11/06/2026
𝗦𝘂 𝗵𝗲𝗿𝗺𝗮𝗻𝗼 𝗳𝗮𝗹𝗹𝗲𝗰𝗶𝗼́ 𝘆 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗛𝗼𝘀𝗽𝗶𝘁𝗮𝗹 𝗕𝗹𝗮𝘀 𝗗𝘂𝗯𝗮𝗿𝗿𝘆 𝗱𝗲 𝗠𝗲𝗿𝗰𝗲𝗱𝗲𝘀 𝗼𝗹𝘃𝗶𝗱𝗮𝗿𝗼𝗻 𝗮𝘃𝗶𝘀𝗮𝗿 𝗮 𝗹𝗮 𝗳𝗮𝗺𝗶𝗹𝗶𝗮
Ivana Salvatto viajó desde Europa a la ciudad bonaerense de Mercedes para ver a su hermano, Marcos Salvatto, quien permanecía internado desde el 12 de mayo en el Hospital Blas Dubarry debido a una neumonía bilateral, tuberculosis y una bacteria intrahospitalaria que contraída en el propio nosocomio. Su pronóstico era irreversible y ella había viajado para despedirse.
Llegó a la Argentina el 31 de mayo. Desde el aeropuerto se dirigieron directamente al hospital, donde arribó alrededor de las 11:00 de la mañana. Al subir al tercer piso y anunciar que quería visitar a su hermano, una enfermera le respondió: "Pero Salvatto murió, ¿no les avisaron?".
Inicialmente, le informaron que su hermano había fallecido cuatro horas antes, alrededor de las 7:00 de la mañana. Sin embargo, posteriormente la familia tomó conocimiento de que el deceso se había producido el día anterior, cerca de las 19:00 PM, es decir, unas 17 horas antes de que lo descubrieran por ellos mismos.
Según consta en una presentación realizada por la familia ante las autoridades del hospital, otros allegados le habían comentado a Ivana distintos episodios ocurridos durante la internación. Entre ellos, que en una oportunidad encontraron a Marcos con el rostro lastimado y, en otra, que permaneció durante horas en el suelo sin suministro de oxígeno, situación por la que debieron reanimarlo.
Tras lo sucedido, la familia presentó una queja formal ante el director adjunto del Hospital Blas Dubarry, Martín Avalle, en la que denunció las irregularidades y falencias en la atención brindada a su hermano durante su internación.
𝗖𝗮𝗿𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗳𝗮𝗺𝗶𝗹𝗶𝗮 𝗦𝗮𝗹𝘃𝗮𝘁𝘁𝗼 𝗮 𝗹𝗮𝘀 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱𝗲𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗛𝗼𝘀𝗽𝗶𝘁𝗮𝗹 𝗗𝘂𝗯𝗮𝗿𝗿𝘆:
"Mercedes, 2 de junio de 2026
Directores del Hospital Zonal General de Agudos "Blas Dubarry" – Región Sanitaria X – Provincia de Buenos Aires
S/D
Verónica Paola Salvatto DNI 21.715.391 por derecho propio y a través de la presente vengo a presentar un formal descargo en relación a los hechos que de seguido expongo:
Mi hermano, Marcos David Salvatto fue ingresado en vuestro nosocomio el día 12 de mayo de 2026 a las 15:30 hs llevado por una ambulancia hasta la entrada. Su ingreso fue de urgencia razón por la cual, no poseía su DNI consigo. La enfermera de la puerta N° 7 (siete) de admisión previno que sin documentación no podía darle ingreso. Pasadas 2 horas (alrededor de las 17:30) al hacerse entrega del DNI finalmente fue ingresado a internación previo a efectuarle estudios de rigor para evaluar su estado, con un diagnóstico inicial de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), lo que devino en un siguiente cuadro de neumonía bilateral y que ultimadamente devino en un último cuadro infeccioso de Tuberculosis siendo atendido por la Dra. Mosca y los profesionales que fueron sucesivamente tomando las guardias en el Área de Terapia Intensiva ubicada en el piso tercero de dicha institución.
Una vez ingresado a la habitación 304 en el tercer piso, le devolvieron sus efectos personales que eran dos billeteras, una vacía y la otra que contenía su DNI, una tarjeta SUBE y dinero en efectivo, los anteojos y su teléfono celular, pertenencias que quedaron en el cajón de la mesa al lado de su cama, la N° 1.
Con el transcurso de los días, en oportunidad de la última semana, fui a verlo y las enfermeras me comentaron varios sucesos que rayan el abandono de persona y que expongo a continuación: lo habían encontrado en el suelo, desconectado de su oxígeno y que no sabían cuánto tiempo había pasado saturando deficientemente al estar sin esa provisión vital para él, máxime teniendo en consideración el cuadro respiratorio severo que cursaba. También observé golpes en su rostro como consecuencia (siempre según dichos de las enfermeras de piso) de caídas. De esta parcialidad de relato que me animo a exponer, solo cabe una conclusión y la ecuación se reduce a una sola: el descuido, la pésima atención, el maltrato, el nivel de desidia y la falta de profesionalidad de los que debieron cuidarlo e hicieron todo lo contrario.
En oportunidad del día domingo 31 de mayo de 2026, aunque no era día ni horario de visita, mi hermana Ivana viajó desde España exclusivamente para despedirlo ya que nos habían desahuciado y nos habían dicho que el estado general de su salud se había deteriorado considerablemente. Obviaron el detalle de que para cuando se produce el posible deceso, llevaba ya unas 12 hs sedado.
Al anunciarse mediante el portero eléctrico del acceso al área restringida y anunciando a quien venía a ver, al menos para que de manera excepcional le permitieran despedirse, le informan de su fallecimiento (siempre a través de ese intercomunicador). Le comentan que falleció alrededor de las 7:15 am de ese mismo día. A la consulta de si habían avisado al teléfono de contacto que estaba registrado, la enfermera que a los minutos me abrió la puerta de acceso, le comenta a mi hermana que ella "recién tomaba la guardia" y que nada sabía al respecto, de si se habían comunicado o no con la familia residente en Mercedes.
Del relato de la enfermera surge que: no habían avisado a mi familia, tampoco me supieron decir quienes estuvieron en el turno en el que mi hermano falleció, tampoco pudieron en esa oportunidad decirme nada en relación a sus pertenencias (anteojos, billeteras y en particular su DNI).
Iniciados los trámites para solicitar el servicio fúnebre que brinda el municipio de Mercedes, era condición sine qua non, presentar el DNI, es entonces que mi hermana volvió al hospital para reclamar nuevamente las pertenencias y hacerse de su DNI. Le entregaron una bolsa con su ropa que abrió y revisó en el playón de ambulancias, según instrucciones de la Dra. que estaba de guardia [...]
[...] (debido a la enfermedad que produjo su deceso). En la bolsa que le entregaron revisó una por una sus ropas que tuvo descartar en el container del estacionamiento, siguiendo también las indicaciones, entre las que halló los anteojos de lectura de mi hermano, su billetera vacía y un teléfono celular.
Sin encontrar su DNI y viendo las posibilidades de resolver este inconveniente, nos dispusimos, mis hermanas y yo, a realizar los trámites burocráticos en el Registro Provincial de las Personas y obtener al menos una constancia.
Hoy 1 de junio, me informan que: mi hermano no falleció ayer a las 7:15 am sino a las 19:15 pm del día sábado 30 de mayo de 2026 (de lo que tampoco me dieron precisiones porque no saben con exactitud NADA). No supieron decirme quienes fueron los "profesionales" y quienes, del personal de piso, estuvo de guardia al momento del deceso, lo que resulta aún mucho más grave es que, habiendo pasado más de 12 hs, nadie avisó a mi familia de la muerte de mi hermano.
Debo aclarar que el teléfono de contacto SIEMPRE FUE EL MÍO y fue utilizado en varias oportunidades para informar diferentes avances y retrocesos en el estado de salud de mi hermano como también cada vez que hizo falta acercarle ropa y todo lo que necesitaba, razón por la cual, es IMPOSIBLE COMPRENDER la razón por la que no se comunicaron conmigo para decirme que mi hermano había fallecido.
En relación a la fecha y hora presuntiva del fallecimiento: en admisión me dijeron no saber ni a qué hora murió, ni quienes estaban al momento de la muerte de mi hermano, también me dijeron que no tenían el DNI, asegurando que yo me lo llevé cuando las circunstancias fueron completamente diferentes: la enfermera y la Dra. de guardia me dieron una bolsa, para que la saque al exterior del edificio y la revise, y eso fue lo que hice, en medio de la conmoción por lo que estaba atravesando. El DNI no estaba entre las cosas de mi hermano, solo sus anteojos, billetera vacía y su celular.
Al acercarme una vez más a ADMISIÓN para solicitar me entreguen el DNI de mi hermano ya que me era requerido en la cochería, me indicaron que volviera al tercer piso. Una vez allí, hablé con las enfermeras de turno que dijeron desconocer todo cuanto les pregunté. Una vez más NADIE SUPO NADA.
Todo lo relatado hasta aquí toma otro color y se complica cuando se presenta el "Dr BURGOS" y comienza a maltratarme, a mí y a mi hija Juliana Silvestre, sentí como se burlaba de nuestro estado, de mi persona particularmente, de mi estado de desesperación, apartándose totalmente de lo que su función social le exige, de su juramento Hipocrático al que no solo no le hizo honor, sino que mostró su costado más perverso e inhumano. Porque un ser humano que desprecia el dolor de otro ser humano es despreciable, pero si ese ser humano tiene puesto un guardapolvo blanco y cumple una función en la sociedad como la de médico, en una institución pública, realmente es repudiable e indigno.
En consideración con lo antes dicho: solicito se adopten las medidas que estimen corresponder para que esto no vuelva a suceder y QUE AL MENOS MI DOLOR SE TRANSFORME EN LECCIÓN.
Fue realmente inhumano todo: informarme del fallecimiento de mi hermano a través de mi hermana que vino a despedirse desde más de 12 mil kms, que haya sido mediante el portero eléctrico, la imprecisión acerca de en qué día, a qué hora y en qué circunstancias falleció, es absolutamente indignante que no nos hayan avisado ya que NO HAY JUSTIFICACIÓN POSIBLE, que ninguno de los "profesionales" a cargo en el piso den explicaciones y que hoy me encuentre haciendo esta presentación que me llena de impotencia y de dolor.
Sres. directores: pongo esta situación en vuestro conocimiento, no solo para que estén al tanto de lo que pasa dentro del hospital, sino para que TOMEN MEDIDAS, y que no quede esto, en un reclamo más.
Nada borrará lo sucedido, pero EXIJO QUE SE TOMEN LAS MEDIDAS PERTINENTES E INSTO AL INICIO DE LOS SUMARIOS ADMINISTRATIVOS A LOS QUE DIERE LUGAR de manera tal que permita investigar [...]
[...] dar una respuesta, porque todo lo sucedido afecta, a lo menos, a la dignidad humana de mi hermano y de mi familia, reservándome el derecho que me asiste de ocurrir mediante formal denuncia ante las autoridades sanitarias provinciales y, va de suyo, ante la justicia penal.
Mercedes Bs. As."