26/08/2026
Antes de Perón, cuando éramos la sexta potencia mundial, los inmigrantes venían a hacerse la América. Lejos del mito que dice que llegaban en la miseria absoluta, la realidad es que la gente cruzaba el océano en busca de oportunidades en una de las naciones de mayor crecimiento del mundo, eligiendo nuestro país por su increíble movilidad social y progreso.
Tampoco nos vengan a vender milagros sanitarios del régimen: la producción e industrialización masiva de antibióticos a gran escala no llegó por obra divina en esa época, sino que se consolidó tiempo después.
Los datos económicos y la realidad histórica están ahí, les guste o no. El declive de todo ese progreso vino después de Perón.