04/06/2026
El fantasma de la falta de trabajo se consolida con fuerza en el escenario social argentino. Una reciente encuesta nacional de la consultora Management & FIT reveló que la desocupación escaló de manera drástica hasta convertirse en la tercera principal preocupación de los ciudadanos (con el 15,8% de las menciones), quedando únicamente por detrás de la inflación y la corrupción. El dato que encendió las alarmas en la Casa Rosada muestra un cortocircuito directo con el bolsillo: el 54,4% de los encuestados afirma que los ingresos familiares ya no alcanzan para cubrir los gastos del mes, obligando a un masivo 84,2% a cambiar drásticamente sus hábitos de consumo para subsistir.
El golpe más duro del informe impacta de lleno en la base de sustentación política del Gobierno, desnudando un rechazo categórico en los sectores más vulnerables a la crisis. Entre las personas que actualmente no tienen trabajo pero se encuentran buscando empleo de forma activa, casi 3 de cada 4 le dan la espalda al oficialismo: el 74,5% desaprueba la gestión de Javier Milei, posicionándose como el segmento social con peor valoración hacia el Presidente. Este marcado descontento se extiende al resto de la muestra, arrastrando la desaprobación general del Gobierno a un pico del 58,1%, el nivel más alto registrado desde el inicio del mandato libertario.
El pesimismo no solo se refleja en el presente, sino que tiñe con fuerza las expectativas del electorado hacia el mediano plazo. Las emociones negativas como la preocupación, la tristeza o el enojo dominan el humor social y duplican a las positivas, alcanzando a un 65,3% de la población, mientras que un 46% está convencido de que la situación del país empeorará el próximo año. Con este panorama de creciente fragilidad económica, el estudio concluye con un dato demoledor para el futuro electoral: si los comicios presidenciales se celebraran hoy, un contundente 55% de los argentinos elegiría votar por "un cambio total de políticas y de equipo de gestión"