26/03/2026
Placas, fotos… y la memoria usada como utilería política.
En General Roca, el gobierno de Juntos Somos Río Negro volvió a montar una escena que ya conocemos: acto prolijo, discursos emotivos y una placa brillante para la foto. Esta vez, en nombre de Juan Durán.
Sí, Juan Durán. El mismo que murió hace apenas 7 meses. El mismo que defendía ese proyecto político, que creía, que se ponía la camiseta todos los días, que se levantaba todos los días pensando en ayudar a la gente. El mismo al que hoy “recuerdan”.
Lo que no dicen —porque arruina la escenografía— es lo esencial:
El gobernador Alberto Weretilneck no tuvo ni cinco minutos para ir al velorio. Ni al entierro. Ni cinco.
Cuando Juan se desvivía por el.
Pero ahora sí hay tiempo para una placa.
Ahora sí hay tiempo para la foto.
Ahora sí hay tiempo para el discurso cuidado.
La política en su versión más cruda: ausente cuando hay que estar, presente cuando hay cámaras.
Porque la memoria, para ellos, no es respeto.
Es recurso.
Es marketing.
Es utilería.
Así funciona el sistema:
te usan en vida, te olvidan cuando morís… y después te convierten en placa.
Y hay más. Muchos de los que hoy ocupan cargos gracias a Durán no dudaron en acomodarse al día siguiente de su muerte, algunos o algunas no va. A trabajar, desaparecen de sus oficinas. Silencio, comodidad y sueldo asegurado.
Pero claro, eso no se dice en los actos.
Tampoco se dice que en ese mismo Centro Administrativo que hoy lleva su nombre, sigue existiendo lo que él mismo cuestionaba: gente que cobra sin trabajar, estructuras vacías, pedidos ignorados.
Durán lo denunciaba. Lo vivía. Lo padecía.
Hoy le ponen su nombre a una oficina, en un acto frío queriendo lavar culpas… en un sistema que él mismo criticaba.
Ironía nivel Estado.
Muchas palabras tuvimos que borrar para no herir aún más a sus seres queridos, pero todos los funcionarios de JSRN no merecen respeto son de la peor calaña.
Entonces, seamos claros:
esto no es un homenaje.
Es una puesta en escena.
Una forma elegante —y bastante cínica— de usar la memoria de alguien que ya no está para defenderse, ni para decir lo que realmente pensaba.
Pero eso no da fotos.
Y sin fotos, parece que la política en Río Negro no funciona.
A Durán lo usaron en vida.
Y ahora, lo usan en muerte.