17/08/2026
📌 🇦🇷🇵🇪 176 aniversario del paso a la inmortalidad del General José de San Martín, Protector del Perú.
Honramos el legado del Libertador de 🇦🇷 🇨🇱 y 🇵🇪 en la defensa de los Derechos Humanos y qué aún siguen vigentes en los pueblos que liberó. Por. Miguel Angel Bayona / Miguel Ángel Bayona Elías [,*]
📍 José Francisco de San Martín y Matorras (nació en Yapeyú, Virreinato del Río de la Plata; nació un 25 de febrero de 1778 y falleció en Boulogne-sur-Mer, un 17 de agosto de 1850.
Fue un militar y político cuyas campañas revolucionarias fueron decisivas para las independencias de Argentina, Chile y Perú.
Es reconocido como uno de los Libertadores de América por su contribución a la autodeterminación de una gran parte de la América española.
📌 La primera manifestación de José de San Martin sobre los Derechos Humanos en el Perú y que está vinculada a lo que en nuestros tiempos sería la llamada "Ley Videla" de Obediencia Debida en Argentina [1]
Una madrugada de enero de 1813, el coronel Antonio Landívar de las fuerzas realistas, fue fusilado horas después que el general José de San Martín firmara de puño y letra el “cúmplase” de rigor al pie de la sentencia de muerte.
Landívar, capturado en el Alto Perú por los soldados de la independencia, había descollado por su crueldad al frente de las fuerzas empleadas por Goyeneche (criollo peruano-español), quien luchaba del lado realista, para sembrar el terror entre la población civil que colaboraba con las tropas libertadoras. Juan Mariano de Goyeneche, nacido en Arequipa, Perú y mu**to en España, durante las guerras de independencia tomó partido por la causa Realista desempeñando el puesto de Ayudante de Campo de su hermano el Conde de Guaqui en el Alto Perú durante los enfrentamientos contra los insurrectos rioplatenses.
San Martín ordenó el inmediato procesamiento del coronel español por un tribunal militar, (y cito) "No por haber militado con el enemigo en contra de nuestro sistema, sino por las muertes, robos, incendios, saqueos, violencias, extorsiones y demás excesos que hubiere cometido contra el derecho de la guerra", según explicaría en un informe al gobierno sobre las razones de su decisión.
En el juicio se demostró que el oficial español había ordenado la ejecución de 54 prisioneros, disponiendo al mismo tiempo que las cabezas y los brazos de los infortunados fueran separados de sus cuerpos y colgados de columnas a lo largo de los caminos a modo de escarmiento para la población.
Landívar reconoció sólo 33 de las ejecuciones que se le imputaban y pretendió defenderse invocando órdenes escritas de Goyeneche, que autorizaban medidas punitivas de éste tipo, no sólo contra militares del ejército de la independencia, sino también contra civiles que simpatizaran o colaboraran con ellos.
San Martín, en su informe al gobierno dijo: “A pesar del horror que tengo de derramar sangre de mis semejantes, estoy altamente convencido de que es ya de absoluta necesidad de hacer un ejemplar de esta clase. Los enemigos se creen autorizados para exterminar hasta la raza de los revolucionarios, sin otro crimen que el de reclamar éstos los derechos que ellos les tenían usurpados”.
En el actual contexto y en opinión personal, la conducta de Landívar consagra el delito de genocidio (antes de que éste existiera en texto legal o convencional alguno) porque estaba dirigido a la extinción de una raza y de un pueblo en particular. Con dicha sentencia se adelantó más de un siglo San Martín a similares sanciones impuestas por el Tribunal de Nüremberg en 1945 a los criminales de guerra del régimen n**i.
El acusado fue defendido en el juicio militar por un oficial del Cuerpo de Granaderos a Caballo, quien intentó refutar los argumentos que inculpaban a Landívar, subrayando la obediencia debida del imputado a las órdenes del alto mando español.
El tribunal dictaminó que la obediencia debida no podía valer para justificar crímenes y otras atrocidades violatorias de lo que el general San Martín describió como “el derecho de la guerra”. En estos conceptos se basa hoy en día el moderno Derecho Penal Internacional, que busca luchar contra la impunidad e investigar, juzgar y sancionar a los culpables de graves crímenes contra la humanidad y contra los derechos humanos. En nuestros días, el juzgamiento de los responsables de este tipo de crímenes, sea bajo los tribunales internos de cada país o de la Corte Penal Internacional, está dirigido hacia la consagración de una justicia universal.
Palpeñamente y Sanmartinianamente,
[*] Miguel Angel Bayona / Miguel Ángel Bayona Elías
Delegado de la Filial Palpa desde el año 1995 del Instituto Sanmartiniano del Perú reconocido en la república de Argentina (AD HONOREM)
[1] Por José Luis Pérez Sánchez-Cerro, ex Embajador del Perú en la República de Argentina 👉 https://miguelangelbayonaelias.blogspot.com/2016/12/san-martin-y-los-derechos-humanos-en-el.html?m=1