26/12/2025
Último fin de semana del año, tiene un sonido raro, como cuando cierras una puerta despacio, como para que no se escuche, pero igual se escucha. Hay gente que lo vive como una obligación de hacer cosas, planes, juntadas, fotos, resumen, balance, objetivos, dietas. Para un poco, este fin de semana no viene a exigirte nada, viene a preguntarte algo simple: cómo llegaste hasta acá; capaz llegaste cansada, capaz llegaste orgullosa, capaz llegaste rota, pero llegaste. Si te sale hacer un balance, hazlo, pero sin látigo en el lomo. No te preguntes solamente qué lograste, pregúntate también qué soltaste, qué aguantaste en silencio, a quién extrañaste, qué te prometiste y no te cumpliste, qué aprendiste de ti que no lo sabías. Y si este año te pegó fuerte, por pérdidas, incertidumbre, ansiedad, cansancio acumulado, no te obligues a terminarlo perfecto; hay finales que se cierran con calma, no con fuegos artificiales. Este fin de semana, si puedes, regálate una cosa chiquita pero importante: un rato sin culpas, un rato para dormir, un rato para caminar, un rato para abrazar a alguien, un rato para estar sola sin sentir que estás perdiendo el tiempo. Y te digo algo más: no hace falta que llegues al 31 con una versión editada de tu vida; llega como eres, llega real. Que el año nuevo no sea un juicio, que sea una oportunidad. Y si no te sale celebrar, no pasa nada; a veces el mejor brindis es uno silencioso, interno, que dice gracias, sobreviví, y eso ya es un montón. Te deseo buen último fin de semana del año; haz lo que puedas, pero hazlo con amor.
Héctor Rossi
(Locutor argentino)
🌲