07/08/2026
CORRESPONSAL HONORARIA KATIA ALEMAN
"Defender nuestro país es siempre una fiesta. Luchar da alegría. Estamos todos juntos en torno a una idea en común, ser soberanos.
Las manifestaciones están garantizadas por la Constitución en su artículo 33.
Aún así el poder de turno violenta. Violenta con la excusa de infiltrados, que rompen para justificar la represión. Vuelven a reventarle la cabeza a una fotoreportera. Desmanes de gente poco preparada y con miedo. Eso son los policías parapetados detrás de sus escudos. Pobres que reprimen pobres.
Tiraban agua con los carros hidrantes y había gas pimienta en el aire.
La gente no se amedrentaba, al contrario. Una gritaba, infiltrados, infiltrados! Y había desmanes. Crucé la calle y había destrozos. Rompen para tener piedras para tirar. Pero no es la gente que va a manifestar, esa gente canta los cánticos de siempre y otros nuevos. No son violentos. Es una fiesta. La fiesta de decir lo que pensás.
Están obsesionados con reprimir. Les da un odio tremendo perder la batalla cultural. Qué se creían? Que nos comemos cualquier verso? Con lo descarados que son? En tu cara te la roban, en tu cara te venden.
La bandera de Malvinas Argentinas en el partido fue un cisne negro. Despertó el sentimiento patriótico y más con el odio antiargentino que pretendieron provocar en las redes. Nos aglutinó. Se diluyeron las diferencias y estamos todos orgullosos de ser argentos. No nos toquen la Patria. No nos vendan el país. Somos esto que somos y a mucha honra.
Qué lindo.
Se le terminó el changuí al tirano de pacotilla. Cambió el viento zonda o el pampero y la sudestada, todo junto. Hay otro espíritu de época, se terminó lo que se daba.
No sé cómo terminará la votación hoy.
Pero algo queda claro.
Ya no pasarán.
Acá estamos, con lluvia, carros hidrantes, palazos y gas pimienta.
Con los ojos llorosos y la nariz picando.
Todo por decir, la Patria no se vende, se defiende."