20/11/2025
Un artículo que publiqué el 11 de marzo.
Al día de hoy, parece que todavía no hay noticias sobre el presunto testimonio de uno de los autores de la supuesta broma.
JUEGOS, TRAMPAS Y UN BARRIL HUMEANTE
El sitio Factor302.4 el blog de Alejandro Agostinelli publicó esta semana un artículo firmado por el Dr Heriberto Janosch y el ingeniero americano Kevin Ashley, en donde revisitan el clásico encuentro de 1964 protagonizado por el oficial de policía Lonnie Zamora en Socorro, Nuevo México y afirman haber encontrado la solución al enigma.
Sin embargo, tan auspicioso anuncio enmascara un trabajo bastante flojo de papeles, basado en un supuesto testimonio sin aportes de prueba y un testigo que se resiste a salir del anonimato, al menos hasta la fecha.
Un caso a punto de explotar que terminó siendo puro humo.
EL JUEGO DEL EXPLICADO
El escepticismo no niega hechos. Cuestiona, más bien, las afirmaciones que se hacen en torno a ellos sin un soporte empírico.
También muchas veces ofrece explicaciones plausibles para aquellas experiencias raras, liminales, sin perjuicio del beneficio de la duda. La suspensión del juicio es un ejercicio saludable. Mientras no detenga la búsqueda de soluciones y esto no termine por obsesionar al investigador. Porque a veces, ese afán explicacionista produce una curiosa contradicción: transforma a quienes ejercen un celo escéptico desmedido en una extraña variante de creyente extremo, el negacionista dogmático.
Todo esto viene a cuento porque hace unos días, el sitio Factor el blog publicó una nota firmada por Heriberto Janosch titulada "El OVNI de Socorro a punto de explotar" donde el autor reflota el famoso caso ocurrido en 1964 que tuvo como protagonista al oficial de la policía de Nuevo México Lonnie Zamora, un clásico que catapultó a Joseph Hynek al Olimpo de la Ufología y en donde explora la hipótesis de una broma realizada por estudiantes del vecino Instituto de Minería y Tecnología de Nuevo México, anteriormente Escuela de Minas de Nuevo México, Universidad pública en Socorro.
Janosch, un psicólogo, criminalista y profesor universitario radicado desde hace tiempo en España es un habitué de dicho blog. Junto a su editor, fue uno de los fundadores, allá por principios de la década del 90' del CAIRP, Centro Argentino para la Investigación y Refutación de Pseudociencias.
Hace muchos años fue el responsable de la investigación más completa realizada en torno al célebre Caso Polanco ocurrido en Bariloche cuando el 31 de julio de 1995 un avión de Aerolíneas Argentinas que estaba a punto de aterrizar en esa ciudad fue interceptado por un objeto no identificado que lo obligó a realizar una maniobra de escape de alto riesgo. Jorge Polanco piloto y comandante de ese vuelo llevaba 18 años como piloto de Aerolíneas Argentinas .En esa oportunidad comandaba el vuelo AA 674 con destino a San Carlos de Bariloche.
Janosch, junto al ingeniero Virgilio Di Pelino determinaron con un alto grado de certeza que estímulos visuales fueron los causantes de que el testigo creyera estar ante la vista de una nave extraterrestre.
Si bien investigaciones posteriores realizadas por los investigadores Juan Pablo Gómez y Óscar Uriondo cuestionaron sus conclusiones, lo cierto es que aporta una explicación plausible apoyada por evidencias.
Con menos fortuna, intentó echar luz sobre las sombras del caso Trancas (Tucumán, 1963) donde propuso la intervención de cuatreros, insuficiente para explicar toda la serie de complejos eventos que se sucedieron la noche en que la familia Moreno vivió su famosa aventura o el caso Dique La Florida ( San Luis) cuando la madrugada del 4 de febrero de 1978, un grupo de pescadores vio una extraña luz en el cielo y dos de los seis testigos añadieron haber visto descender de un ovni suspendido sobre un terreno un ser ataviado con escafandra y rasgos nórdicos.
Janosch explica este singular evento apelando por un lado al despegue desde Kagoshima, Japón, de un cohete M3-H que tenía como objetivo poner en órbita el satélite de observación de auroras Kyokko y que en las horas que los protagonistas aseguran haber tenido su aventura volaba sobre los cielos de San Luis y era visible a simple vista.Este hecho confirmado debilita otros testimonios sobre ovnis y luces extrañas reportados y que reforzarían el relato de los pescadores. En cuanto al singular tripulante observado por los testigos, el investigador argentino intuye que estos mienten y que se basan para su descripción en la imagen de portada del libro Un Hombre en el Universo, escrito por el ufólogo Fabio Zerpa y publicado dos años antes por Cielosur editora en su colección Cuarta Dimensión, perteneciente a la revista del mismo nombre dirigida por el mismo Zerpa.
La similitud entre la figura que ilustra la portada de dicho libro y el ser referido por los testigos no se basa tanto en la descripción de los mismos como en las ilustraciones que posteriormente intentaron reflejar lo atestiguado. Además, esas supuestas similitudes son caprichosas. El único rasgo que comparten es la posición de los brazos y las manos que ambos,hombre de portada e ilustraciones posteriores, mantienen.
Un detalle que no es menor es que una de las publicaciones que se hicieron eco del caso es justamente la revista Cuarta Dimensión. Cabe preguntarnos si quien o quienes ilustraron la nota no fueron los encargados de hacer lo mismo con el libro o se basaron en él, antes que deducir que los protagonistas se hayan inspirado en aquella imagen para dotar de presencia a "su extraterrestre". Recordemos que tanto revista como libro disponían de tiradas limitadas y más aún en el interior. A pesar de ello, Janosch insiste en que su exhibición, a dos años de su publicación estaba disponible en kioskos de revistas y librerías de todo el país, lo cual es cierto, ¿pero qué tanto? El libro no era precisamente un best- seller.
Hay algo aún más reprochable que estas derivas: Acusar de mentirosos a los testigos con elementos probatorios tan especulares y elucubrar hipótesis tan rebuscadas para un caso que carece de evidencias.
El investigador escéptico ante todo debe cribar aquellos casos que cuenten con elementos que permitan elaborar hipótesis plausibles y separarlos de los simples testimonios carentes de ello.
MUCHO HUMO Y POCAS NUECES
Pero volvamos al caso Socorro y la hipótesis de una broma.
El 24 de abril de 1964, Lonnie Zamora, policía de Socorro de entonces 31 años, según los datos oficiales recogidos por Janosch en su artículo, "conducía su patrulla cuando, alrededor de las 17:45 mientras perseguía a un vehículo que iba con exceso de velocidad sobre la Ruta 85, al sur de Socorro, fue interrumpido por un estruendo súbito acompañado de una columna de llamas que parecía provenir de una zona cercana a un almacén de dinamita. Ante lo que presumió una explosión accidental, Zamora abandonó la persecución y se dirigió hacia el área para investigar.
No bien llegó a una elevación que le permitió observar el valle, divisó, desde una distancia mayor a 100 metros, un objeto que le pareció un automóvil apoyado sobre su capot o sobre su baúl. El objeto descansaba sobre lo que le pareció eran dos patas metálicas, aparentemente estructurales, que lo sostenían directamente sobre el suelo. En las inmediaciones del objeto, Zamora detectó la presencia de dos figuras, vestidas con trajes blancos enterizos.( de baja estatura,"como niños"según el relato del policía, recogido en múltiples entrevistas, dato que Janosch omite) La escena del automóvil y las dos figuras fue observada durante unos dos segundos. Siguió avanzando con su patrullero perdiendo de vista la escena al pasar detrás de una loma. Luego de luchar contra los obstáculos del terreno llegó a ubicarse más cerca de la escena..."
"La distancia mínima a la que Zamora se situó respecto del objeto fue de aproximadamente de entre 30 a 40 metros. Desde ese punto, presenció cómo el objeto emitía un sonido intenso, descrito como un rugido similar al de un motor, acompañado de una llamarada azulada y anaranjada que emanaba de su parte inferior. Zamora seguía pensando en un automóvil tumbado, pero casi inmediatamente pensó que iba a ocurrir una explosión y entró en pánico, alejándose rápidamente unos 30 o 40 metros. Mientras se alejaba miraba hacia atrás de vez en cuando, y observó que el objeto se elevó verticalmente hasta alcanzar una altura estimada de 4,5 a 6 metros (15 a 20 pies), donde se mantuvo suspendido unos segundos. En ese momento, Zamora tropieza y pierde su gafas correctivas de miopía. Posteriormente, el objeto comenzó a desplazarse horizontalmente, siguiendo el contorno irregular de un barranco, aproximadamente a 1 metro del suelo, hasta perderse de vista en dirección suroeste. Toda esta última secuencia fue observada por Zamora sin sus gafas. Recién cuando el objeto hubo desaparecido, el policía regresó al punto donde había tropezado y recuperó sus lentes. Increíblemente, en ninguno de los informes consultados se consideró relevante especificar la graduación de sus gafas, que no usó en parte de la observación, pero se entiende que, si las llevaba mientras perseguía a otro vehículo, sufría de miopía..."
A partir de aquí, las conjeturas.
Janosch, luego de 61 años de transcurridos los hechos, cree estar ante la clave que los explicaría de manera definitiva.
Gracias a las gestiones del periodista chileno Patricio Abulseme, radicado desde hace un tiempo en Estados Unidos, logra entrar en contacto con un tal Kevin Ashley, ingeniero de profesión, que, según su relato, hacia 1981 y después de adquirir una colección de recortes de prensa sobre el suceso, al comentarlo con algunos compañeros de oficina escucha de boca de un tal Bruno R. (no se especifican más señas, aunque el autor sostiene estar en contacto y a la espera de lograr su testimonio) que todo se debe a una elaborada broma y que él es el autor de la misma.
Según este testimonio, lo que Zamora confundió con un OVNI no fue más que un barril saltando por los aires, luego de que algunos jóvenes estudiantes del New México Tech, con Bruno a la cabeza colocaran dinamita debajo.
Según el informe preliminar de Janosch:
"Bruno y un compañero, estaban experimentando extraoficialmente con dinamita. Básicamente, encendían la mecha que se encontraba tapada por un tambor metálico, y veían hasta donde llegaba por el aire el tambor, luego de la explosión.
Habrá en breve segundo informe, más detallado. Por el momento, a modo de resumen, podemos decir que hubo tres fases de observación en el incidente:
—En la primera fase Zamora ve un vehículo y a los dos estudiantes, desde más de 100 metros, durante unos dos segundos. Pensó que se trataba de un vehículo accidentado y fue a ayudar.
—En la segunda fase Zamora se acerca a unos 30-40 metros de la escena y sigue pensando en un accidente con un coche tumbado, pero casi de inmediato se escucha un fuerte ruido y se ven unas llamas, Zamora entra en pánico y se aleja del lugar, y cuando mira hacia atrás ve el tambor volando por los aires a unos 6 metros del suelo.
—En la tercera fase Zamora pierde las gafas al tropezar en la huida, y cuando se acerca sin gafas ve al coche de los estudiantes alejándose hacia el sudoeste (con miopía y sin gafas luego lo describiría como un globo que se alejaba a 1 metro del suelo aproximadamente)."
La segunda parte del informe presentado por Factor el blog está compuesto por las deducciones elaboradas por Ashley a partir de la revelación de Bruno, que profundizan en la hipótesis de la broma y el barril.
PÓLVORA MOJADA
El sentido común más elemental nos sugiere tomar estas deducciones con pinzas.
Veamos:
¿Pudo Zamora tener una percepción equivocada de los hechos y confundir un barril saltando por los aires con un objeto volador desconocido?
Como poder, pudo, aunque es harto improbable.
A poca distancia del lugar de los hechos existía un depósito de dinamita y el uso de este explosivo era habitual durante esos años y por aquella zona.
En 1964, Nuevo México tenía actividad minera. Aunque la minería fue especialmente prominente en el siglo XIX, con Socorro conocido como la "Ciudad de las Gemas" debido a su intensa actividad minera y de fundición, en décadas posteriores, incluida la de 1960, la minería continuó siendo una parte importante de la economía local.
Respecto al uso de dinamita, es común en la minería utilizar este tipo de explosivos para facilitar la extracción de minerales. Aunque no se encontraron fuentes específicas que detallaran su uso exacto en las minas de Socorro en 1964, es razonable suponer que se empleaban técnicas de voladura estándar, que incluyen el uso de dinamita, en las operaciones mineras de la época.
Es muy difícil imaginar que Lonnie Zamora no estuviese familiarizado con este explosivo y sus efectos.
Por otro lado, siguiendo con la hipótesis del barril,
y teniendo en cuenta que el área fue peinada por oficiales de policía, tanto de Socorro como del condado vecino, personal de la Fuerza Aérea, los investigadores Joseph Hynek y Ray Stanford, amén del análisis preliminar del terreno realizado por el propio Zamora y el sargento Sam Chávez, que acudió minutos después en apoyo de Zamora luego de que este radiara un mensaje informando de lo sucedido es de suponer que los restos del barril y de los explosivos empleados para su voladura deberían encontrarse en las inmediaciones.
Sin embargo, nadie mencionó en ningún informe posterior tales elementos.
Janosch propone que el barril fue cargado en la parte posterior del vehículo antes de la huida para justificar esta falta.
Sin embargo, como justificación es pobrísima e improbable.
En primer lugar, si así hubiese sido, y por mas recaudos que tomaran los bromistas para borrar sus huellas, pequeños trozos de metal y restos de explosivo deberían haber quedado en la escena.
Además, cuesta imaginar a dos estudiantes pillados en falta que, ante la presencia policial tuviesen la suficiente sangre fría como para tomarse un tiempo precioso para recoger el barril y cargarlo en la parte trasera antes de escapar. El mismo artículo resalta que, al verse visto sorprendidos por Zamora, uno de los bromistas parecía asustado. Esto sin contar lo dificultoso que resultaría intentar huir cargando con un barril ardiente y humeante a través de un terreno irregular.
Pero hay algo aún más elemental, y que escapa a los investigadores: Si efectivamente los hechos se hubiesen dado como proponen, Zamora debería haber visto la polvareda levantada por el vehículo al rodar sobre el terreno profusamente polvoriento. Ashley, en la segunda del informe menciona la velocidad y dirección del viento aquel día. No es difícil imaginar el volumen de polvareda que generaría un vehículo desplazándose a gran velocidad y lo que tardaría en asentarse. También, es llamativo que en un terreno abierto como aquel Zamora no escuchara el ruido del motor al alejarse.
En ningún informe ni entrevista posterior el policía afirma algo ni remotamente parecido o que pudiese interpretarse como tal.
Tampoco se hallaron huellas del rodado con el que los supuestos estudiantes huyeron del lugar,, salvo las del patrullero.
Llama también la atención la premura con la que Janosch se afana en publicar su informe preliminar sin contar con el testimonio del supuesto autor confeso de la broma, con el que estaría en tratativas para que deje su testimonio por escrito.
Y fundamentalmente, cabe resaltar que el investigador escéptico argentino hace exactamente lo mismo que critica en los creyentes, esto es apoyarse sólo en un testimonio sin ningún aporte de evidencia para impugnar un caso.
La explicación propuesta por Janosch y Ashley es además ,deudora de la 'hipótesis del globo' propuesta a su vez por el investigador Antonhy Battaglia. Si bien este intento explicativo previo es mencionado en el artículo, la omisión del nombre de su autor, sea deliberada o inconsciente es otra falta que se nota en este informe
Todas estas cuestiones nos hacen suponer, de manera razonable, que la tan publicitada explicación de los hechos no es más que un montón de pólvora mojada.
Aunque el caso tuviese una explicación convencional, lo que pasó en Socorro aquella tarde de abril de 1964 nunca lo sabremos.
Link al artículo de Factor el blog:
https://factorelblog.com/2025/03/07/el-ovni-de-socorro-a-punto-de-explotar-informe-preliminar/
https://factorelblog.com/2025/03/09/el-caso-ovni-de-socorro-a-un-paso-de-la-explicacion-final/
Link al trabajo de Anthony Bragalia publicado en el blog marcianitos verdes:
https://marcianitosverdes.haaan.com/2009/09/el-ovni-de-socorro-fue-una-broma-estudiantil/
https://marcianitosverdes.haaan.com/2009/10/el-ovni-de-socorro-fue-una-broma-estudiantil-y-2/