27/07/2026
La Memoria de los Traicionados
En los cafés de la Avenida de Mayo, en 1945, los muchachos del partido se juntaban a discutir el futuro. Hablaban de revolución, pero cuando el coronel Perón empezó a hablar de los descamisados, de darle vacaciones pagas al obrero y voto a la mujer, lo miraron con desprecio.
— Es fascismo — dijeron los dirigentes comunistas, y sin dudarlo se fueron a abrazar a la embajada norteamericana. Ese año formaron parte de la Unión Democrática, junto a los conservadores, los radicales más rancios y la Sociedad Rural. Todos contra Perón.
Evita lo vio venir. En los hogares de la Fundación les decía a las compañeras: "Cuidado con los que hablan muy lindo de la clase obrera pero nunca pisaron un taller. Cuando tengan que elegir entre el pueblo y sus libritos, nos van a traicionar".
Y la historia no la dejó mentir.
En 1951, mientras Evita se consumía enferma, el Partido Comunista la llamaba demagoga. En el 55, cuando los aviones bombardearon Plaza de Mayo, festejaron en voz baja la caída del "dictador" y no movieron un dedo cuando la Libertadora prohibió el nombre de Perón y de Evita, fusiló peronistas y desapareció el cuerpo de Evita por 16 años.
Pero la traición más grande, la que ningún peronista olvida, vino el 24 de marzo de 1976.
Mientras Isabel Perón, presidenta constitucional peronista, era derrocada por los militares, mientras los compañeros empezaban a ser chupados de sus casas y de las fábricas, la dirección del Partido Comunista de la Argentina hizo lo impensado.
En lugar de denunciar el golpe contra un gobierno peronista, se sentaron a escribir.
Redactaron una carta oficial dirigida a Moscú, al Partido Comunista de la Unión Soviética, donde intentaban justificar lo injustificable. En esa carta, que quedó en los archivos de la vergüenza, decían con total frialdad que el general Jorge Rafael Videla sería "un presidente moderado", que representaba el "ala democrática" de las Fuerzas Armadas y que su llegada podía abrir un camino de "convergencia cívico-militar".
Mientras los peronistas llenaban las listas de desaparecidos, el PCA le decía a Rusia que Videla era moderado.
Por eso lo apoyaron tácitamente los primeros dos años. Por eso no llamaron a la resistencia. Por eso, mientras la CGT peronista ya estaba siendo diezmada, ellos seguían creyendo que con Videla se podía dialogar.
Perón ya lo había advertido en el 74: "Los comunistas son como los liberales, pero con otro discurso. Cuando el pueblo avanza, ellos siempre se ponen del lado del enemigo".
Desde la Unión Democrática con Braden hasta la carta a Rusia defendiendo a Videla como moderado, la historia es una sola: cada vez que el peronismo le dio dignidad al trabajador, el Partido Comunista lo traicionó.
La historia no nos deja mentir y el hoy tampoco.
Al parecer muchos compañeros y compañeras peronistas han perdido la memoria o se entregaron a los cantos de sirenas de los NewComunistas con OSDE.
Estos muchachos filo PC, al ver que poca vida les queda en un Sindicato de Jerárquicos busca conchabo en la política.
Y que es lo hacen ? Arman el conflicto para después negociar y traicionar. Eso, no es nuevo para ellos, casi que lo traen en su ADN.
Insistimos, la historia y la actualidad no nos deja mentir.
Si los dirigentes gremiales de extracción Justicialista, se dejan engañar por un par de tontos avivados a punta de democracia, lo mejor que podrían hacer, es dejar la conducción de sus Sindicatos y dedicarse a darle de comer a las palomas en la Plaza 25 de mayo.