20/11/2021
Nuestra vida está marcada por temporadas que se abren o se cierran cada cierto tiempo que Dios determina. Es nuestra responsabilidad responder al trazo profético que está sobre nosotros y entrar en las temporadas del cielo para los hijos.
Nosotros elegimos si ser o no parte de aquellos que son íntimos y comisionados por el Mesías para la extensión del Reino o si somos solo de la multitud que oye y busca ser sanada.
Tal vez hoy seas de esos, que se acercó a Dios para ser sanado en algún área: familia, trabajo, emociones. Y no está mal. Pero Dios cada día extiende sus misericordias y nuevas oportunidades para que te deshagas de lo que marcó esa temporada y te vistas de lo nuevo. Para que dejes atrás heridas, enseñanzas erradas, pérdidas(materiales, familiares), fracasos e incluso para que no te conformes con lo logrado y vayas por más.
E incluso si tu temporada fue buena, si sabes que sos un íntimo de Dios, El siempre quiere llevarte a algo nuevo.
Lo que no debemos hacer es tomar porciones de lo nuevo y comenzar a mezclar con lo que debe quedarse atrás: Enseñanzas, formas de hacer las cosas (dentro de nuestra familia, en el ministerio, en nuestras finanzas) tristezas, heridas, amarguras, etc. Porqué como dice la palabra no solo arruinaremos lo nuevo que Él nos dio si no que no estará en armonía con lo viejo.
Aprendamos a disfrutar de lo nuevo que Él tiene para esta temporada, a aferrarnos a su enseñanza que aunque nos meta en un tiempo estrechó siempre busca dimensionarnos. Que él nos muestre el camino a seguir y que el carácter de nuestro corazón sea manso porque esto tiene gran valor delante de YHWH.
Un corazón manso es aquel dócil, maleable y con la sabiduría para colocarse delante de otros para guiarlos. Y este corazón sólo lo alcanzaremos en la intimidad. Déjate renovar por sus manos!!
Y en esta temporada, ni siquiera pruebes con lo viejo, no vaya a ser que probando con eso, te conformes diciendo " esto es suficientemente bueno" y no llegues a la meta ni conozcas el Reino.