26/09/2026
LA CASTA ERA EL OTRO
PURGA IDEOLÓGICA Y EL PACTO CON NACIÓN
Por Maximiliano Acosta
El alineamiento irrestricto de la gestión provincial con Javier Milei expone la contradicción más cruda del oficialismo en San Luis. Se prometió recuperar la institucionalidad republicana y el respeto cívico, pero el acuerdo sellado con la Casa Rosada exige una disciplina que, puertas adentro, se traduce en pura intolerancia. La tan mentada libertad termina exactamente donde empieza el disenso político.
Las olas de despidos en dependencias estatales, ejecutadas bajo el radar y con el único criterio de la diferencia ideológica, revelan una maquinaria punitiva intacta. No se está optimizando el Estado ni persiguiendo la eficiencia; se está vaciando de voces disidentes. Desde los pasillos ministeriales el mensaje institucional es asfixiante, la lealtad absoluta se premia, la discrepancia se castiga con la calle.
Este nivel de pragmatismo tiene un costo democrático inmenso. El gobierno provincial abraza el discurso libertario nacional mientras ejerce un control rígidamente estatista y disciplinador sobre sus propios trabajadores. Prometieron erradicar la persecución de la gestión anterior, pero terminaron perfeccionando el método. La libertad avanza en los discursos oficiales televisados, pero retrocede de forma drástica en los derechos de quienes se atreven a pensar distinto