19/02/2026
No es una reforma laboral.
Es marketing político.
Te la dibujan como “modernización”, “libertad”, “flexibilización”…
pero cuando rascás un poco, los que pierden siempre son los mismos:
los laburantes.
No es que no se entienda.
Se entiende perfecto.
Solo que el storytelling está tan bien armado
que muchos compran el cuento sin leer la letra chica.
Leé, pensá, no repitas slogans.
Nadie te regala derechos, se conquistan.