31/08/2026
| La morosidad acaparó la agenda pero el Gobierno se ordenó para responder: los ejes de la postura oficial.
El Presidente revisó informes sobre la situación de los endeudados en la Argentina y se puso al frente del discurso económico para rechazar un escenario de crisis.
El libro de un periodista que usó como referencia.
Algunos días atrás, cuando el concepto de la morosidad entre la clase media y baja ya se había instalado como una preocupación y una critica hacia el modelo económico, el presidente Javier Milei recibió en la Quinta de Olivos un estudio que venía esperando y en el que se asegura que la situación no es tan crítica.
Los datos que le acercaron surgieron en gran parte del “informe sobre bancos” que publica mensualmente el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y en el que se hace un repaso de todo el sistema financiero.
Ya con estas cifras en su poder, el mandatario nacional decidió que todos sus funcionarios salieran a responder a los cuestionamientos por este tema y a negar la posibilidad de cualquier crisis.
En un acto en la Bolsa de Comercio de Rosario, fue él mismo el que empezó a darle forma al discurso oficial, cuando aseguró que que “no hay elementos para culpar a la política” de su administración ”por lo que está pasando”.“Están utilizando políticamente una categoría de mercado que entra en la definición de repugnante y se está tratando de cargar esas culpas sobre el Gobierno”, opinó.
En este mismo sentido se expresaron luego algunos miembros del Gabinete, como el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, o el titular del BCRA, Santiago Bausili, quienes anticiparon que no se está pensando en ninguna ayuda para los deudores.
Es que, para Milei, cualquier medida en ese sentido implicaría “hacer populismo” y utilizar los recursos del Estado para solucionar un conflicto que en el fondo es entre privados.
Para darle forma a sus argumentos para enfrentar este conflicto, el Presidente se basó en un libro de Henry Hazlitt, un filósofo libertario y periodista que es de sus principales referentes.