06/08/2025
Mi trabajo es algo particular. Oscilo entre la conformidad y la desidia. Hay noches en las que me siento el hombre más importante de la ciudad, las miradas se posan en mí y la energía de los presentes es controlada por la mía. Al principio me costaba mucho excluir ese quehacer de mi estado anímico particular, con el tiempo aprendí el oficio y ahora pasa menos. Hay noches en las que me siento exultante, cualquier cosa puede pasar mientras yo camino con holgura sobre un ritmo que me queda cómodo, controlo cada instante y de mí depende el balanceo de los presentes que se divierten, historias particulares que se entrelazan, algunos en una primera cita piensan el instante exacto para el beso, otros en cambio imaginan en silencio cómo escapar y no brindar más su energía al ritual. Algunos me observan indisimuladamente mientras ejecuto mi trabajo y me incomodan pero no les importa.
Mi trabajo es algo particular. Oscilo entre la conformidad y la desidia. Hay noches en las que me siento el hombre más importante de la ciudad, las miradas se posan en mí y la energía de los presen…