11/01/2026
RESCATES - CINE ARGENTINO, DIRECTO AL CORAZÓN -
“EL AMOR NUNCA MUERE”: ZULLY MORENO +
MIRTHA LEGRAND + TITA MERELLO (… Y, DE YAPA,
EL DEBUT DE ALFREDO ALCÓN): ¿QUIÉN DIO MÁS?
Estamos de estreno. Seguiremos con nuestras miradas al cine lanzado cada mes en las pantallas (grandes y chicas) nacionales. Y con las propuestas asociativas de “Clásicos en Pareja – Programas para Armar”. Y con las reverencias nostálgicas de “Imágenes para la Gloria”. Y con los testimonios sobre figuras enormes alguna vez encontradas en cualquier lugar del mundo, y revisitadas en ‘Fotos con Historia”. Y, desde ahora, sumaremos periódicas aproximaciones a ese cine argentino que desde siempre nos ha motivado, comprometido, y movilizado. De tantas puertas posibles para ingresar en sus dominios y en su evolución, empezaremos abriendo las que llevan a sus plasmaciones con huellas profundas en el género romántico.
O sea, vamos a tributar a cumbres de las películas argentinas “de amor”. Sin desdeñar antologías ni diccionarios (por el contrario, recurriendo a sus apoyos), vamos a priorizar los dictados de la memoria, del sentimiento, y de la almohada. Evocaremos obras mayores, y no tanto. Omnipresentes, o semi olvidadas. Que nos dejaron mucho, o algo. Que nunca se fueron de nosotros, al menos del todo. Y que, en distintas, estimulantes medidas, siguen acariciándonos y abrigándonos.
Estos rescates llevarán como marca distintiva e introductoria ‘’Cine Argentino, Directo al Corazón”. Y el primero de la serie está consagrado a “El Amor Nunca Muere”.
TRES HISTORIAS, UN SENTIMIENTO
Tres historias que transcurren en otros tantos momentos de nuestro país, y que están enlazadas por un medallón.
La inicial evoca a la primera gobernación de Juan Manuel de Rosas y se centra en la pasión que unió a dos grandes nombres del teatro rioplatense: la uruguaya Trinidad Guevara (recreada por Zully Moreno) y el argentino Juan Aurelio Casacuberta (encarnado por Carlos Cores). Un amor condicionado por los tempranos problemas de salud del actor, que fallecería a los 49 años.
La segunda trama coincide con el nacimiento del cinematógrafo, en 1895, y vincula ese acontecimiento (incluso se reproducen imágenes de aquellos primeros films de los hermanos Lumiére) con el fulminante enamoramiento que la joven planchadora de un comercio barrial (Mirtha Legrand) despierta en un muchacho que hace “changas” (Alfredo Alcón). ¿Un detalle?: cuando se conocen, ambos están disfrazados de personajes de la “high society” porteña por encargo, y bajo contrato, de quienes necesitan de sus servicios para cerrar el negocio de la llegada del futuro “séptimo arte’’ a estas tierras.
Y el tercer relato, ya en “tiempos modernos” (o sea, los años cincuenta) cruza del amor de parejas al de madres e hijos describiendo el sacrificio de esa rústica y temperamental dueña de una pequeña empresa de servicios con camiones (Tita Merello) que renuncia a todo su capital para emparchar los desvíos del futuro cuñado de su hijo (Duilio Marzio), a punto de casarse con una chica de familia de clase pudiente.
Amadori, que venía de renunciar a su proyecto sobre la vida de Camila O’Gorman (retomado tres décadas después por María Luisa Bemberg), logró en “El Amor Nunca Muere” una obra de conjugación jerarquizadamente clásica y de solvencia plural: en la riqueza de la producción, en la calidad del guión, en la fluidez de la puesta, en las bondades de la iluminación, la dirección de arte y los comentarios musicales, y, acaso fundamentalmente, en los aportes de sus tres divas. Con una aplomada Zully Moreno (esposa y musa del director), una burbujeante Mirtha Legrand y una fibrosa Tita Merello se aseguró un deslumbrante trío de protagonistas femeninas, escoltadas sin fisuras por Cores, Alcón (en su debut cinematográfico) y Marzio.
Si el amor, efectivamente, nunca muere, el film de industria argentina que eligió tal aseveración como título, también apostó a esa supervivencia. Y hasta hoy sigue acertando.
Afectuosamente,
CARLOS MORELLI
FICHA TÉCNICA
Año: 1955. Dirección: Luis César Amadori. Producción: Artistas Argentinos Asociados. Guión: Luis César Amadori, Pedro Miguel Obligado y Luis Martín de San Vicente. Fotografía: Francis Boeniger (blanco y negro). Montaje: Ricardo Rodríguez Nistal y Atilio Rinaldi. Escenografía: Germen Gelpi y Mario Vanarelli. Música: Tito Ribero. Intérpretes principales: Zully Moreno, Mirtha Legrand, Tita Merello, Carlos Cores, Alfredo Alcón, Duilio Marzio. Duración: 124 minutos. Distribución: Artistas Argentinos Asociados. Fecha de estreno nacional: 11 de agosto de 1955.