03/10/2026
DEVOCIÓN EFECTIVA
“La oración del justo es poderosa y eficaz.”
— Santiago 5:16b (NVI)
Durante este mes nos estamos enfocando en el ayuno y la oración, disciplinas espirituales clave que nos ayudan día a día a mantener a Jesús en el centro de nuestra vida.
En el pasaje de Santiago 5:13-18, el autor enfatiza la importancia de la oración de fe, mencionando la palabra orar siete veces. A través de este texto, Santiago nos muestra cómo la oración abraza cada estación de nuestra vida y se convierte en el motor de una devoción efectiva:
En la aflicción — Ora: «¿Está afligido alguno entre ustedes? Que ore.» (v. 13a). La aflicción no debe alejarnos de Dios, sino impulsarnos a buscar su presencia.
En el buen ánimo — Canta: «¿Está alguno de buen ánimo? Que cante alabanzas.» (v. 13b). La gratitud y el gozo también son formas de oración que honran al Señor.
En la enfermedad — Busca la comunidad: «¿Está enfermo alguno de ustedes? Haga llamar a los ancianos de la iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor.» (v. 14). La sanidad opera en el contexto del cuidado mutuo.
En la fe — Experimenta el respaldo de Dios: «La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará.» (v. 15a). La fe no sostiene la oración por nuestro mérito, sino por el poder de Aquel a quien le oramos.
En las caídas y faltas — Confiesa y recibe perdón: «Y si ha cometido pecados, sus pecados se le perdonarán. Por eso, confiésense unos a otros sus pecados y oren unos por otros...» (v. 15b-16a). La honestidad y la vulnerabilidad en la comunidad traen restauración y libertad espiritual.
En el ejemplo de Elías — Persevera: «Elías era un hombre con debilidades como las nuestras. Con fervor oró para que no lloviera... Volvió a orar, y el cielo dio su lluvia...» (v. 17-18). Elías no era un superhéroe espiritual, sino un hombre común que creyó en un Dios extraordinario y perseveró en la oración.
Este es un tiempo propicio para volver a comprometernos con la oración de fe. No importa la circunstancia que estés atravesando hoy —sea dolor, alegría, enfermedad o necesidad de perdón—, Dios está atento a tu voz.
¡Que el Señor nos guíe y fortalezca para profundizar en una devoción viva, constante y efectiva!
Un abrazo en Cristo,
Pastor Rocco