04/09/2026
⚠️ ¿ESTAMOS PREPARADOS PARA UN SISMO EN ORÁN?
Una de las evaluaciones más importantes llegó desde Defensa Civil Municipal.
En comunicación con Radio A Diego Resina, encargado de Defensa Civil de Orán, calificó el ejercicio como positivo desde el punto de vista del aprendizaje, especialmente porque permitió detectar situaciones que deberán ser corregidas.
Sin embargo, fue crítico respecto de los tiempos y de la forma en que algunas personas participaron de la evacuación.
Resina explicó que durante el ejercicio se registró un tiempo de evacuación de aproximadamente diez minutos y algo, aunque consideró que todavía falta trabajar para alcanzar tiempos más adecuados.
Según señaló, ante una emergencia sísmica, diez o quince minutos pueden resultar demasiado tiempo, dependiendo de las características y el comportamiento de la infraestructura.
En un escenario donde el edificio no presente un colapso, estimó que la evacuación debería desarrollarse en aproximadamente cinco a siete minutos, mientras que ante un derrumbe el margen de tiempo podría reducirse considerablemente.
🚨 “NO HAY QUE SALIR CORRIENDO, PERO SÍ DE MANERA DINÁMICA”
Uno de los puntos que llamó la atención durante la evaluación fue la actitud de algunas personas durante el simulacro.
Resina explicó que varios participantes fueron evacuados caminando tranquilamente y conversando, algo que durante un ejercicio puede parecer normal porque todos saben que se trata de una simulación, pero que podría ser peligroso frente a una emergencia real.
No obstante, aclaró que tampoco se debe correr, porque hacerlo puede provocar caídas, empujones, amontonamientos y nuevas situaciones de riesgo.
La evacuación debe realizarse de manera ordenada, rápida y dinámica, siguiendo las instrucciones de los líderes designados en cada sector.
Precisamente, uno de los puntos que deberán reforzarse es el rol de esos líderes.
Resina explicó que algunos todavía presentan dificultades para ejercer la autoridad necesaria, orientar a las personas o indicar con claridad por dónde deben evacuar.
Por ese motivo, consideró fundamental continuar realizando capacitaciones y simulacros.
MAPAS Y SEÑALIZACIÓN: OTRO PUNTO A FORTALECER
Desde Defensa Civil también remarcaron la importancia de contar con mapas de evacuación y señalización visible en los establecimientos.
Según explicó Resina, este tipo de herramientas no debería limitarse al hospital, sino implementarse en escuelas, edificios municipales y otros lugares donde diariamente circula una gran cantidad de personas.
La población debe conocer previamente cuáles son las salidas de emergencia y cuáles son los puntos de encuentro.
🏠 ¿QUÉ HACER ANTE UN SISMO EN CASA?
Durante la entrevista, Resina también explicó que la preparación no debe limitarse a las instituciones.
Ante un sismo de fuerte intensidad, recomendó dirigirse hacia un punto de encuentro al aire libre, alejado de edificios y árboles, y hacerlo caminando, sin correr ni permanecer cerca de estructuras que puedan representar un peligro.
Además, recordó que la preparación frente a un sismo contempla tres etapas: antes, durante y después.
El “antes” corresponde a la capacitación y preparación; el “durante”, a saber cómo actuar mientras ocurre el movimiento; y el “después”, a la evaluación de daños, búsqueda de personas atrapadas y asistencia a posibles heridos.
💡 EL HOSPITAL CUENTA CON GRUPO ELECTRÓGENO
Otro de los aspectos consultados durante la cobertura fue qué sucede con el suministro eléctrico ante una emergencia.
De acuerdo con lo informado por la responsable de seguridad del hospital, el San Vicente de Paúl cuenta con un grupo electrógeno que se activa automáticamente cuando se interrumpe el suministro eléctrico.
Esto permitiría mantener la iluminación y el funcionamiento de sectores esenciales ante un eventual corte de energía.
Desde Defensa Civil, además, señalaron que en una emergencia real deberán evaluarse otros factores, como la disponibilidad de agua y la presión necesaria para responder ante un incendio.
UN OPERATIVO QUE INVOLUCRÓ A VARIOS ORGANISMOS
El simulacro permitió trabajar de manera conjunta a diferentes instituciones.
Participaron Bomberos Voluntarios, Defensa Civil, Policía, Tránsito, 911, Bomberos de la Policía y SAMEC, además del personal del Hospital San Vicente de Paúl.
Aguilera destacó especialmente la coordinación alcanzada entre los organismos y consideró que esta experiencia puede servir como base para futuros entrenamientos.
Desde Defensa Civil también remarcaron que una emergencia de gran magnitud no puede ser afrontada por un solo organismo: requiere la intervención coordinada de distintas áreas municipales, policiales y de emergencia.
🔄 ¿HABRÁ UN SEGUNDO SIMULACRO?
La posibilidad de realizar un nuevo ejercicio quedó planteada.
Resina coincidió en la necesidad de seguir trabajando y sostuvo que los simulacros deberían extenderse progresivamente a otros hospitales, escuelas, edificios públicos y establecimientos de la ciudad.
La idea es que cada ejercicio permita corregir las falencias detectadas y mejorar la capacidad de respuesta.