07/05/2017
Soy canillita... Y saben una cosa? soy un privilegiado, la vida me hizo esto que soy. Me resisti durante años hasta que pude aceptar y hasta amar este rubro, sacrificado rubro, sin vacaciones, con 3 feriados al año efectivos, con muchos frios y lluvias encima, madrugadas en bicicleta, chapas calientes en verano, mucho mate y cafe. Diarios, revistas, anecdotas, vecinos muy queridos, familias que me confian sus lecturas, materiales para la escuela de sus hijos. Clientes a los que uno llega a querer, algunos con lealtad de años, otros que se han ido de este mundo. Tantas vivencias.... Me ha tocado un rubro del cual aprendi muchas lecciones de vida que me han ido forjando para ser un mejor hombre en muchos aspectos que trascienden lo laboral. No hablo solo de responsabilidades.
Me toco empezar en esto a mis 16 haciendole dos o tres repartos y algun mandado a un canillita veterano bastante ca**on, pero un buen tipo. Despues me toco de todo, lidiar con manias de algun q otro patron, discusiones, que me paguen muy poco pero que me hagan hacer mil cosas (Aun siendo explotado, en esa experiencia aprendi bastante), Incluso algun patron despota, y mala persona pero muy bien organizado en la parte adeministrativa y logistica, pese a ser como era. De todo fui aprendiendo, pero sobre todo aprendiendo de quien tomar cosas y tambien de los malos ejemplos aprendi como no quiero ser. Hasta que me llego el momento luego de quedar sin trabajo de buscar seguir en lo mismo o cortar con eso y buscar algo nuevo.... En esa etapa renegue de mi experiencia, de mi pasado al punto de ni querer leer un diario. Hasta que un dia alguien me dijo: "Martin, vos sos canillita, casi todos tus trabajos fueron ahi... no t parece que podrias averiguar si se puede alquilar un kiosco y mandarte solo?" esa frase fue el click, fue el comienzo de mi reconciliacion con el rubro, ahi pude ver y amar este trabajo. Cuando lo hacia libre, sin ordenes, sin patrones garcas, y sobre todo con el bagaje encima de todo lo vivido. Hoy... fue a mi primer almuerzo en el sindicato de canillitas, me encontre con muchos colegas y me senti en casa, nos reiamos haciamos bromas que solo nosotros entendiamos. Hoy, y si lo tuviera que decir en voz alta se me quebraria la voz, soy canillita de alma. Y quisiera desde mi lugar ennoblecer mas esa palabra, haciendo las cosas bien, no siendo como han sido conmigo y con humildad para seguir aprendiendo.
Y si, soy Canilla hasta que muera.... Gracias a todas las personas que dia a dia se acercan y me hacen amar mas esto.