10/09/2026
+ FILICIDIOS EN ARGENTINA... DÓNDE FALLA LA CADENA DE PROTECCIÓN INFANTIL.
No se puede prevenir lo que oficialmente se ignora. En Argentina no existen estadísticas nacionales sobre filicidios... Cada muerte infantil figura como un expediente aislado y no como una alarma que exige respuestas urgentes.
Los casos recientes en Santa Fe, Salta, Buenos Aires y Tucumán exponen una constante... la tragedia nunca empieza de golpe. Hay denuncias de vecinos, avisos escolares e ingresos hospitalarios que prueban que los sensores sociales funcionan.
Las alarmas suenan, pero la cadena de protección se rompe en la evaluación del riesgo.
Entre la burocracia judicial, la falta de coordinación entre organismos y la escasez de recursos para que los equipos técnicos intervengan en el territorio, el Estado rescata a los chicos y, a las dos semanas, los devuelve al mismo entorno peligroso.
Para colmo, la burocracia suele alargar medidas cautelares que alejan a progenitores aptos, privando al menor de la mitad de su red de protección. Es claro que una restricción de contacto también puede ser una herramienta necesaria para proteger a un niño frente a una persona violenta, pero el problema surge cuando la medida se eterniza sin un diagnóstico de fondo. Separar a un hijo de su casa es una decisión drástica, pero dejarlo indefenso ante el peligro es fatal.
Sin estadísticas oficiales, presupuesto real ni criterios unificados, el sistema sigue actuando como un espectador reactivo que llega cuando el margen de prevención ya es una tragedia irreversible.
Prevenir un filicidio no significa adivinar quién puede matar a un niño. Significa contar con un sistema capaz de detectar, evaluar y actuar a tiempo cuando una infancia está en peligro.
// RL CASILDA SANTA FE