28/07/2020
En Hechos 8:26 al 40 leemos cómo Felipe es dirigido por el ángel del Señor para que se acerque al eunuco etíope. En toda esta narración, vemos diferentes evidencias del poder de Dios a la hora de llevar a la práctica los principios de la testificación.
Primero, vemos la actitud de servicio de Felipe. Ya sea que fuera dirigido por un ángel o transportado a otro lugar por el Espíritu del Señor, el apóstol estuvo listo para servir como maestro, predicador o agente de bautismos. Cuando nos proponemos en nuestro corazón ser testigos del Señor y servir a los demás, recibimos una fuerza proporcional de parte de Dios para cumplir con ese servicio. Segundo, una vez en sintonía con el Espíritu Santo, las instrucciones y oportunidades para elservicio son muy específicas. En el versículo 26 se lee como si fueran coordenadas de GPS, en que el ángel sabe la dirección, la ruta y la geografía. El conocimiento no se limita al espacio, sino también a los círculos sociales. El eunuco es un hombre de gran autoridad que trabaja en el palacio real de la reina etíope. Seguramente su conversión crearía más oportunidades para el evangelio en países extranjeros. No solo el espacio y la oportunidad social son importantes, sino que el momento de la entrevista también fue sobrenatural. El eunuco estaba leyendo las Escrituras hebreas, y de entre todos los textos, leía precisamente el capítulo de Isaías 53 que habla del Siervo Sufriente, Jesucristo. Tercero, testificar implica asimismo hacer uso de las Escrituras. Si bien todos estamos llamados a participar en el servicio, ya sea humanitario u orientado a la comunidad, también estamos llamados a servir como un siguiente paso en nuestro discipulado a través de la enseñanza de las Escrituras, todo ello en caso de que la oportunidad se presente. Cuarto, señalar a Jesús ante la gente es el objetivo final de la testificación. En lugar de centrarse en antecedentes teológicos e históricos, o en curiosidades bíblicas, Felipe “le anunció la buena noticia acerca de Jesús”. Por último, testificar es el contexto en el que se observa la cooperación con Cristo y el discipulado en tiempo real.
Lección de Escuela Sabática de Jóvenes