14/02/2020
Una Casa Rosada que se abre a les que quieran acompañar recibió ayer al mediodía a Isha Escribano, dueña del documento de identidad número nueve mil de los otorgados desde que está vigente la ley de identidad de género. En 2012 se sentaron las bases legales de un camino que ya venía con un recorrido histórico y una serie de demandas que siguen presentes. "La peor parte se la llevaron las compañeras que lucharon por el reconocimiento de su identidad y se fueron de este mundo sin tenerlo", una de las primeras cosas que Ornella Infante, directora de políticas anti-discriminatorias en el INADI, dijo sobre la jornada. Después emoción, orgullo, responsabilidad por el lugar que ella y otras compañeras ahora ocupan, pero ante todo memoria. Nueve mil personas a las que les cambió la vida. En el acto, Elizabeth Gómez Alcorta, Ministra de mujeres, género y diversidad, habló del recorte en materia de políticas de género que hubo en estos últimos cuatro años. Para ella la entrega del documento fue "un acto de reparación", no solo de cara a la sociedad, ni al panorama mediático, una reparación hacia los colectivos que luchan por los derechos humanos, por el derecho a la identidad autopercibida; una reparación hacia todes les abandonades por el Estado. Y qué mejor forma de reparar que la de abrir las puertas de una casa. No faltaron el llanto y los abrazos arriba y abajo del escenario, y la sonrisa de les referentes, todes les que lucharon para que salga la ley y ahora siguen, algunes desde adentro, en el centro de la escena politica para disputar esos espacios a los que nunca habían podido ni siquiera pretender acceder; y otres desde afuera, en la calle, en las organizaciones, en la Ciudad y en todas las provincias, una fuerza diversa que crece y se potencia con políticas públicas que nos incluyen a todes.
escribe: Lorena Bermejo
imágenes Casa Rosada