20/03/2026
A 50 años del golpe, la memoria no es pasado: es presente.
La historiadora Catalina Cabana lo explica con claridad: la última dictadura no fue solo un hecho histórico, fue un quiebre profundo en la forma en que vivimos como sociedad. Marcó límites, enseñó a la fuerza lo que no puede volver a pasar, y dio origen a un contrato democrático que todavía estamos construyendo.
Sin memoria, ese aprendizaje se pierde.
Sin memoria, los discursos negacionistas encuentran lugar.
Sin memoria, el “Nunca Más” deja de ser una convicción para transformarse en una consigna vacía.
Hoy, cuando vuelven a circular discursos que relativizan el horror, sostener la memoria es una responsabilidad colectiva.
📌 Porque no es un tema del pasado.
📌 Porque define el presente.
📌 Porque construye el futuro.
🗣️ La memoria es activa. Y se defiende todos los días.