08/05/2026
Horas viendo las reacciones de las reacciones de Milei quien durante horas ve las reacciones que se replican. Tautología alocada y que habita el vacío. De seguir así, persistirán las horas de pasatiempo de un país que no está para el entretenimiento.
Si el mileismo lograse imponerse culturalmente, será eso, un altar al brillo vacío. Una cultura de pocas referencias, de interpretaciones oblicuamente soberbias, o solo literales, de cultura con cierto panteón kitsch, cerrado a un grupo o al capricho de una sola persona y oscuro: no la Biblia y el Calefón, que al menos tenía una referencia a la disipada vida de un loco de calle porteña, sino un panteón donde hay referencias aún más extrañas, impuestas y no encajadas aún, como las referencias a La Torá.
Y ese silencio que hay debajo de los gritos mediáticos, ese room-tone que hay en las filas de desocupados, y que de vez en cuando permite que se escuche el derrumbe de una fábrica o puertas de entes estatales que se cierran, ya sean hospitales u organismos científicos, o de prevención, o viales: estructura estatal que la están deshaciendo y que poco a poco va notándose en las peores condiciones de vida de las comunidades, haciéndose carne en esos que esperan en largas filas por un puesto de trabajo.
¿Tronará el invierno? Un hombre que mira desde mayo no lo sabe. Hay un 30 por ciento que aún está dispuesto a sostener al gobierno nacional; los desilusionados han crecido, pero no al punto caramelo de la revuelta, o del cacerolazo ni siquiera de un breve bocinazo.
Un signo, lejano aún para donde está el poder central: en las provincias patagónicas están las marchas de docentes, por ejemplo.
Es un error
reducir esto a la lógica de las organizaciones sindicales. Si observamos lo que ocurre en Chubut, el malestar desborda y trasciende la orgánica gremial: allí manda la autoconvocatoria. Lo que sucede en esa provincia es notable precisamente por eso: ante el silencio de los grandes sindicatos, la organización espontánea adquiere hoy una densidad política distinta. Otro peso.