25/12/2025
Si Cristo no nace en nuestro corazón estamos perdidos, porque no tenemos la vida eterna, no tenemos la paz, no tenemos la esperanza. Estamos separados de Dios, y sin él no hay nada que nos pueda salvar.
La Navidad es un llamado a que Cristo nazca en nuestro corazón, a que Él venga a vivir en nosotros y a que nos transforme. Es un llamado a la conversión, a la fe, a la entrega. Es un llamado a que nos dejemos guiar por Él, a que nos dejemos amar por Él, y a que nos dejemos salvar por Él.
Así que, no basta con celebrar la Navidad como un evento histórico, debemos permitir que Cristo nazca en nuestro corazón, debemos dejar que Él nos transforme, debemos dejar que Él nos guíe. Solo entonces, podemos decir que la Navidad tiene significado para nuestra vida.
"Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz." (Isaías 9:6)
"Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad." (Juan 1:14)
"Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los mu***os, serás salvo." (Romanos 10:9)