27/03/2026
¿A quién servimos realmente?
La Biblia nos recuerda que nuestra prioridad siempre debe ser seguir a Jesús por encima de cualquier nación o líder:
“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente” (Mateo 22:37)
“Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o se apegará al uno y despreciará al otro” (Mateo 6:24)
Si defendemos más a un Estado o a un político que al propio Salvador, estamos comprometiendo nuestro discernimiento espiritual, fallando asi en nuestra verdadera fe. La defensa de nada ni de nadie debe superar la defensa de Jesús y de Su Palabra.