12/07/2026
La guerra de Malvinas dejó una herida profunda en el corazón de los argentinos. Durante años, para muchos, cada partido frente a Inglaterra cargó con un peso emocional que iba mucho más allá del fútbol. El canto "el que no salta es un inglés" fue, para una generación, la forma de expresar un dolor colectivo, la impotencia por una derrota bélica y el recuerdo de quienes dieron su vida por la patria.
Con el paso del tiempo, la mirada madura de Lionel Scaloni invita a dar un paso más. Cuando afirma que "es solo un partido de fútbol", no minimiza la Guerra de Malvinas ni el sacrificio de nuestros héroes. Al contrario, establece una diferencia esencial: el deporte no debe convertirse en una revancha de una guerra. El fútbol pertenece al terreno de la competencia, el respeto y la convivencia entre los pueblos; la memoria de Malvinas pertenece a la historia, al honor y al reconocimiento permanente de quienes combatieron.
Cada encuentro entre Argentina e Inglaterra puede ser una oportunidad para recordar la Gesta de Malvinas con dignidad, rendir homenaje a los caídos y abrazar a los veteranos, sin trasladar al deporte el resentimiento de un conflicto bélico. La verdadera victoria no consiste en buscar venganza en una cancha, sino en mantener viva la memoria, defender la soberanía por los caminos de la paz y transmitir a las nuevas generaciones el valor y el sacrificio de nuestros héroes. ( Santiago Pont Lezica)