión sobre determinados productores armenios, especialmente aquellos que operan con costos elevados o con una productividad relativamente baja”, admite el ejecutivo financiero.

En este contexto, el politólogo turco Cengiz Aktar advierte sobre el fuerte impacto que la competitividad de los productos turcos podría tener sobre los pequeños y medianos productores y empresarios armenios. Para ilustrarlo, compara el escenario con la experiencia de numerosos productores locales en Siria y de distintos sectores en Irak, donde Turquía se ha consolidado como uno de los principales proveedores de bienes de consumo.

En un escenario como ese, Hrant Akopian insiste en que, sin políticas orientadas a mejorar la productividad, facilitar el acceso al financiamiento y promover la modernización tecnológica, algunos sectores podrían enfrentar una presión competitiva considerablemente mayor que la actual.

Akopian también destaca el potencial del sector energético. “Armenia cuenta con capacidad de generación y posee una experiencia particular en energía nuclear dentro de la región”, indica, y sostiene que, si se desarrolla la infraestructura de interconexión necesaria, Armenia podría eventualmente evaluar oportunidades para exportar electricidad hacia las regiones orientales de Turquía.

“Turquía puede convertirse en un socio importante, pero Armenia debe continuar diversificando tanto sus mercados de exportación como sus fuentes de importación”, afirma el economista, de modo que, sin políticas capaces de fortalecer la producción nacional, la apertura podría traducirse simplemente en un incremento de las importaciones sin generar un crecimiento equivalente de las exportaciones.

Las cifras actuales ayudan a comprender ese riesgo, ya que la relación comercial continúa siendo profundamente asimétrica. De acuerdo con Trade Map, elaborado a partir de datos de UN Comtrade e instituciones estadísticas nacionales, durante 2025 Armenia importó desde Turquía bienes por 366,8 millones de dólares, mientras que sus exportaciones hacia ese país alcanzaron apenas 6 millones de dólares. En otras palabras, las importaciones armenias fueron aproximadamente 61 veces superiores a sus exportaciones hacia el mercado turco, una diferencia que ilustra el marcado desequilibrio comercial entre ambos países.

Por su parte, el politólogo turco Cengiz Aktar, quien se desempeña actualmente como profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Atenas, asegura que la autorización del comercio directo constituye un paso positivo, especialmente para las regiones fronterizas, pero advierte: “La competitividad de los productos turcos podría perjudicar gravemente a las pequeñas y medianas empresas armenias”. Además, hace referencia al ritmo pausado del proceso y plantea la necesidad de alcanzar un acuerdo de libre comercio entre ambas partes, “algo que todavía no se vislumbra en el horizonte”.

La observación de Aktar consiste en que el éxito de una frontera abierta no dependerá exclusivamente de que los gobiernos levanten las barreras físicas, sino de que las empresas y las instituciones de ambos países estén preparadas para operar en un escenario completamente diferente al que conocieron durante las últimas tres décadas.

Esa visión lleva al catedrático a ampliar el foco y situar el debate más allá de lo comercial. “El comercio ciertamente ayuda a suavizar las posturas radicales, pero no puede resolver disputas, recriminaciones e injusticias ancestrales, particularmente desde el punto de vista armenio. Las posiciones excesivamente conciliadoras del primer ministro Pashinyan encajan a la perfección con el negacionismo turco centenario respecto al Genocidio”, expresa, al tiempo que advierte sobre el riesgo a una reconciliación falsa, “adornada con divisas”.

Con una visión crítica hacia la política exterior regional aplicada por el gobierno armenio, el politólogo turco sostiene que la “normalización mediante concesiones” goza de una amplia aceptación en vastos sectores de Turquía y favorece la continuidad del negacionismo turco.

Sin embargo, más allá de las diferencias sobre la forma en que debería avanzar la normalización, prácticamente todos los especialistas consultados coinciden en un aspecto: existe un tercer actor cuya influencia continúa condicionando cada uno de estos pasos.

La normalización bajo la sombra de Bakú

Aunque el comercio directo haya sido presentado como una decisión bilateral entre Armenia y Turquía, los analistas incluyen inevitablemente a un tercer actor: Azerbaiyán. Lo ocurrido durante los últimos meses obliga a revisar la idea de que la normalización avanzaría únicamente cuando existiera una solución política definitiva entre ambos países caucásicos.

Hasta el momento, prácticamente ninguno de los avances concretos entre Ankara y Ereván, resolvió las cuestiones centrales que aún separan a Armenia y Azerbaiyán. La normalización no se detuvo; simplemente avanzó a una velocidad mucho menor de la que muchos esperaban.

No obstante, ninguno de los especialistas consultados considera que el proceso esté estancado. Lo describen, más bien, como un delicado ejercicio de equilibrio, en el que cada decisión debe calibrarse cuidadosamente para no alterar un escenario regional extraordinariamente frágil.

Para Benyamin Poghosyan, investigador principal del Applied Policy Research Institute of Armenia (APRI), la influencia de Bakú continúa siendo uno de los factores determinantes del proceso. En su análisis, la región ha entrado en una especie de círculo político del que resulta difícil escapar. Mientras Azerbaiyán condiciona la firma del tratado de paz a reformas constitucionales en Armenia, sostiene también que la normalización entre Ankara y Ereván no debería completarse antes de alcanzarse ese acuerdo. Así, cada negociación termina dependiendo de otra negociación.

Lo que el politólogo Cengiz Aktar percibe como una decisión de dar “pequeños pasos para gestionar las sensibilidades de Azerbaiyán”, Benyamin Poghosyan lo define como un ejercicio de “prudencia”, teniendo en cuenta los profundos vínculos económicos, energéticos y políticos que inevitablemente condicionan el margen de maniobra de Turquía.

“Azerbaiyán ha invertido más de 20.000 millones de dólares en la economía turca y el presidente Aliyev mantiene una estrecha relación personal con el presidente Erdoğan”, afirma el académico armenio, quien propone superar este estancamiento mediante una participación más activa de Estados Unidos con Bakú y Ankara antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato estadounidenses de 2026.

Para el exembajador de Turquía en Azerbaiyán, Alper Coşkun, Turquía dispone hoy de un margen político considerablemente mayor para actuar por iniciativa propia y contribuir activamente a consolidar un nuevo equilibrio regional. “Hasta ahora, Ankara ha seguido el rumbo marcado por Bakú”, explica.

Sin embargo, considera que ha llegado el momento de que su país deje de limitarse a acompañar el proceso y empiece a influir sobre él. El diplomático sostiene que la normalización entre Armenia y Turquía y el proceso de paz entre Armenia y Azerbaiyán deberían avanzar en paralelo, reforzándose mutuamente, pero evitando que uno quede permanentemente rehén del otro.

Según Coşkun, hoy comienza a abrirse paso, al menos en algunos sectores académicos y diplomáticos turcos, otra lectura: la de una Turquía cuyos propios intereses estratégicos podrían beneficiarse de una relación más estable con Armenia, independientemente de que el proceso de paz con Bakú permanezca abierto.

“Superar décadas de hostilidad y reconstruir la confianza sin duda llevará tiempo, pero Armenia y Turquía se encuentran más cerca que nunca de establecer relaciones diplomáticas y reabrir su frontera (…) El deseo de Ankara de mantenerse en sintonía con Bakú y calibrar cuidadosamente sus relaciones con Armenia no debería limitar su capacidad para aprovechar la oportunidad y respaldar la idea más amplia de consolidar la paz regional en el Cáucaso Sur”, manifiesta.

Coşkun, quien participó durante años en el diseño de la política exterior turca desde su Ministerio de Asuntos Exteriores, sostiene que los intereses estratégicos de Ankara trascienden la relación bilateral con Armenia. Entre ellos menciona la creciente importancia del Middle Corridor, el corredor comercial que conecta China y Asia Central con Europa a través del Cáucaso Sur y Turquía, cuya relevancia se ha incrementado desde el inicio de la guerra en Ucrania y la búsqueda de rutas alternativas a los corredores tradicionales. A ello se suman el interés por desarrollar nuevas conexiones entre Europa y Asia, la necesidad de diversificar los corredores comerciales y la voluntad de consolidar un Cáucaso Sur más estable.

Desde esa perspectiva, la autorización del comercio directo deja de parecer únicamente una concesión política hacia Armenia, sino que empieza a entenderse también como una decisión coherente con los propios intereses regionales de Turquía.

Coşkun, quien se desempeña como profesor adjunto en Georgetown University, considera que las condiciones regionales en la actualidad son muy diferentes. “Azerbaiyán ha restablecido su integridad territorial y Armenia ha emprendido un camino cualitativamente distinto y mucho más constructivo en sus relaciones con Azerbaiyán y Turquía”, expresa.

Con esa premisa, confía en la apertura de un nuevo capítulo para el Cáucaso Sur y asegura: “La reelección de Pashinyan ha mantenido viva la posibilidad de una paz duradera con Azerbaiyán y la normalización con Turquía”.

Esta percepción más conciliadora también aparece del lado de la sociedad civil.

En conversación con Yervant Danzikyan, editor jefe del periódico armenio de Estambul Agos, la impresión era menos la de alguien frustrado que la de alguien acostumbrado a medir este proceso en tiempos mucho más largos que los de la política cotidiana.

“Los armenios de Turquía estamos esperando los avances aduaneros y la apertura de las fronteras, ya que este diálogo contribuirá en gran medida al proceso de normalización de relaciones”, asegura Danzikyan. El editor añade que las autoridades de los asentamientos fronterizos turcos también comparten esa expectativa, conscientes de los beneficios económicos que la reapertura podría generar para ambas comunidades.

Una apertura con deudas pendientes

La autorización del comercio directo no modifica todavía la geografía del intercambio ni reabre una frontera cerrada desde hace décadas, pero sí comienza a desmontar el entramado administrativo que permitió sostener esa paradoja durante años. El cambio no es únicamente económico, también expresa una decisión política sobre la forma en que el gobierno armenio está dispuesto a avanzar en su relación con Turquía.

Y es precisamente allí donde aparecen las preguntas más difíciles. La normalización promovida por Ereván y Ankara fue planteada desde el inicio como un proceso “sin condiciones previas”. Sin embargo, en una relación atravesada por el Genocidio Armenio, más de un siglo de negacionismo estatal turco, una frontera cerrada unilateralmente por Ankara y el respaldo político y militar de Turquía a Azerbaiyán, la ausencia de condiciones previas no equivale necesariamente a la ausencia de asuntos pendientes. Existe el riesgo de que la acumulación de acuerdos económicos y administrativos termine construyendo una normalidad de hecho antes de que esas cuestiones hayan sido abordadas políticamente.

El comercio puede generar intereses comunes, reducir costos y abrir oportunidades para determinados sectores de la economía armenia. Pero no puede convertirse en sustituto de la memoria histórica ni en mecanismo para relegar demandas que forman parte de la relación entre ambos Estados. La experiencia demuestra, además, que una creciente interdependencia económica no conduce automáticamente a una reconciliación política ni obligaría a Turquía a revisar su política de negación.

A ello se suma una cuestión estrictamente estratégica. Armenia ingresa a esta nueva etapa desde una posición económica profundamente asimétrica: importa desde Turquía decenas de veces más de lo que exporta y sus productores deberán competir con una economía mucho mayor, más industrializada y con importantes economías de escala.

Por eso, el debate no debería reducirse a estar a favor o en contra del comercio con Turquía. La cuestión central es bajo qué términos Armenia construye esa relación y qué obtiene, además de mercancías más baratas o procedimientos aduaneros más simples. Una normalización sostenible difícilmente pueda medirse únicamente por el número de camiones que algún día crucen la frontera. También deberá evaluarse por la capacidad de Armenia de preservar sus intereses nacionales, plantear sus demandas históricas y evitar que la apertura económica sea interpretada como una aceptación silenciosa del statu quo.

Betty Arslanian
Periodista, corresponsal de Diario Armenia en Ereván

Durante más de tres décadas, Armenia y Turquía comerciaron sin reconocerse oficialmente como socios comerciales. La decisión de Ankara de autorizar el comercio directo no ha reabierto todavía una frontera cerrada desde 1993, pero sí [...]

Dirección

Armenia 1366
Buenos Aires
1437

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Diario Armenia publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a Diario Armenia:

Atajos

Compartir