13/03/2026
Hubo un día
—no sé exactamente cuándo—
en que dejé de mirar la puerta.
No fue una decisión grande.
No hubo despedida dramática
ni un último mensaje.
Solo pasó.
Como cuando el invierno
empieza a irse
sin que nadie lo anuncie.
Durante mucho tiempo
viví con esa pequeña esperanza
sentada en una silla del alma:
“Tal vez hoy.”
“Tal vez ahora.”
“Tal vez entendió.”
Pero un día
esa esperanza se levantó
y se fue caminando sola.
Y en lugar de vacío
quedó algo nuevo.
Paz.
La paz de no esperar pasos
que nunca terminaban de llegar.
La paz de no revisar silencios
buscando significados.
Ese día entendí
que el amor no puede ser
una puerta entreabierta
donde una se queda parada
toda la vida.
El amor verdadero
entra,
se queda,
y hace hogar.
Y si alguien no supo quedarse,
no era mi destino detenerme.
Porque el día que dejé
de esperar que volviera,
empecé
a volver yo. 🌙✨
Y un día después de un año y medio... Deje de esperar ❤️🩹
El tiempo no cura nada...
Te cura lo que haces con el tiempo...
Soltar, me libre y nunca más fui la misma de aquella vez 🌕