26/08/2025
26-08-2025 DÍA INTERNACIONAL CONTRA EL DENGUE: EL FOCO SIGUE PUESTO EN EL MOSQUITO.
El mosquito Aedes Aegypti se caracteriza por vivir dentro y en los alrededores de las casas y puede reproducirse en cualquier lugar o recipiente que acumule agua. (medlineplus.gov)
El Día Internacional contra el Dengue se conmemora cada 26 de agosto. Se trata de una fecha clave para continuar visibilizando el impacto global de esta enfermedad en salud pública, a la vez que busca tomar mayor conciencia en torno al mosquito como vector de múltiples enfermedades más.
Además del dengue, el mosquito es capaz de transportar virus de otras enfermedades como virus del Nilo Occidental, fiebre amarilla, Zika, chikungunya, entre otras. Por este motivo, resulta fundamental que las personas se sumen a la iniciativa compartiendo información en torno a la prevención, así como ayudando a la eliminación de los criaderos en sus propios domicilios y barrios.
Aedes aegypti
El mosquito Aedes aegypti, presente en casi todos los países de la región, es uno de los más peligrosos y es el principal transmisor de los virus del dengue, Zika y chikungunya en las Américas. Se caracteriza por vivir dentro y en los alrededores de las casas y puede reproducirse en cualquier lugar o recipiente que acumule agua. Tarda entre 7 a 10 días para completar el ciclo de vida de huevo a adulto y vive como adulto alrededor de 4 a 6 semanas.
Se ha consolidado como un “supervector” urbano y domiciliario de un sinnúmero de enfermedades. Se reconoce fácilmente por su tamaño pequeño, sus patas con bandas blancas y negras y un dibujo blanco en forma de lira sobre el dorso. Es un mosquito de hábitos diurnos, particularmente activo al amanecer y al atardecer, y su picadura es casi imperceptible.
A diferencia de otros mosquitos que se reproducen en charcos o aguas pantanosas, el Aedes aegypti aprovecha ambientes urbanos: deposita sus huevos en recipientes artificiales con agua limpia estancada, como baldes, botellas, neumáticos, floreros, canaletas y cisternas sin tapa. Basta una tapa de gaseosa con agua para generar un criadero.
Los cambios ambientales y sociales de las últimas décadas han contribuido de forma alarmante a la expansión de este vector. Por un lado, el cambio climático ha ampliado el rango geográfico del Aedes aegypti: las temperaturas más cálidas acortan su ciclo reproductivo, aumentan la supervivencia de los mosquitos adultos y permiten la transmisión viral en regiones antes libres de estas enfermedades. Esto se suma a que las precipitaciones intensas o los períodos de sequía (que llevan al almacenamiento doméstico de agua) ofrecen más sitios de cría.
Paralelamente, la mayor urbanización sin planificación, el crecimiento de asentamientos informales, la falta de infraestructura básica y la movilidad internacional masiva son otros factores que alimentan la propagación del vector.
El dengue
El dengue es el virus más prevalente de los transmitidos por este mosquito, afectando globalmente a más de 390 millones de personas por año, de las cuales más de 96 millones presentaron manifestaciones clínicas. Además, se producen alrededor de 20 mil fallecimientos al año.
Entre los síntomas más conocidos se incluyen fiebre alta repentina, dolor muscular y articular intenso, cefalea, dolor retroocular, náuseas, vómitos, sarpullido y, en casos graves, sangrados y muerte.
"Si bien es imposible predecir la ocurrencia de posibles nuevos brotes de dengue, no tenemos que relajarnos por el hecho de que en el último verano la situación haya estado medianamente controlada. El mosquito Aedes aegypti demostró sobrevivir a los inviernos y es más que recomendable prepararnos para la próxima temporada implementando todas las medidas de prevención que estén a nuestro alcance", indicaron expertos.
La importancia de la prevención
En ausencia de tratamientos antivirales específicos para estas enfermedades, la prevención es la herramienta más poderosa, y va a estar dada por acciones para evitar o disminuir la proliferación del mosquito vector y los cuidados personales para evitar sus picaduras.
Entre otras acciones, los especialistas recomiendan eliminar los criaderos domiciliarios, lo que se consigue vaciando, dando vuelta o cubriendo cualquier recipiente que acumule agua. También cepillar paredes internas de baldes, floreros y bebederos una vez por semana, incluso si parecen secos. Descartar objetos en desuso que puedan acumular agua de lluvia y mantener patios, jardines y balcones ordenados y secos.
Para protegerse de las picaduras se sugiere aplicarse repelentes que contengan DEET, IR3535 o Icaridina en piel expuesta, renovando según indicaciones; vestir ropa clara, de mangas y pantalones largos, especialmente en horarios de mayor actividad del mosquito (a la mañana temprano y durante el atardecer y noche); colocar telas mosquiteras en puertas y ventanas y utilizar mosquiteros sobre camas o cunas, especialmente en bebés y personas mayores.
Si bien hay proyectos en desarrollo, por ahora no hay vacunas aprobadas para la prevención de la infección por el virus Zika, y la vacuna para el virus chikungunya se encuentra comercializada en pocos países del mundo. Mientras que para fiebre amarilla hay una vacuna indicada para personas de 2 a 59 años residentes en zonas de riesgo y es recomendable para ingresar a regiones endémicas, como por ejemplo Brasil y países del sudeste asiático, entre otros.
Para el dengue sí existe una vacuna efectiva cuya administración debe ser indicada por un médico, considerando edad, historial clínico y condición general de cada individuo y de su zona de residencia. La vacuna tetravalente contra el dengue de Takeda, disponible en la Argentina desde noviembre de 2023, protege contra los 4 serotipos del dengue independientemente de que el individuo haya tenido o no dengue previamente. El esquema incluye 2 dosis separadas por 90 días entre sí. Varias provincias del Centro y Norte del país adquirieron partidas para aplicarlas en forma gratuita en las poblaciones de mayor riesgo.
Fuente: NA.