16/04/2026
🚨 ESCÁNDALO EN ALVEAR: PELEA POLÍTICA, VOTACIÓN BAJO SOSPECHA Y UN PEDIDO DE INFORMES POR CASI $1.700 MILLONES🚨
La sesión del Concejo Deliberante terminó envuelta en gritos, cruces y fuertes acusaciones. La oposición cuestionó una votación anterior, habló de posible irregularidad y logró avanzar con un pedido de informes al Ejecutivo por pagos a proveedores durante 2025 que superan los $1.696 millones.
La noche en el Honorable Concejo Deliberante de Alvear terminó convertida en un verdadero campo de batalla político. Lo que comenzó con un anuncio institucional sobre una nueva plataforma digital para acercar información a la comunidad, rápidamente derivó en una sesión cargada de tensión, reproches y una pelea reglamentaria que dejó al descubierto la feroz interna que atraviesa al cuerpo legislativo.
El foco del escándalo estuvo puesto en la impugnación presentada por el concejal Sergio Klug, quien pidió la anulación parcial del acta de la sesión anterior al considerar que hubo un procedimiento irregular en una votación clave vinculada al balance 2025.
Según denunció la oposición, el presidente del cuerpo habría desempatatado una votación sin dejar la presidencia, algo que —según remarcaron— podría contradecir la Carta Orgánica Municipal y el reglamento interno. Para ese sector, el resultado real había sido un empate 6 a 6, por lo que la forma en que se cerró esa definición generó sospechas y abrió una fuerte polémica.
La discusión subió rápidamente de tono. Desde la oposición advirtieron que no se trataba de un detalle menor, sino de una cuestión institucional seria que incluso podría terminar en la Justicia si no se revisa lo actuado.
Pero desde la presidencia rechazaron de plano esa acusación y defendieron la legalidad del procedimiento. Argumentaron que el reglamento permite al presidente definir en caso de empate, sin abandonar su rol, y sostuvieron que el planteo opositor no solo llegaba fuera de tiempo, sino que además buscaba sembrar más confusión en la comunidad.
La pelea dejó algo más que una votación discutida: volvió a poner sobre la mesa el debate por normas que varios concejales consideran viejas, ambiguas o directamente obsoletas, tanto dentro del reglamento como en la Carta Orgánica. Es decir, además del choque político, quedó expuesta una crisis de funcionamiento institucional que puede traer más capítulos.
Tras un cuarto intermedio, el acta en discusión igualmente fue aprobada, pero el resultado no hizo más que profundizar el ruido político: hubo seis votos afirmativos, seis abstenciones y el desempate de la presidencia, en una escena que dejó más dudas que certezas para buena parte del recinto.
Y cuando parecía que lo peor ya había pasado, llegó el segundo round de la noche.
La oposición avanzó con un pedido de informes al Ejecutivo municipal para que detalle los pagos a proveedores durante 2025, en un expediente que apunta directamente a una cifra explosiva: más de $1.696 millones.
El reclamo pide precisiones sobre deuda flotante, criterios de pago, empresas beneficiadas y documentación respaldatoria, y fue defendido con dureza por los concejales impulsores, quienes sostuvieron que durante el tratamiento del balance faltó información clara y concreta sobre el destino de semejante volumen de recursos públicos.
En medio del debate, una frase resumió el clima de la sesión: “La transparencia no puede ser solo un discurso”. Con esa definición, la oposición dejó en claro que no piensa soltar el tema y que buscará ir a fondo para exigir explicaciones.
Desde el oficialismo intentaron bajar el tono, defendieron el paso previo del balance por comisión y recordaron que existen mecanismos institucionales de control, como el Tribunal de Cuentas. También cuestionaron el tenor de algunas acusaciones y remarcaron que cada edil votó con plena responsabilidad.
Sin embargo, el pedido de informes terminó siendo aprobado por mayoría, lo que significó una derrota política para el oficialismo en uno de los puntos más sensibles de la noche.
El cierre fue demoledor: una sesión atravesada por acusaciones, sospechas reglamentarias, una votación bajo cuestionamiento y un reclamo de explicaciones por casi $1.700 millones que ahora quedó formalmente instalado en la agenda política de Alvear.
En resumen: en el Concejo de Alvear no hubo una sesión más. Hubo choque, desconfianza, pase de facturas y una fuerte pelea por el control del dinero público. Y esto, lejos de terminar, recién empieza.