Gral Dn Ricardo López Jordán

Gral Dn Ricardo López Jordán "El que no defienda a Entre Ríos es un traidor!. Al que lo defienda, la Patria le ofrece una corona!. La muerte antes que la esclavitud!"
Gral. Dn.

Ricardo López Jordán.

31 de octubre de 1873El coronel Benicio González retoma La Paz para el jordanismoLa ciudad de La Paz, defendida por unos...
31/10/2025

31 de octubre de 1873

El coronel Benicio González retoma La Paz para el jordanismo

La ciudad de La Paz, defendida por unos 500 hombres del ejército nacional y por el v***r de guerra “Rosetti”, cayó nuevamente en manos de las fuerzas jordanistas comandadas por el coronel Benicio González.
Según los partes oficiales del gobierno, los nacionales fueron puestos en “vergonzosa fuga”: muchos escaparon en pequeñas embarcaciones o a nado, mientras el Rosetti, bajo el mando de D. Erasmo Obligado, cubría con su artillería la retirada y la evacuación de civiles.
Los jordanistas, unos 200 bravos hombres según las crónicas, sobrepasaron las barricadas levantadas en las avenidas y tomaron prisioneros junto con abundantes pertrechos de guerra. Solo 180 soldados nacionales lograron llegar a Paraná.
El jefe de la defensa, teniente coronel Ricardo Méndez —designado por orden de Gainza— fue sometido luego a consejo de guerra, declarado culpable y dado de baja.
El resultado del combate en La Paz generó tal conmoción que el propio ministro de Guerra solicitó su relevo.

Fuentes:
Archivo General de Entre Ríos – Ministerio de Cultura y Comunicación.
Tiempos de Rebelión (1870–1873), María Amalia Duarte – Academia Nacional de la Historia.
Vida y muerte de López Jordán, Fermín Chávez.

Bernabé Saldaña, el Penado N° 144Gaucho montaraz y jordanistaNació en 1852, en Gualeguay (Provincia de Entre Ríos), hijo...
30/10/2025

Bernabé Saldaña, el Penado N° 144
Gaucho montaraz y jordanista

Nació en 1852, en Gualeguay (Provincia de Entre Ríos), hijo de padres pudientes dedicados a la vida de campo. Desde niño fue iniciado por su padre —buen gaucho— en los secretos de las faenas rurales. Apenas pudo afirmarse sobre un caballo, ya corría los campos, paraba el rodeo, repuntaba majadas, montaba potrillos en pelo y, más tarde, se afirmaba con espuelas nazarenas sobre un bagual montaraz que no había visto gente en su vida, dominándolo en menos de lo que se reza un credo.

Pero un amor contrariado torció su destino. La autoridad no descansaba en su empeño por atraparlo. Bernabé pasó a Victoria, donde trabajó en una estancia, aunque pronto debió huir cuando la policía descubrió su paradero, refugiándose en los montes de Diamante. Malherido, buscó auxilio en una estancia de la zona, donde fue atendido con generosidad por su dueña, esposa del general Juan Pablo López —nombre histórico de las guerras civiles, partidario jordanista y hermano de Estanislao López—. La época: 1864.

Tiempo después, el paisano decidió regresar a Victoria, creyendo que la autoridad lo había olvidado. Pero en 1870 fue descubierto, y el jefe político, coronel Pedro Caminos, lo condujo al Departamento de Policía. El destino, sin embargo, volvió a cruzarse en su camino: la intervención de Entre Ríos provocó el alzamiento en defensa de la soberanía provincial. El coronel Carmelo Campos se presentó con una fuerte división a las órdenes del general López Jordán. Campos ordenó liberar a Bernabé Saldaña y lo incorporó al ejército jordanista con el grado de oficial.

En la batalla del Sauce, Saldaña cargó tres veces con su división sobre la infantería nacional sin lograr quebrarla; en la última de esas cargas cayó prisionero. Se le puso bajo las órdenes del coronel Benavides, pero su lealtad política lo llevó a desertar y reincorporarse al ejército de López Jordán, esta vez como simple soldado bajo el mando del coronel Eustaquio Leiva.

Un desacuerdo con su pariente Pedro González lo empujó a abandonar el ejército y refugiarse en los montes de Gualeguay, dedicándose al cuatrerismo. El comisario Félix Ibarra ordenó capturarlo vivo o mu**to. Bernabé fue a buscarlo directamente: lo increpó y, tras un breve intercambio, le dio muerte de una puñalada.

Finalizada la guerra, se retiró al Montiel y trabajó como capataz en un establecimiento rural de Nogoyá, gracias a sus dotes campestres. Fue acusado injustamente de varios crímenes —la fama lo precedía— y volvió a huir hacia Gualeguaychú, donde ingresó en la estancia del señor Clemente Birué. Seis meses después, fue nombrado mayordomo por su competencia y dedicación.

Una vez más debió escapar, esta vez rumbo a la Rinconada del Ibicuy. Luego volvió a Victoria, después a las costas del Queguay, y finalmente a su pago natal de Gualeguay, decidido a no marcharse más.

Apenas un mes convivió con sus padres antes de ser nuevamente perseguido. Capturado por el comisario Avendaño, fue remitido a Gualeguay. Se lo acusó de veintidós muertes, pero él negó todo, salvo la de Félix Ibarra, de la cual se confesó autor.

Los crímenes que se le atribuían nacían más de su fama de valiente y pendenciero que de la verdad. En casi todos los lances fue provocado, y la persecución se inspiró en el rencor de quienes no pudieron vencerlo.

Hoy, el valiente gaucho entrerriano cumple condena en la Penitenciaría Nacional, donde trabaja en el taller de panadería y es considerado uno de los penados más ejemplares.

Fuente: Tomás Oliver, Monografías Criminales, Taller Tipográfico de la Penitenciaría, 1892.

26 de octubre de 1877Quitan los grillos a López Jordán y refuerzan su vigilanciaTras su última derrota, el general Ricar...
26/10/2025

26 de octubre de 1877
Quitan los grillos a López Jordán y refuerzan su vigilancia

Tras su última derrota, el general Ricardo López Jordán permanecía detenido en Paraná, en una habitación del Colegio del Huerto contigua a la Catedral. Desde fines de diciembre del año anterior había estado engrillado, hasta que el juez ordenó retirarle los hierros.

El jefe de policía, coronel Antelo, acató la orden, pero advirtió al magistrado que no contaba con fuerza suficiente para custodiarlo sin esa medida, “pues cuenta en ésta con parciales”, y solicitó al gobierno provincial refuerzos para evitar una posible fuga. El fiscal designado por el presidente de la Nación protestó formalmente contra la decisión judicial.

El 24 de octubre, Antelo volvió a dirigirse al juez:
“Debo hacer presente que, en las condiciones actuales del procesado, no sería imposible una evasión, peligrando la tranquilidad de esta ciudad, la fortuna y hasta la vida de los habitantes de la Provincia”.
Ante tal riesgo, y ya a cargo de otro detenido, el coronel transfirió la custodia del caudillo al mayor Burzaco, declarando que no podía continuar con semejante responsabilidad.

El temor no era infundado. El prestigio popular de López Jordán seguía intacto pese a tres revoluciones fallidas, y no faltaban quienes en Paraná soñaban con liberarlo. Las autoridades respiraron aliviadas recién cuando fue trasladado a Rosario… de donde, tiempo después, lograría fugarse con ayuda de su esposa.

Archivo General de Entre Ríos – Ministerio de Cultura y Comunicación
Imágenes: Colegio Nuestra Señora del Huerto, antes y ahora.

21 de octubre de 1886Fallece en su quinta de Belgrano José Hernández, federal y jordanista.En 1858, junto con varios opo...
21/10/2025

21 de octubre de 1886
Fallece en su quinta de Belgrano José Hernández, federal y jordanista.

En 1858, junto con varios opositores al gobierno de Alsina, emigró a Paraná. Participó en las batallas de Cepeda y Pavón, siempre en el bando de Urquiza. Inició su labor periodística en El Nacional Argentino, donde publicó una serie de artículos que condenaban el as*****to de Vicente Peñaloza. Aquellos textos fueron reunidos en 1863 bajo el título Vida del Chacho.

Más tarde, tomó parte en el levantamiento del general Ricardo López Jordán.

En uno de sus escritos, Hernández advertía:

“Tenga el Gobierno toda aquella sobriedad con que deben ser adornados todos los actos de esa elevada magistratura, y dando a la política una base amplia y generosa, salve a las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes del incendio que las amenaza… El país pasa por un momento de crisis… La política estrecha será la ruina de todos.”

Sobre su destino tras la derrota jordanista en Ñaembé (enero de 1871), las versiones difieren. Una biografía sostiene que llegó a Río Grande (Brasil) a pie, aunque ello parece improbable. Es más verosímil que haya viajado en diligencia desde Salto Oriental, por la Cuchilla Negra hasta Rivera. También se ha sugerido que cruzó al Salto desde Concordia, pero esta ruta parece menos factible. Todo indica que partió desde Federación, en Entre Ríos, frente a la uruguaya Constitución.

Fuentes:

1. Archivo General de Entre Ríos – Ministerio de Cultura y Comunicación.
2. La Opinión Cultural, domingo 6 de febrero de 1972.
3. José M.ª Fernández Saldaña, José Hernández, emigrado en Brasil, La Prensa, Buenos Aires, 6 de octubre de 1940.

12 de octubre de 1870La batalla más célebre de las libradas fue la de Santa Rosa, a unos cuatro mil metros del arroyo de...
12/10/2025

12 de octubre de 1870

La batalla más célebre de las libradas fue la de Santa Rosa, a unos cuatro mil metros del arroyo del mismo nombre, en el campo frente a la estancia de Pascual Irungaray. Esos terrenos pertenecían a Aurelio Jorge, y allí se alzaba un gran corral de palo a pique de ñandubay, destinado a encerrar la hacienda baguala que abundaba en aquellos tiempos sin alambrados.

Los colorados acamparon cerca del corral, mientras que las fuerzas blancas, al mando del general Ricardo López Jordán, se establecieron en el campo de Santa Medarda.

La noche previa a la batalla, el jefe del Estado Mayor, coronel Ramón Gallo (abuelo materno de Rogelio Carricarte), tenía reunidas unas cinco mil yeguas con la intención de lanzarlas a toda carrera —con cueros secos atados en las colas— contra los cuadros colorados. El general López Jordán no aceptó el plan, aduciendo que era contrario a las leyes de la guerra.

Parte de guerra del coronel Pedro P. Seguí (extracto)
“Defendemos la soberanía de la provincia.”
Campamento en marcha, 13 de octubre de 1870

Sr. Sgto. Mayor Dn. Antonio Descalzo:

Ayer 12 batimos al ejército que comandaba Rivas. Nuestras caballerías triunfaron completamente, quedando las del enemigo reducidas a un pequeño número.
No siendo posible competir con sus cañones, hoy volvemos sobre ellos para hostilizarlos y favorecer el desbande. Todas sus caballadas están en nuestro poder; se hallan de a pie y sin posibilidad de moverse por muchos días.

Los jordanistas no pudieron ser contenidos por el fuego de siete piezas de artillería ni por los batallones 4° y 12° de línea. El propio Rivas escribió en su parte:

“Cargan con ímpetu salvaje y haciendo fuego. Quiero hacer un acto de justicia al valor del enemigo, digno de mejor causa, principalmente a su caballería.”

Fuentes:
Francisco Horacio Francou, El alma de mis pagos, vol. I, Buenos Aires, 1966.
Diario La Capital (Rosario), 20/10/1870.
Fermín Chávez, Vida y muerte de López Jordán.

Clodomiro CorderoJordanista de la primera hora, falleció el 27 de septiembre de 1884 en Buenos Aires. Sus restos descans...
29/09/2025

Clodomiro Cordero
Jordanista de la primera hora, falleció el 27 de septiembre de 1884 en Buenos Aires. Sus restos descansan en el cementerio de Paraná.

Desde muy joven vivió en Entre Ríos, “a la sombra protectora de sus frondosos árboles” y bajo “el amparo de sus hogares hospitalarios”. Estudió en el Colegio Nacional de Concepción del Uruguay y, recibido de abogado, se desempeñó como juez de primera instancia.
Fue diputado provincial en tiempos en que la Legislatura de Entre Ríos estaba bajo la influencia de Justo José de Urquiza. Allí defendió la libertad de sufragio, prácticamente suprimida por el caudillo, y denunció la dependencia del Poder Judicial respecto de San José. Escribió con especial énfasis sobre el caso Fragueiro (1869), escándalo que cerró las receptorías públicas y profundizó el desprestigio de Urquiza.
Integró la Cámara que en 1870 eligió gobernador al Gral. Ricardo López Jordán. Junto a Onésimo Leguizamón, presentó luego al Gral. Emilio Mitre una propuesta de paz para intentar —sin éxito— resolver el conflicto entre el gobierno nacional de los llamados “colorados mata perros” y el jordanismo, declarado fuera de la ley por Sarmiento.
Tras la caída de López Jordán, se radicó en Buenos Aires. Desde la prensa, y bajo el seudónimo Clodio, defendió con firmeza la causa jordanista frente al porteñismo. Allí también ejerció la abogacía, destacándose igualmente como periodista.

Fuentes:
La rebelión de Ricardo López Jordán, Leonardo Castagnino.
Gestiones de paz durante el gobierno de López Jordán en Entre Ríos, María Amalia Duarte.
Revolución de Entre-Ríos. La guerra y la paz, Clodomiro Cordero (1871).

Las coplas del cancionero Popular Jordanista que canta Ricardo Maldonado, dicen: “De azahares tengo coronas🎶pa’ regalarl...
23/09/2025

Las coplas del cancionero Popular Jordanista que canta Ricardo Maldonado, dicen:

“De azahares tengo coronas🎶
pa’ regalarle a Jordán🎶
y a todos los que defienden el derecho provincial.🎶
Yo vi venir a Jordán en un caballo tordillo gritándole a los salvajes que se aten los calzoncillos🎶”.

Fuente: Coplas del cancionero popular jordanista, recopilación de Maldonado a Tránsito Albornoz en General Galarza (1975).
Gral. Dn Ricardo López Jordán (imagen recuperada de Familysearch, perfil de Carmelo Campos).

20 de septiembre de 1861Ascenso de Ricardo López Jordán a GeneralTras la Batalla de Pavón, el presidente Santiago Derqui...
20/09/2025

20 de septiembre de 1861
Ascenso de Ricardo López Jordán a General

Tras la Batalla de Pavón, el presidente Santiago Derqui ascendió al coronel Ricardo López Jordán al grado de General, en reconocimiento a su comportamiento en aquella jornada. Mientras el comandante del Ejército, Justo José de Urquiza, se retiraba del campo sin haber sido derrotado, el 17 de septiembre de 1861, López Jordán se batió con ardor, ganando prestigio entre sus pares.

En la acción de Pavón, López Jordán combatió en el ala izquierda junto a Juan Saá, Benjamín Virasoro y Juan Pablo López, destacándose todos ellos al frente de la caballería.

El propio Saá, al dirigirse a Urquiza el 20 de septiembre desde el “Campo de la Victoria”, habló del “brillante triunfo” obtenido y destacó a su compañero de armas:
“El valiente Coronel don Ricardo López Jordán ha sido mi constante compañero en esta jornada y permanece aún a mi lado, después de la persecución efectuada sobre el enemigo.”

A su vez, Benjamín Virasoro y Ricardo López Jordán informaron a Urquiza que habían perseguido a Mitre hasta el Arroyo del Medio, apoderándose de toda la caballada y causando una considerable mortandad en la persecución. Señalaron además que las fuerzas porteñas se habían replegado al paso del arroyo, junto a su artillería.

Otros jefes federales que pelearon con bravura en Pavón fueron Carmelo Campos, Crispín Velázquez, Felipe Varela, Rafael Hernández, José Hernández, Juan Antonio Mantero, Nicasio Oroño y Francisco Fernández, entre otros.

Fuentes:
Archivo General de Entre Ríos (Ministerio de Cultura y Comunicación).
Vida y muerte de López Jordán, Fermín Chávez.

El 23 de agosto de 1873, la violencia política golpeó en el corazón de Buenos Aires. Esa noche, mientras el presidente D...
12/09/2025

El 23 de agosto de 1873, la violencia política golpeó en el corazón de Buenos Aires. Esa noche, mientras el presidente Domingo Faustino Sarmiento viajaba en carruaje por la calle Maipú, un grupo de hombres intentó asesinarlo.

El clima del país era explosivo: el as*****to de Justo José de Urquiza en 1870 había abierto paso a las rebeliones de Ricardo López Jordán en Entre Ríos. El gobierno nacional respondió con dureza, enviando tropas y reprimiendo levantamientos federales. La guerra civil latía, y el presidente era visto como responsable directo.

En ese marco, Francisco Güerri y otros conjurados lo esperaron armados. Cuando el carruaje dobló la esquina, apuntó con un trabuco y disparó… pero la pólvora sobrecargada hizo estallar el arma en su propia mano. Los proyectiles atravesaron las ventanillas, algunos se incrustaron en paredes cercanas, pero Sarmiento salió ileso.

La ironía del destino: el presidente, ya casi sordo, ni siquiera escuchó el ataque. Los responsables fueron detenidos y condenados, pero el trasfondo fue claro: el atentado era una derivación directa de la guerra contra los jordanistas y de la resistencia federal al centralismo porteño.

Así, el azar salvó a Sarmiento en una de las noches más tensas de su presidencia, en plena lucha por la consolidación del poder nacional frente a los caudillos del Litoral.

El 11 de septiembre, fecha en que se  recuerda a Domingo Faustino Sarmiento, encierra una ironía profunda de nuestra his...
12/09/2025

El 11 de septiembre, fecha en que se recuerda a Domingo Faustino Sarmiento, encierra una ironía profunda de nuestra historia.
Ese día, en 1852, Buenos Aires se sublevaba contra la Confederación de Urquiza. Inspirado por Valentín Alsina y acompañado por Mitre y el propio Sarmiento, el movimiento proclamaba la autonomía porteña, al punto de proponer la creación de una República del Plata separada del resto del país. Fue el gesto más claro del localismo: sostener los privilegios de la aduana y del puerto por encima de la organización nacional.

Décadas más tarde, ya como presidente de la Nación, Sarmiento protagonizaría el reverso de aquella actitud. En 1870, tras la muerte de Urquiza y la elección de Ricardo López Jordán como gobernador de Entre Ríos, no dudó en desconocer la decisión de los entrerrianos. Ordenó la intervención federal y el envío del ejército nacional para sofocar la insurrección jordanista. El mismo hombre que alguna vez alentó la secesión de Buenos Aires, ahora recurría a las armas para garantizar la supremacía del poder central sobre una provincia que buscaba ejercer su soberanía.

El 11 de septiembre nos obliga a pensar en las tensiones que marcaron al país: la disputa entre localismo y nación, entre centralismo y federalismo.

El verdadero valor de esta fecha radica en la reflexión crítica sobre los dilemas irresueltos que todavía nos atraviesan.

Ceferino Alarcón.

Imagen: Tentativa de as*****to contra el Presidente Domingo Faustino Sarmiento, El Americano N° 31 - 19/10/1873 (croquis de un corresponsal). Gentileza de Jesús Álvarez, facilitada mediante correo electrónico por Marianne Arnold,
Département Philosophie, histoire, sciences de l'homme. Bibliothèque nationale de France.

Vuelta de Obligado, interés nacional o porteño?Venir a imponernos a los entrerrianos que el combate de Obligado fue en d...
20/11/2024

Vuelta de Obligado, interés nacional o porteño?

Venir a imponernos a los entrerrianos que el combate de Obligado fue en defensa de la soberanía nacional es una falta de respeto. Dicho conflicto fue nada más ni nada menos consecuencia de las pujas del interior del litoral por la navegación libre del Paraná y poder sacar la producción y comerciar directamente con las potencias industriales. Y a Buenos Aires por supuesto no le convenía porque perdía con ello obtener pingües ganancias a través de la aduana porteña.
El contexto? 1845, aún no había nacido la República Argentina, lejos estábamos de ponernos de acuerdo en cuanto a la forma de gobierno o de ordenamiento jurídico más conveniente. Cuando se declara en 1853, la Constitución Nacional, Buenos Aires continuaba reticente de compartir la recaudación aduanera con el resto del país. Tal es así que durante unos años se separó del resto de la Argentina.
Volviendo a Obligado, por un lado el interés de la oligarquía terrateniente de estancieros bonaerenses y porteños que frenan el crecimiento económico del interior y por el otro, el "auxilio" de las potencias, Inglaterra y Francia, para apoyar al Litoral en su lucha por la libre navegación de los ríos; con intenciones de sacar provecho de la situación obviamente.

Romero va a decir "(...)Me parece más difícil de aceptar, en cambio, que la batalla del 20 de noviembre de 1845 haya sido una gran epopeya nacional, como se dice. (...) En rigor, en 1845 el Estado nacional argentino todavía estaba en construcción; toda la Cuenca del Plata era un hervidero, y ni siquiera estaba claro qué parte de ella -¿el Uruguay o el Paraguay?- correspondería a la Argentina. (..) Rosas, bloqueando el Paraná e impidiendo la libre navegación de los ríos, sostuvo los intereses de Buenos Aires, una provincia que, bueno es recordarlo, hasta 1862 vaciló entre integrar el nuevo Estado o conformar un Estado autónomo. Rosas defendió con energía el monopolio portuario porteño, de cuyas rentas, no compartidas, vivía la provincia. Contra Rosas estaban quienes creían que la libre navegación de los ríos los beneficiaría.(...)"

Otra cuestión para nada sin importancia es que no fue un triunfo sino todo lo contrario, es más los anglo franceses van a retirarse recién en 1849.

Continúa Romero, "(...) Hacer de una batalla donde primaron los intereses particulares de Buenos Aires un jalón en la construcción de la Nación. Todo eso es algo más que una opinión, poco rigurosa pero aceptable en un terreno por definición opinable, como lo es el pasado. Tal manera de ver las cosas constituye una parte central del "sentido común" nacionalista, muy arraigado en nuestra cultura, a tal punto de haberse convertido en una verdad que se acepta sin reflexión. (...)"

Romero, finalmente apunta contra el uso político que se le da a ciertos acontecimientos históricos, por parte del gobierno, con la colaboración de escritores neo revisionistas, "(...) que pronuncia una revitalización del mito en beneficio propio, (...)".

Fuente: Transformar la derrota en victoria, por Luis Alberto Romero en Diario La Nación (18 de Noviembre de 2012).
Imágen: argentina.gob

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