08/04/2026
A Ti, CREADOR , de mi alma, fuente de mi ser, en quien mi confianza se anidó incluso antes de nacer. Eres mi refugio inquebrantable, quien encendió en mí la chispa de lo eterno y el anhelo constante de reencontrarme contigo.
Has recogido cada lágrima mía y sembrado semillas de luz a lo largo de mi camino.
Mi alma medita en Tus maravillas, atesorándolas en lo más profundo de mi corazón.
En el silencio de mi ser, Tu voz resuena con una claridad incomparable. Jamás olvidaré Tus palabras, pues Tus preceptos son para mí un deleite, una guía que nutre y da paz.